Revista
Latinoamericana de Psicoterapia Existencial. UN ENFOQUE COMPRENSIVO DEL
SER. Año 15 - Nº 30 – Abril 2025
Revista 30
Editora y Directora Responsable
Científica
Lic. Susana C.
Signorelli
(Argentina) Fundación CAPAC – ALPE – Confederación
Mundial de Terapeutas Existenciales – Movimiento Existencial.
Consejo Editorial
Lic.
Teresa Glikin (Argentina) – ALPE
– Fundación CAPAC y trabajadora independiente.
Dra. Marta Guberman (Argentina) - ALPE – Universidad del Salvador – Fundación Argentina de
Logoterapia.
Prof.
Emilio Romero (Brasil) – ALPE,
ex docente de varias Universidades y trabajador independiente
Prof.
Ana María López Calvo (Brasil) - ALPE –
Universidad Federal de Río de Janeiro – IFEN Instituto de Psicología Fenomenológico-existencial
de Río de Janeiro.
Prof.
Myriam Protasio (Brasil) - ALPE -
Universidad Federal de Río de Janeiro – IFEN Instituto de Psicología
Fenomenológico-existencial de Río de Janeiro.
Dr.
Miguel Mahfoud (Brasil) - Universidad
de San Pablo.
Dr.
Alberto de Castro (Colombia) - ALPE
– Decano Universidad del Norte – Barranquilla.
Dr. Yaqui Martínez (México) - ALPE – Director del Círculo de Estudios en Psicoterapia Existencial.
Dr. Ramiro Gómez (Perú) - ALPE – Presidente
de la Asociación Peruana de Psicoterapia Fenomenológica Existencial – Ex Decano
Universidad Inca Garcilaso de la Vega.
Dra.
Ana María León Tapia (Ecuador) - ALPE –
Centro de Prevención Psicológica. Universidad Central de Ecuador.
Dr. José Paulo Giovanetti (Brasil) - Facultad de los
Jesuitas.
Dra. Katerina Georgalos de Zymnis (Argentina-Grecia)
- Asociación Helénica de Psicología Existencial, Asociación
Helénica de Psicología Positiva. Univ. Panteion, Univ. Thessalia y Univ.
Nacional Kapodistriaca.
Coordinadora Sección Investigación
Ana
María Lopez Calvo de Feijoo (Brasil)
Coordinadora Sección Aportes
Originales
Marta
Guberman (Argentina)
Coordinador Sección Ensayos y
Revisión
Alberto
de Castro (Colombia)
Coordinador Sección Comentario de
libros
Emilio
Romero (Brasil)
Coordinadora Sección Novedades
Existenciales
Susana
Signorelli (Argentina)
Coordinador Sección Entrevistas
Gaspar
Segafredo (Argentina)
Coordinadora
Sección Casos Clínicos
Teresa
Glikin (Argentina)
Corresponsal para el mundo no latino
Katerina
Georgalos de Zymnis (Argentina – Grecia)
Prensa y difusión internacional
Mtra.
Gabriela Flores (México)
Diseño de tapa e interior
Mendez
Matias
Editorial
Fundación
CAPAC
Dirección administrativa
Álvarez
Jonte 456 – Ramos Mejía –
Prov.
de Bs. As. C. P.: 1704 – Argentina.
Correo electrónico:
ISSN 1853-3051
ISSN-L 1853-3051
Año 15 - Nº 30 – Abril 2025
Revista virtual semestral (Abril y Octubre de cada año)
Asociación Latinoamericana de Psicoterapia Existencial
Próximo
número: Octubre 2025
Auspician Fundación CAPAC (Argentina), IFEN (Brasil),
CIREX (México), APPFE (Perú) CEPPs Psicólogos (Ecuador)
Comisión Directiva de ALPE
Período 2025
Presidente: Ramiro Gómez
Presidente Delegación Argentina:
Teresa Glikin
Presidente Delegación Brasil:
Ana María L. C. de Feijoo
Presidente Delegación Colombia:
Ricardo González
Presidente Delegación Ecuador:
Ana M. León Tapia
Presidente Delegación México:
Rebeca Espinosa
Presidente Delegación Perú:
Elma Flora Herrera Guevara
Demás miembros de C. D.:
Alberto de Castro, Gabriela Flores, Marta Guberman, Max Jiménez,
Yaqui Martínez, Myriam Protasio, Emilio Romero, Susana Signorelli.
Miembros de honor:
Emilio
Romero (Brasil)
Pablo
Rispo (Argentina) (post mortem)
Presidentes honoríficos:
Susana Signorelli (Argentina)
Yaqui Martínez (México)
Miembros
correspondientes:
Emilio
Spinelli (UK)
Emmy
van Deurzen (UK)
Comisión Asesora:
Emilio Romero (Brasil)
Susana Signorelli (Argentina)
Yaqui Martínez (México)
Sumario
Objetivos y normas para
publicación
pág. 5
Convocatoria
de ALPE
pág. 8
Editorial
Myriam Moreira Protasio
pág.10
Sección Novedades Existenciales
Informe de Susana Signorelli
pág. 12
Sección Aportes Originales
El ser está en el devenir.
Desarrollo según el paradigma existencial
Alfried Längle
pág.
16
Sección Investigación
Propiedades
psicométricas de la Escala Existencial y del Test de Motivaciones
Existenciales
para población adolescente
María Laura Asid, Julia Casanova,
María del Carmen Cardigni, Victoria Marcon Llalen
y María Sol Pedrosa pág. 29
Pamela del Rocío Bautista Cortez
pág.
37
Análisis
de la narrativa contemporánea: Un estudio sobre elementos
del
amor romántico y constructos existenciales del amor.
Arly Rodríguez Quinto
pág. 46
Sección Ensayos y Revisión
Tendencia
Actualizante en Terapia Centrada en la Persona
Alejandro López Marín pág. 54
Ventajas de los grupos humanos de apoyo
frente al crecimiento personal
Gustavo A.
Martínez Martínez y Edgar A. Acuña Bermúdez pág. 60
Objetivos
de esta publicación
Dar a conocer los últimos trabajos que vienen
realizándose en el mundo, en idioma español y/o portugués, efectuados
especialmente por latinoamericanos, sobre la aplicación del enfoque existencial
en todas sus áreas de estudio, como ser: la psicología, la psiquiatría, la
salud, la educación, la sociología, la antropología, la ecología y cualquier
otra área del saber donde esté presente el enfoque.
El público al que está
dirigido es a especialistas en terapia existencial, ya sean psicólogos, psiquiatras,
consejeros (counselors), coach, filósofos, sociólogos, antropólogos, docentes,
estudiantes de dichas carreras y público en general interesado en la temática.
Temática
que se publica
Se
aceptan temas relacionados con la psicología, la salud, la educación, la
filosofía, la sociología, la antropología y cualquier otra área del saber donde
esté presente el enfoque existencial. También aceptamos cartas del lector.
Política de acceso
abierto
Esta
revista proporciona acceso abierto inmediato a su contenido. Nuestro editor, el
University Library System de la University of Pittsburgh, se suscribe a la
definición de Acceso
Abierto de la Iniciativa de Acceso Abierto de Budapest:
“Por
"acceso abierto" a esta [literatura científica revisada por pares ],
queremos decir su disponibilidad gratuita en Internet público, permitiendo a
cualquier usuario leer, descargar, copiar, distribuir, imprimir, buscar o
usarlos con cualquier propósito legal, sin ninguna barrera financiera, legal o
técnica, fuera de las que son inseparables de las que implica acceder a
Internet mismo. La única limitación en cuanto a reproducción y distribución y
el único rol del copyright en este dominio, deberá ser dar a los autores el
control sobre la integridad de sus trabajos y el derecho de ser adecuadamente
reconocidos y citados.”
Los
investigadores se involucran en este proceso por el bien público, sin embargo,
debido a barreras de costos o restricciones de uso impuestas por otros
editores, los resultados de las investigaciones no están a disposición de toda
la comunidad de usuarios potenciales. Nuestra misión es apoyar a un mayor
intercambio de conocimiento a nivel global al permitir que la investigación
publicada en esta revista esté abierta al público y sea
reutilizable de acuerdo a los
términos de la licencia Creative Commons CC-BY.
Además,
sugerimos a los autores pre-publicar sus manuscritos en repositorios
institucionales o en sus sitios web antes y durante el proceso de envío de sus
trabajos para evaluación, y publicar el PDF correspondiente a la versión final
de la Revista después de su publicación. Estas prácticas benefician a los
autores con intercambios productivos, así como también con una mayor citación
de los trabajos publicados.
No
hay costos de procesamiento de los artículos, costos de envío, o cualquier otro
cargo requerido a los autores por someter sus artículos a esta revista.
Comunicación con los
lectores
El
Consejo Editorial está abierto al intercambio con el público lector. Para poder
cumplimentarlo publicamos una sección titulada Carta del lector. Al mismo
tiempo mantenemos un canal abierto a través de las redes sociales como Facebook
de: ALPE, ALPE Argentina y Susana Signorelli, además de las páginas web: www.fundacioncapac.org.ar y www.alpexistencial.com y en esta última podrá encontrar un
blog.
Archivar
Utilizamos el sistema LOCKSS para crear un
archivo distribuido entre las bibliotecas participante, permitiendo a dichas
bibliotecas crear archivos permanentes de la revista con fines de preservación
y restauración. Biblios Keepers Registry. LOCKSS.
Código de Ética
Nos regimos por el código de ética:
Code of Conduct and
Best Practices Guidelines for Journals Editors, COPE en https://publicationethics.org/oversight
Detección de Plagio
Se utiliza el detector de plagio plag.es. www.plag.es
Normas
para la presentación de artículos
Los autores de los distintos países latinoamericanos o de otros lugares
del mundo, que deseen enviar sus trabajos para ser publicados deberán hacerlo
por correo electrónico al correo de la dirección de la Revista que coincide con
el de la Delegación Argentina.
Delegación
Argentina:
Delegación Brasil:
Delegación Colombia:
Delegación Ecuador
Delegación México:
Delegación Perú:
Requisitos para su aceptación
Se
aceptarán trabajos de investigación, análisis de casos, aportes al trabajo
comunitario, elaboración teórica original, análisis de autores, comentario de
libros, aportes al esclarecimiento de problemáticas desde una perspectiva
social con una mirada existencial. En general temas relacionados con la
psicología, la salud, la educación, la filosofía, la sociología, la antropología,
la ecología y cualquier otra área del saber donde esté presente el enfoque
existencial. También aceptamos cartas al editor o cartas del lector.
Los trabajos de investigación
deben constar de:
Introducción, estado de arte, hipótesis, metodología (cuali y cuantitativa según
corresponda), casuística, lugar de aplicación, resultados, discusión,
conclusiones.
Si se trata de un análisis
de caso, debe constar de: Introducción, marco teórico, metodología,
conclusiones.
El trabajo comunitario debe
constar de:
Introducción, marco teórico, metodología, sector beneficiado, lugar de
aplicación, resultados, conclusiones.
Si se trata de un análisis
de autor, debe constar de: Pequeña biografía del mismo y listado de los
libros que se analizan.
Si se trata de una temática
original debe constar de: Introducción, estado de arte, desarrollo y
conclusiones.
Si se trata de comentario
de libros, debe constar de: Título original del libro, autor, año,
ciudad en la que se editó, país y editorial.
Se aceptan también cartas
del lector con una extensión máxima de una página A4.
En
caso de que el autor pertenezca a la nacionalidad de alguno de los países
miembros que conforman la ALPE, será arbitrado por un
miembro de la Delegación de ese país (a doble ciego), posteriormente el trabajo
pasa a ser arbitrado por un par consultor externo, referente de la
temática propuesta (a doble ciego) y una vez
que se hayan expedido todos ellos, se le enviará un correo electrónico al autor
para notificarlo, tanto de las modificaciones que se solicitan como de su aprobación
o rechazo. La decisión de los revisores es inapelable. En caso de sugerir
modificaciones el artículo se aprobará para su publicación si estas fueran
cumplimentadas, de lo contrario no será publicado. En el caso de que hubiera
una aceptación y un rechazo, quien arbitrará será la directora y editora de
esta publicación.
A
los revisores se les envía una guía para la revisión de artículos, pero
solamente a modo de guía ya que pueden seguir su propio criterio.
En
caso de que el autor no esté representado por una Delegación de ALPE, deberá
enviarlo a la Directora de la Revista, quien procederá a elegir a doble ciego,
a un miembro del Consejo Editorial y luego se procederá de igual forma que para
el caso anterior.
El
envío de un trabajo significa que el autor reconoce que el mismo es original e
inédito, en los idiomas español o portugués y destinado exclusivamente a esta Revista.
No está permitida la presentación simultánea a otro medio de publicación. Si el
trabajo original hubiera sido publicado en otro idioma que no sean los que la
revista solicita, se aceptará publicarlo en idioma español o portugués con la
condición de mencionar la fuente en la que fuera publicado y se le solicitará
que presente la correspondiente autorización del medio que lo publicó.
El
autor (o autores) es el único responsable de las ideas vertidas así como de la
exactitud y la adecuación de las referencias bibliográficas y asimismo se hace
responsable de cualquier acción de reivindicación, plagio u otra clase de
reclamación que al respecto pudiera sobrevenir. Al mismo tiempo cede a título
gratuito a la Revista los derechos patrimoniales de autor que pudieran corresponder.
La
reproducción total de los artículos de la revista en otras publicaciones o para
cualquier otra utilidad, está condicionada a la autorización escrita de la
Editora de la presente Revista. Las personas interesadas en reproducir
parcialmente los artículos en ella publicados (partes del texto, tablas,
figuras y otras ilustraciones) deberán además obtener el permiso escrito del
autor o autores. El autor que quisiera publicar su artículo en otro medio y en
otro idioma deberá solicitar permiso por escrito a la editora de esta
publicación.
Fecha
de presentación de artículos
Para
enviar los trabajos con la intención de ser incluidos en los números siguientes
se aceptarán hasta el 1 de febrero para su publicación en abril y hasta el 1 de
agosto para su publicación en octubre.
Formato de envío
Debe
enviarse el texto en WORD - Letra Arial, tamaño 11.
Extensión mínima: 4 carillas, extensión máxima: 18 carillas, en hoja tamaño A4,
interlineado 1,15; incluyendo bibliografía. Si el trabajo contiene gráficos
deben estar dentro de las carillas mencionadas. Márgenes superior e izquierdo
de 2.5 cm., inferior y derecho de 2 cm.
Los artículos deben contener
título, resumen y palabras clave en idioma español, y/o portugués e inglés. El
texto del trabajo completo en español o portugués.
Enviar los siguientes datos, todos con
carácter de obligatorios:
Título del trabajo
Nombre completo de autor/es
País y ciudad de residencia
Lugar de trabajo (nombre completo)
Institución a la que pertenece
Breve currículum del autor o autores
Resumen (150 palabras)
Palabras clave: entre 4 y 5
Introducción
– Desarrollo – Conclusiones y/o los datos solicitados precedentemente, según
corresponda.
Referencias bibliográficas y citas en el texto según normas APA (American
Psychological Association) en su última edición.
La Revista, puede bajarla gratuitamente de la página de
Fundación CAPAC: www.fundacioncapac.org.ar
http://www.fundacioncapac.org.ar/revista_alpe/index.php/RLPE/issue/archive
Latindex: https://www.latindex.org/latindex/ficha?folio=17452
Malena:
http://www.caicyt-conicet.gov.ar/malena/items/show/2079
LatinREV
https://www.flacso.org.ar/latinrev/
REDIB:
Si
desea consultar por cursos o talleres, diríjase a los correos de los países
miembros antes mencionados
Convocatoria
Las
acciones de la ALPE son cada vez más amplias y abarcan varios países de
Latinoamérica, pero es nuestra intención llegar a todos los demás países que
hasta ahora no saben de nuestra existencia, por eso les pedimos a cada uno de
ustedes que hagan llegar esta convocatoria a cuanto profesional conozcan para
que se contacten con nosotros a los fines de profundizar el intercambio ya iniciado
y así poder contar con una organización que nos nuclee y nos represente.
Si desea participar como País
Miembro, le dejamos aquí las instruccione
Solicitud
para ser País Miembro
a)
Cualquier
país latinoamericano tiene derecho a solicitar ser país miembro
b)
Se
deberá solicitar la incorporación por nota enviada por correo electrónico a la
C. D. quien se expedirá en el plazo de un mes.
c)
El
país solicitante se convertirá en Delegación del mismo ante la ALPE cumpliendo
con los siguientes requisitos: 1) mínimo de 3 socios titulares con los cargos
de Presidente, Secretario y Tesorero, 2) una antigüedad un año en su
afiliación, 3) deberán cumplir con lo establecido en el Estatuto y Reglamento
de la ALPE, establecidos y por establecer.
d)
El
Presidente será representante del país en las reuniones de C. D. con voz y
voto. Deberá residir en Latinoamérica.
e)
El
Presidente no tendrá los beneficios de los socios fundadores.
f)
Los integrantes de las Delegaciones deberán demostrar con su
curriculum, la formación que tengan en fenomenología, existencialismo y terapia
existencial.
g)
Como
formación se aceptará: ser profesor de una cátedra universitaria; o tener un
libro publicado sobre la temática expresada en el punto f; o haber cursado y
aprobado el curso a distancia de la ALPE y haber asistido a algún Congreso
organizado por la ALPE. Se requerirán como mínimo dos
de los antecedentes mencionados.
h)
El
Presidente de la Delegación deberá asistir a los Congresos organizados por la ALPE
como mínimo cada dos años mientras los períodos sean anuales. Como así también
deberá asistir a las reuniones de la Comisión Directiva.
i)
Cada
Presidente de una nueva Delegación podrá asumir la coordinación de la C. D. Colegiada,
después de haber formado parte de la misma por el término de dos años.
j)
Quien
no cumpliera con los requisitos mencionados perderá su cargo en la C. D.
Creación de Filiales
a) Países extra latinoamericanos que deseen
tener representación en la ALPE, podrán solicitar ser incorporados como Países
Filiales siguiendo las mismas condiciones de incorporación establecidas para
los Países Miembros. Su presidente no podrá ser elegido presidente de la ALPE,
podrá ser parte de la C. D. con voz pero no voto y deberán cumplir con el
Estatuto, Reglamentos y resoluciones que tome la C. D. de la ALPE. Podrán
presentar propuestas a la C. D.
Revista
Hasta
el momento reciben la revista los siguientes países latinoamericanos:
Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Guatemala,
México, Nicaragua, Perú, Puerto Rico, Uruguay y Venezuela, países europeos como
España, Grecia, Italia, Letonia, Portugal, Reino Unido y en el resto de
América: Estados Unidos. Si usted viviera en otro país no incluido en esta
lista y accede a nuestra Revista, le solicitamos que nos envíe un correo
informándonos.
Nuestra
comunicación
Para conocernos pueden
visitarnos en www.alpepsicoterapiaexistencial.com y escribirnos a cualquiera de las delegaciones
ya existentes, como así también dejarnos sus comentarios y forma de contactarnos.
A
nuestros socios
Todo
socio que desarrolle alguna actividad científica que coincida con los objetivos
de la ALPE y que desee que sea difundida en nuestro medio, puede hacernos
llegar la propuesta.
Los esperamos.
C. D. de ALPE
Editorial
A ALPE e o XII
Congresso Latino-americano de Psicoterapia Existencial
Um Encontro
entre Ciência, Arte e Filosofia
ALPE y el XII Congreso Latinoamericano
de Psicoterapia Existencial
Un Encuentro entre Ciencia, Arte y
Filosofía
A Associação Latino-americana de Psicoterapia
Existencial (ALPE) é uma associação sem fins lucrativos criada por ocasião do III
Congresso Latino-americano de Psicoterapia Existencial, em 2010, promovendo a união dos países latino-americanos ao redor da
temática existencial em psicologia. Naquele momento, os países congregados eram
Argentina, Brasil, Colômbia, Peru e México. Nos últimos anos somaram-se Equador
e Costa Rica, consolidando um espaço plural e enriquecedor.
Desde
a fundação da ALPE, os Congressos têm sido o foro privilegiado para difusão e
intercâmbio de saberes na área da prática clínica em Psicoterapia Existencial,
tanto em seu viés de produção acadêmica, quanto de uma prática clínica que tem
repercussões não apenas na vida individual, mas também no campo social.
Começando em 2011, já foram organizados por suas diferentes representações oito
congressos: ALPE-Argentina
(2013; 2020 ), ALPE-Brasil (2011; 2017), ALPE-Colômbia (2014), ALPE-Peru (2016)
e ALPE-México (2012; 2022).
Para 2024 estava previsto um novo congresso
sediado pela Colômbia. Ante à impossibilidade dessa realização, a ALPE-Brasil
assumiu o desafio de organizar o XII Congresso Latino-americano de
Psicoterapia Existencial, que acontecerá nos dias 29, 30 e 31 de outubro
de 2025, na cidade de Búzios, no estado do Rio de Janeiro.
O tema central do congresso, “Existência e
Psicologia na fronteira entre Ciência, Arte e Filosofia”, emerge como
proposta contemporânea e necessária. Na atualidade, os pressupostos e métodos
clínicos da Psicoterapia Existencial tem se enriquecido por meio de um diálogo
profícuo e constante com os filósofos da existência, assim como com a Ciência e
a Arte. Em torno deste tema estarão estudiosos do pensamento de Heidegger,
Kierkegaard, Sartre, Nietzsche, Merleau-Ponty, entre outros, oriundos de
diversas áreas de estudo, como a Psicologia, a Filosofia, a Arte em suas
diferentes manifestações e contribuições, não somente para um pensamento e
fazer clínicos, mas, também, com impactos para a vida em comunidade.
São esperadas pessoas de diversas regiões do
Brasil, América Latina e do mundo. O congresso acontecerá nas modalidades
online e presencial, assegurando a
acessibilidade aos participantes internacionais. Haverá projeção de tradução
dos textos apresenta
dos, facilitando o
intercâmbio acadêmico e cultural entre os participantes.
As inscrições já estão abertas e a submissão
de resumos expira em 30/04/2025. O link para inscrição no congresso e as
normas e condições para as submissões podem ser acessados no site
http://www.ifen.com.br.
O evento promete ser um ponto de encontro e
intercambio interdisciplinar e internacional, fortalecendo a Psicoterapia Existencial
em seu papel transformador tanto a nível individual quanto social.
Myriam Moreira
Protasio
ALPE – Brasil
La ALPE y el XII Congreso
Latinoamericano de Psicoterapia Existencial
Un Encuentro entre Ciencia, Arte y
Filosofía
La Asociación Latinoamericana de Psicoterapia
Existencial (ALPE) es una asociación sin fines de lucro creada con ocasión del
III Congreso Latinoamericano de Psicoterapia Existencial, en 2010, promoviendo
la unión de los países latinoamericanos en torno a la temática existencial en
psicología. En aquel momento, los países congregados eran Argentina, Brasil, Colombia,
Perú y México. En los últimos años se han sumado Ecuador y Costa Rica,
consolidando un espacio plural y enriquecedor.
Desde su creación, los congresos organizados
por la ALPE han sido un foro clave para la difusión y el intercambio de conocimientos
en la práctica clínica en Psicoterapia Existencial, tanto en su vertiente de producción
académica como en una práctica clínica con repercusiones no solo en la vida
individual, sino también en el campo social. Desde 2011 se han organizado, por
sus diferentes representaciones, ocho congresos: ALPE-Argentina (2013; 2020),
ALPE-Brasil (2011; 2017), ALPE-Colombia (2014), ALPE-Perú (2016) y ALPE-México
(2012; 2022).
Para el año 2024, se había previsto la
organización de un nuevo congreso en Colombia. Sin embargo, ante la
imposibilidad de llevarlo a cabo, ALPE-Brasil asumió el desafío de organizar el
XII Congreso Latinoamericano de Psicoterapia Existencial, que tendrá lugar
del 29 al 31 de octubre de 2025 en la ciudad de Búzios, estado de
Río de Janeiro, Brasil.
El tema central del congresso, "Existencia
y Psicología en la frontera entre Ciencia, Arte y Filosofía", surge
como uma propuesta contemporánea y necesaria. En la actualidad, los fundamentos
y métodos clínicos de la Psicoterapia Existencial se han enriquecido a través
de un diálogo constante con los filósofos de la existencia, así como con la
Ciencia y el Arte.
Este enfoque integrador reunirá a estudiosos
del pensamiento de Heidegger, Kierkegaard, Sartre, Nietzsche, Merleau-Ponty y
otros, provenientes de diversas áreas como la Psicología, la Filosofía y las
Artes en sus diferentes manifestaciones y contribuciones al pensamiento y la
práctica clínica. Los participantes reflexionarán sobre cómo estas perspectivas
contribuyen al pensamiento y la práctica clínica, además de su impacto en la
sociedad.
Se esperan asistentes de diversas regiones de
Brasil, América Latina y el mundo. El congreso contará con dos modalidades:
presencial y en línea, asegurando la accesibilidad a una audiencia
internacional. Las presentaciones de trabajos se realizarán exclusivamente
de manera presencial, y las proyecciones incluirán traducciones para
facilitar el intercambio cultural y académico.
Las inscripciones ya están abiertas, y la
fecha límite para la presentación de resúmenes expira el 30 de abril de 2025.
Más información sobre el evento, las normativas y el proceso de inscripción se
encontra disponible en el sitio web oficial: www.ifen.com.br.
Este evento promete ser un punto de encuentro
para el intercambio interdisciplinario, fortaleciendo la Psicoterapia
Existencial en su papel transformador tanto a nivel individual como social.
Myriam Moreira
Protasio
ALPE – Brasil
Sección Novedades Existenciales
Susana Signorelli
Bs. As., Argentina
·
Historia de ALPE
Los miembros de la Comisión Directiva de ALPE solicitaron
dejar explícita en la revista la trayectoria de nuestra institución para que
los interesados en el existencialismo puedan tener una visión actual del desarrollo
de las actividades que venimos desarrollando.
El por qué y el para qué de su existencia
Visión
Misión
Sus comienzos
Corría el año 2003 cuando el
psicólogo colombiano, Efrén Martínez, se acercó al stand que la Fundación CAPAC
tenía en la Feria del libro de Buenos Aires, quien, asombrado al ver nuestros
libros existenciales en exhibición, nos comenta a Pablo Rispo y a quien
suscribe, que nos conectaría con un psicólogo colombiano que estaba por hacer
un congreso fenomenológico existencial. Viajamos a Cartagena de Indias y
participamos de dicho congreso. Allí conocimos a Emilio Romero y a otros
terapeutas interesados en la corriente existencial. Romero y Rispo comenzaron
una profunda amistad, hasta los últimos días de Rispo.
A partir de entonces nos
comenzamos a reunir todos los años en distintos países organizando congresos, hasta
que decidimos que los congresos merecían tener su propio nombre para darle una
continuidad y hacer historia. Así se realizó en Colombia el I Congreso
Latinoamericano de Psicoterapia Existencial y luego México realizó el II
Congreso.
En el año 2009 se inauguró el
curso a distancia “Psicología Existencial. Su aplicación a la terapia”, con
profesores de Argentina, Brasil, Colombia, México y en el 2013 se sumó Perú.
En el verano de 2010 viajó a
Buenos Aires, Yaqui Martínez y Gabriela Flores, quienes me propusieron realizar
el tercer congreso en Argentina. Para mí fue un gran desafío iniciar semejante
empresa sin estar Pablo. Mi amiga, Teresa Glikin, terapeuta existencial, me
convenció de hacerlo y convocamos a otras dos amigas y colegas Marta Guberman y
Esperanza Abadjieff, para comenzar a organizar y difundir el III Congreso en la
ciudad de Buenos Aires. Ese mismo año, en el mes de octubre, se realizó el III
Congreso Latinoamericano de Psicoterapia Existencial bajo el título:
“Conciencia y compromiso humano en psicología. Hacia una ampliación de la
conciencia”, con la participación de Argentina, Brasil, Colombia, México, Perú,
Venezuela y Uruguay. En ese encuentro conocimos a Ramiro Gómez de Perú, a Ana
María López Calvo de Feijoo y a Myriam Protasio de Brasil, convocadas por
Emilio Romero.
Creación de ALPE
Al finalizar tal evento creamos la Asociación
Latinoamericana de Psicoterapia Existencial, cuya sigla fuer ALPE, como comúnmente
se la conoce en la actualidad.
La primera Comisión Directiva de ALPE estuvo conformada con los
representantes de los países presentes en aquél III Congreso, por Argentina:
Esperanza Abadjieff, Teresa Glikin, quien fue elegida tesorera, Marta Guberman
y Susana Signorelli, quien fue elegida presidente, por Brasil: Emilio Romero,
quien fue elegido miembro de honor, Ana María López Calvo de Feijoo y Myriam
Protasio, por Colombia: Alberto de Castro, por México: Yaqui Martinez quien fue
elegido secretario, Gabriela Flores y Max Jiménez, por Perú: Ramiro Gómez,
quienes ocuparon los cargos de vocales titulares, suplentes y revisor de
cuentas.
Desde sus comienzos, estuvo
integrada por 5 países: Argentina, Brasil, Colombia, México y Perú, posteriormente
en el año 2017 se incorporó Ecuador y en el año 2024 se incorporó Costa Rica.
Los países latinoamericanos conforman delegaciones y tienen sus propios
desarrollos como así también trabajos en común. Además, cuenta con asociados de
otros países como: Chile, Guatemala y Uruguay.
Movidos por el interés que despertó entre los concurrentes
y entre los propios organizadores del mencionado congreso, la nueva Comisión
Directiva resolvió hacer eventos todos los años siendo que la responsabilidad
caería cada año en un país distinto.
La creación de ALPE le dio gran
impulso al desarrollo de la terapia existencial en Latinoamérica.
ALPE al integrarse al resto del mundo, decidió no hacer
su congreso latinoamericano el año en que se harían los congresos mundiales.
También se acordó hacer los congresos cada dos años.
Congresos
Asimismo, cuando se
creó ALPE, se instituyó entregar el premio Pablo Rispo a los mejores trabajos libres presentados en los
Congresos que se organizaran en lo sucesivo.
En el año 2011, Brasil realizó el IV Congreso Latinoamericano
de Psicoterapia Existencial “Interfaces de la psicología clínica existencial y
las prácticas sociales” con participación de Argentina, Brasil, México y Perú.
En el año 2012, México llevó a cabo el V Congreso
Latinoamericano de Psicoterapia Existencial “Co-construyendo nuestra identidad
existencial. De la filosofía a la práctica” con la participación de Argentina,
Brasil, Colombia y México.
En el año 2013, Argentina realizó el VI Congreso Latinoamericano
de Psicoterapia Existencial “Ser para la vida. Aportes de la Psicología
Existencial para el siglo XXI” con la participación de Argentina, Brasil,
Chile, Colombia, México, Perú y Uruguay.
En el año 2014, Colombia realizó el VII Congreso Latinoamericano
de Psicoterapia Existencial “Ser para la vida. Del conflicto a la
reconciliación. Aportes de la Psicoterapia Existencial a los contextos social,
clínico, educativo y organizacional” con la participación de Argentina, Brasil,
Colombia, México y Perú.
En el año 2016, se realizó en Perú, el VIII Congreso
Latinoamericano de Psicoterapia Existencial “Existencias auténticas. Retos y
posibilidades en el siglo XXI”. Con la participación de Argentina, Brasil,
Colombia, México y Perú.
En el año 2017 se realizó en Brasil, el IX Congreso
Latinoamericano de Psicoterapia Existencial “Rescatando el carácter sensible de
la existencia” junto al III Congreso Luso-brasileño de prácticas clínicas fenomenológicas
existenciales. Estuvieron presentes: Argentina, Brasil, Colombia, Perú y
Portugal.
En el año 2018 México tenía a su cargo realizar el
Congreso, pero debido a un terremoto ocurrido en su territorio, no se realizó.
En el año 2020, año de la pandemia que sufrió la humanidad,
se realizó el X Congreso Latinoamericano de Psicoterapia Existencial organizado
en línea por Argentina, bajo el título “Desafíos en la terapia”. En el cual hicieron
sus ponencias todas las delegaciones de ALPE.
En el año 2021, por el mismo motivo de la pandemia, no
se llevó a cabo ningún congreso de ALPE. Se realizaron muchos encuentros en
línea.
En el año 2022, México realizó el XI Congreso Latinoamericano
de Psicoterapia Existencial “Vida, muerte, pasión que invita al encuentro”, con
la presencia de Argentina, Brasil de modo remoto, Colombia y México.
En el año 2024, se había comprometido Colombia a
realizar el congreso, pero por razones inevitables no pudo llevarse a cabo.
En el año 2025, Brasil nos convoca nuevamente para la
realización del XII Congreso Latinoamericano de Psicoterapia Existencial
“Existencia y Psicología en la frontera entre ciencia, arte y filosofía”.
Participación
en Congresos mundiales
Poco a poco ALPE ha ido cobrando presencia en el
mundo. En el año 2015, Emmy van Deurzen decidió convocar a los terapeutas
existenciales dispersos por el mundo para realizar el I Congreso Mundial de Terapia
Existencial, que tuvo lugar en Londres. Susana Signorelli y Yaqui Martínez,
miembros de ALPE fueron distinguidos con el nombramiento de miembros de honor
de dicho Congreso, asimismo, Susana Signorelli, presidente de ALPE en aquel
momento fue invitada especial.
En esa oportunidad se creó la Confederación de Terapeutas
Existenciales y se decidió hacer congresos mundiales cada cuatro años, siendo
elegida Argentina como sede del II Congreso Mundial.
En el año 2019 se realizó en Buenos Aires, el II Congreso
mundial de Terapia Existencial que tuvo como título: “Angustia y culpa en
tiempos de cambio. Apertura y posibilidades”. En tal evento se presentó el
libro: The
Wiley World Handbook of Existential Therapy, editado en Londres, el cual consta de
diversos capítulos sobre los desarrollos mundiales en terapia existencial.
En el año 2023, se realizó en la ciudad de Atenas,
Grecia, el III Congreso Mundial de Terapia Existencial “Viviendo en el aquí y
ahora. Abrazando nuestras raíces. Creando nuestro futuro”. Allí se convoca a la
primera reunión presencial del Movimiento Existencial, donde también ALPE tiene
su presencia.
En el año 2025 se realizará en Roma, Italia, el Simposio
Internacional de Escuelas de Terapia Existencial “Sabiduría en la práctica. De la formación existencial al encuentro
terapéutico”.
En el año 2026 se realizará en la ciudad de Denver, Estados Unidos, el IV
Congreso Mundial de Terapia Existencial “Comunidad, autenticidad y el misterio
del ser”.
Publicaciones
Muchos de
los miembros de la Comisión Directiva de ALPE tienen libros publicados. En
estos años han hecho varias publicaciones en conjunto. Ellas son:
Perspectivas en psicoterapia
existencial. Una mirada retrospectiva y actual. Compiladores Yaqui Martínez y
Susana Signorelli. México. (2011).
Relación Psicoterapéutica.
Enfoque fenomenológico-existencial. Compilador Ramiro Gómez. Perú. (2013).
Voces existenciales en América
Latina. Contribuciones a la psicología y a la terapia. Compiladores Alberto
de Castro y Susana Signorelli. Colombia. (2020).
Revista
En el III Congreso Latinoamericano de Psicoterapia Existencial se presentó la Revista Latinoamericana de Psicología Existencial: “Un
enfoque comprensivo del ser”. Se decidió que tal publicación sería la revista
de ALPE.
Desde ese entonces, en versión
digital y semestral, viene publicándose en forma ininterrumpida llegando hasta
el número 30. En ella escriben artículos, prestigiosos
autores latinoamericanos y algunos de otros países, como así también jóvenes
profesionales, ganadores del premio Pablo Rispo y egresados de cursos que dicta
ALPE. La revista se publica en idioma español y/o portugués.
Cuenta con varias secciones:
Editorial, Novedades existenciales, Ensayos y revisión,
Investigación, Aportes originales, Caso clínico, Entrevistas, Comentario de
libros, Carta del lector.
A través del tiempo también ha
ido creciendo y está considerada revista científica formando parte de catálogos
internacionales como: Latindex, Malena, LatinRev y REDIB, por ser una revista
arbitrada por pares.
Actualidad de ALPE
ALPE es la primera asociación en el mundo en reunir a varios países. Hasta
el año 2010 cuando se fundó, solo había centros dispersos por distintos lugares
del planeta, pero ninguna que nucleara a tantos países, con historias, cultura
y raíces semejantes.
ALPE continúa en su ruta de crecimiento. Cada país
organiza desde sus propios centros múltiples actividades, dando formación a
través de cursos, talleres, seminarios, jornadas e investigaciones, como así también
realiza encuentros científicos y de divulgación entre sus socios y abiertos a
todos los interesados en el aporte de la fenomenología existencial.
Cada país miembro de ALPE es una Delegación y tiene
sus representantes en la Comisión Directiva. Cada delegación toma el nombre de
ALPE seguida por el nombre del país para realizar sus propias actividades. Los
distintos países que la conforman invitan a las demás delegaciones a participar
de sus encuentros a distancia, lo cual permite un enriquecimiento mutuo de
forma continua.
El objetivo de ALPE, desde su creación hasta ahora,
fue y es promover en Latinoamérica el conocimiento,
difusión, enseñanza, desarrollo, investigación y aplicación de la Terapia
Existencial para lo cual desarrolla las actividades mencionadas.
Canales de
comunicación
Página web: https://www.alpexistencial.com
Facebook: Asociación
Latinoamericana de Psicoterapia Existencial
Carta del lector (Revista)
Correos electrónicos de cada delegación
A nuestros
lectores
ALPE está abierta a recibir nuevos socios. Solo sus
socios hacen posible su existencia.
Es nuestro deseo que
la comunidad de terapeutas existenciales continúe su camino de crecimiento y
que cada vez más personas se sientan contenidas para que puedan expresar
libremente sus ideas y acciones existenciales. Nuestro lugar en el mundo es
también tu lugar en el mundo. Nuestro tiempo es ahora tu tiempo. Hemos hecho
historia como lo demuestran estas líneas y continuaremos abriendo caminos de
amplios futuros. Los esperamos para tejer juntos una nueva historia.
La versión en portugués y español la encontrarán en la página http://www.ifen.com.br
El Congreso tendrá lugar los días 29, 30 y 31
de octubre de 2025 en el Hotel Atlântico Búzios, situado en la Estrada da
Usina, 294 - Morro do Humaitá - Armação de Búzios, en el municipio del estado
de Río de Janeiro.
Horarios
de las exposiciones:
29
de octubre, de 8.30 a 18.00 horas.
30
de octubre, de 9.00 a 18.00 horas.
31
de octubre, de 9.00 a 18.00 horas.
Se
entregará el premio Pablo Rispo a
los mejores trabajos libres presentados.
Las
bases y condiciones podrán encontrarlas en la página del Congreso.
Sección Aportes Originales
El ser está en el
devenir
Desarrollo según el paradigma existencial
Development in the existential paradigm
Alfried Längle
Viena, Austria
Resumen
El ser del ser humano no es estático, sino
que está constituido para un devenir, el desarrollo y el cambio. Devenir, como formación de algo nuevo,
se diferencia del desarrollarse, que
es reconfiguración de algo ya existente. La complejidad de estos procesos se
esquematiza en una serie de cuestionamientos. En el paradigma existencial
interesan el devenir y el desarrollo de las capacidades, orientados hacia una
plenitud existencial. Como lo central se muestra una “fase existencial”, que
asienta este proceso generativo en dos planos: el estar ubicado en hechos
dados tiene la característica del devenir, el proceso consecutivo de asumir
activamente las posibilidades conduce al desarrollo. Desde la psicología del
desarrollo, el vivenciar primario del niño está marcado
por el devenir pre-personal, cuya re-configuración se esquematiza en el trabajo. Construyendo sobre esto, se describe
el asumir el mundo y el desarrollo de estructuras de elaboración del Yo a
través de la experiencia del “mundo”, paralelamente a las investigaciones
empíricas de D. Stern.
Palabras clave
devenir, desarrollo, psicología del desarrollo, análisis
existencial, motivaciones fundamentales
Abstract
Being of mankind is not static but geared
towards becoming, development and change. Becoming, seen as emergence of the
new, is differentiated from development seen as shaping of what already exists.
The complexity of these processes is outlined in a number of questions raised.
In the existential paradigm, becoming and the development of capabilities for
the realization of existence are of particular interest. An “existential stage”
centrally
shows thereby which
establishes this generative process on two levels: being placed into
circumstances has the characteristics of becoming, and subsequently embracing
the possibilities leads to development. In Development Psychology, the primary
experience of the child is embossed through pre-personal becoming, and its configuration
is outlined in this paper. Building on this, the embracing of the world and the
development of processing structures of the ego by means of experiencing the
“world” are described parallel to D. Sterns empirical research. A reference
towards even greater spans of development in life rounds off the theme.
Keywords
Becoming, Development,
Development Psychology, Existential Analysis, Fundamental Motivations
Introducción
En una investigación llevada a cabo durante
los años 2020 /2022 acerca de la Fortaleza Yoica y el Bienestar Psicológico en
la Era del Vacío, hemos hallado que la mayoría de la población estudiada (el
75,4%) se autopercibía con un alto nivel de bienestar psicológico, a pesar de
mostrar muy baja consistencia yoica, ya que sólo el 4% de la muestra mostró un
alto nivel de fortaleza.
Esos datos nos hicieron considerar que el
alto nivel de Bienestar Psicológico podría deberse a una percepción de sí mismo
acorde a la deseabilidad social, lo cual implicaría el predominio de la
Identidad de Rol sobre la Identidad de Sí, es decir, un modo de ser inauténtico
(Perez Jáuregui, 2015).
La “identidad de sí” y la “identidad de rol”
(Dörr Zegers, 2008; Perez Jáuregui 2015) se nutren mutuamente ya que la imagen
de sí mismo que hace un sujeto está moldeada por la información que proviene de
los otros; del mismo modo que el rol que el sujeto juega para los otros está
moldeado en su propia identidad. Ambos aspectos están en íntima, dinámica y
dialéctica relación para que el sujeto pueda crecer y realizarse, manteniendo
una distancia óptima entre ambos tipos de identidad para posibilitar el
desarrollo auténtico.
La autenticidad es un concepto heideggeriano
que puede definirse como la fidelidad guardada consigo mismo, por lo que
podemos hablar de un ser auténtico cuando el ser logra coherencia entre lo que
piensa, siente y hace, al tiempo que mantiene una comunicación abierta y fluida
con los otros. “Autenticidad” no debe ser entendido como genuino o verdadero,
sino que lo que Heidegger (1951) quiso significar con él, es lo propio de cada
persona.
Devenir y desarrollo son fenómenos fundamentales de la vida. El significado de desarrollo ya fue reconocido por los filósofos desde los
antiguos griegos (comp. Prechtl y Burkhard 2008, 172). Este pensamiento tuvo
mucho mayor alcance con la Teoría de la Evolución de Darwin de 1838. En nuestra
área deben ser mencionados psicólogos tempranos como Charlotte Bühler (1933),
Erik H. Erikson (1980), G. Stanley Hall (1922), H. L. Hollingworth (1927) y hay
que señalar, que la psicología profunda es, en realidad, desde su inicio una psicología del desarrollo. En la psicología humanista se ocuparon
del tema los clásicos como A. Maslow (1981), C. Rogers (1973) o K.
Goldstein (1934). Por último, también J. Kriz (desde 2017, 2018) en el contexto
humanista-sistémico, franqueando los límites, por decirlo así, lo trató ampliamente. Toda vida tiene un
comienzo y un fin. Entre estos dos polos marcados de la vida, ocurre continuamente una transformación: desarrollo, crecimiento, aumento de potenciales, pero también decrecimiento (involución),
pérdida de potenciales y de fuerza. Por devenir y desarrollo se entiende
habitualmente la rama ascendente de la vida, es decir,
el despliegue de potenciales y de fuerza. Pero siendo precisos, el
devenir y el desarrollo también son el despliegue del lado involutivo de la
existencia, del “ser hacia la muerte” (Heidegger 1979, 231-266). Por lo tanto,
a todo devenir también le es inherente la descomposición. Devenir se encuentra
por principio y desde un comienzo en esta polaridad.
El devenir y el desarrollo están siempre
ligados a la vida. Vivir, como característica del Dasein, está vinculado al
mundo y a la otredad, es siempre un “ser-en-el-mundo” (id. §§12, 13). En el
Análisis Existencial hemos recogido esto en el principio psicológico: la vida
acontece en la relación (ver Längle 2016, 107). Debido a eso, devenir y
desarrollo como expresión de la vida, solo acontecen en relación. Para que algo
se pueda desarrollar o pueda devenir, necesita de la concurrencia de una fuerza
subjetiva con objetos y sus posibilidades.
Como la relación es el fundamento para
devenir y desarrollo, debe observarse además otro aspecto. El tipo de relación
puede darse fundamentalmente de dos maneras: como involucrarse en un vínculo
estrecho –en el sentido de una acogida, incorporación o fusión– o como
intercambio con límites existentes. Por ejemplo, al escuchar música, ésta es
absorbida totalmente, uno se funde con ella, quizás comience a bailar. Cuando
en una conversación se intercambian ideas sobre ella, cada uno aporta su
opinión y éstas pueden permanecer diferentes, aunque estemos en relación.
Si uno mira las dinámicas de transformación,
hay que diferenciar dos formas: el devenir y el desarrollo.
El devenir
Por devenir
se entiende aquí la génesis de algo nuevo,
que antes todavía no existía, sino que se origina de la conjunción de
distintos elementos (objetos, experiencias etc.). El ejemplo clásico es la
génesis de un ser humano desde un óvulo y un espermatozoide. Ni el uno ni el
otro por sí solo es un ser humano y ni de una ni de la otra célula germinal se
puede desarrollar un ser humano. Pero de la conjunción de ambas se origina algo nuevo que antes no existía. Por eso vale el principio: primero tiene que devenir algo,
antes de poder desarrollarse. Primero tiene que originarse el ser humano desde
el óvulo y el espermatozoide, antes de que pueda comenzar su desarrollo. El
devenir antecede al desarrollo.
El desarrollo
Solo se puede desarrollar algo que ya está
pre-formado y dispuesto. Así el niño desarrolla el tamaño de su cuerpo, su capacidad
de lenguaje o su competencia social. El desarrollo tiene lugar en un entorno que le da estímulos, impulsos
y soporte para ello, o lo cohíbe.
Pero la potencia para el
desarrollo está dada y dispuesta en el niño. En el ser humano,
naturalmente, ocurre tanto el devenir como el desarrollo.
Principios y preguntas
sobre la teoría analítico-existencial del desarrollo
-
En
nuestras siguientes reflexiones sobre la teoría analítico-existencial del
desarrollo partimos desde los siguientes principios:
-
Ser
humano está ligado al ser-en-el-mundo.
Esto significa constante intercambio con el mundo y constante incorporación
desde el mundo; ya antes del nacimiento.
-
Al
intercambio, están unidas la inestabilidad
y la transformación. La
transformación simultánea a una relativa estabilidad, ambas dentro de límites,
es un rasgo esencial de la vida.
-
El
Análisis Existencial postula un crecimiento potencial y una fuerza de
despliegue en la persona, con cierta analogía a Rogers (1981), Maslow (1954) o
Szent-Gyoergyi (1974).
-
Pero dado que
el potencial solo se puede realizar
en el intercambio, o bien, en la discusión
con el medio, el desarrollo siempre está ligado a la otredad, con la que debe existir una relación, sobre cuya base puede
generarse entonces muchas veces un diálogo.
-
El
desarrollo de las distintas motivaciones
fundamentales posee puntos esenciales específicos en diferentes períodos.
Pero no se desarrollan secuencialmente, sino que, a pesar de los períodos de
puntos esenciales, también paralelamente. Todas
las motivaciones fundamentales están en todo momento en desarrollo, porque
también son siempre necesarias y siempre deben estar presentes.
-
Asimismo es importante para entender el desarrollo, que no necesita
estar ligado a la consciencia. La mayor
parte del desarrollo ocurre
inadvertidamente.
Las siguientes preguntas se encuentran en el
trasfondo de la presentación de la teoría analítico- existencial del
desarrollo:
·
¿Qué se desarrolla?: ¿Aptitudes genéticamente fundamentadas? ¿Lo aprendido? ¿El potencial para el despliegue procesal?
·
¿Debido
a qué ocurre el desarrollo?: ¿Desde adentro hacia afuera (crecimiento)? ¿Desde
afuera (por estímulos e incorporación de contenidos)? ¿Por lo que está
entremedio (en el sentido del diálogo: contenidos externos y elaboración
interna; estímulos internos y realización externa)?
·
Curso:
¿Lineal, en forma de olas, sin patrón? ¿Reglamentado, según leyes o en
transcurso individual? ¿Cómo se forma el curso en el plano existencial, donde
la libertad juega un rol central?
·
Relación entre lo propio y las exigencias del medio: ¿Están relacionados recíprocamente? ¿O existen más vías unidireccionales?
·
Relación entre desarrollo, crecimiento y madurez: ¿Conduce
el desarrollo a la madurez?
¿O es la madurez el resultado del crecimiento?
En forma resumida se postula lo siguiente con
relación a estas preguntas sobre el desarrollo
en el plano psíquico-personal: el desarrollo se produce en este plano más que nada por efecto recíproco, activo y dialogado. Casi no sucede
linealmente, solo se reconocen patrones
toscos. Hay poco ajuste
a leyes y reglas – el desarrollo psico-noético no corresponde al patrón del crecimiento de un árbol. El devenir y el desarrollo de lo
propio son conducidos por la relación recíproca entre potenciales dormidos y
las exigencias y ofrecimientos del medio. Esto también lleva en el plano
psíquico a la adaptación (p.ej. a campos sociales o a circunstancias climáticas,
etc.). Pero adaptación no es desarrollo, sino mayormente aprendizaje y acomodación
pasiva. Desarrollo se refiere a la elaboración de capacidades propias en el diálogo
del transcurso vital. En el plano psíquico- personal, el desarrollo permanece siempre abierto como fenómeno emergente y es posible hasta la muerte.
2. Lo
específico del devenir
y del desarrollo
bajo la perspectiva
existencial
¿En qué consiste
el momento específico del devenir y del desarrollo en la perspectiva existencial?
Mirado en forma muy
general, en la perspectiva existencial se enfocan dos
momentos: el devenir y el desarrollo del vivenciar del Dasein en el mundo, como también de la activa
referencia del Yo al mundo y a sí mismo. Dicho de otro modo: se trata por un
lado del devenir y el desarrollo fundamental de la experiencia de lo ya
existente, del ser-en-el-mundo, y por
otro lado, del desarrollo del Yo, es
decir, como se desarrolla el Yo, de manera que pueda disponer más de la capacidad fenomenológica y la
resonancia del propio ser persona y ponerlas en práctica en el interior y en el
exterior. El ser-en en el mundo
significa estar-involucrado con el mundo y con los otros (Heidegger 1979, 13Off).
Cuando el Yo está
presente configurando, hablamos
de ser-uno-mismo. Para el ser-uno-mismo es necesario un Yo. El Yo, por otra parte, tiene que desarrollar estructuras y capacidades, para poder
relacionarse consigo mismo
y con el mundo. El desarrollo consiste
en que se haga posible
una referencia al mundo y a sí mismo cada vez más compleja y adecuada. Según
nuestro entendimiento, en esto la persona
no está sometida a ningún
desarrollo. La vemos como
algo que emerge de un potencial
pre-definido en el ser-persona, que para su realización requiere del cuerpo, de
la psique y, más que nada, del Yo. (Längle 2014a). El Yo, en cambio, posee
capacidades específicas, las estructuras del Yo (auto-observación,
auto-respeto, auto-estima (Längle 2016, 113f), que deben desarrollarse. Con su
ayuda se llega al desarrollo del trato
con las condiciones fundamentales de la existencia (motivaciones
fundamentales); esto crea la base del poder-ser-persona. A través del desarrollo
ocurre la personalización de la existencia con las características: libertad
de carácter, autenticidad, responsabilidad, sentido,
etc.
De ambos resulta
el foco de observación específico de devenir y desarrollo en nuestro contexto.
En el marco del estudio
desde la psicología del desarrollo, en el Análisis
Existencial nos interesa el devenir y el desarrollo de la
capacidad para la consumación de la
existencia, eso es, del trato consigo
mismo y con el mundo. Pero devenir
y desarrollo no se reducen solo a las condiciones del ser personal. En el trasfondo también se encuentran para nosotros temas
como: desarrollo corporal, desarrollo psicodinámico (reacciones de coping,
transformaciones de la personalidad etc.), desarrollo del lenguaje, de la
memoria y de la inteligencia, etc.
Claro que
a la consumación de la existencia
también pertenecen todos estos temas y constituyen
una condición para esta. Pero el punto central de un enfoque analítico-existencial
está en la capacidad de discusión dialogada
en el interior y el exterior. Por
eso nos son lejanos los cuadros del desarrollo, que, por ejemplo, comparan al
ser humano con una bellota, que para desplegarse solo necesita agua. El ser humano como ser personal no es un animal de instintos, sino mucho más flexible y se encuentra en un
horizonte mucho más amplio. Como también su cerebro es muy superior a un
computador y posee una plasticidad propia. Plasticidad y procesos circulares
son fundamentales en un modelo analítico-existencial del desarrollo.
Lo específico de un abordaje existencial en
la psicología del desarrollo es la forma de proceder fenomenológica. Un enfoque
fenomenológico de los procesos del desarrollo, o bien, de los procesos del devenir,
trae a la luz una fase existencial. Esta
separa dos planos
en el desarrollo. Esto lleva una luz específica a la psicología del desarrollo, en la cual se manifiesta la especial capacidad de explicación del abordaje
existencial.
Porque fenomenológicamente se encuentra
siempre en todo desarrollo el momento
existencial fundamental. Esto significa, por un lado:
1)
encontrarse situado en un mundo, en el que uno simplemente no sabe y no entiende; y por otro lado tiene
2)
la tarea,
de aprehender el mundo,
de apropiarse de él o de “transformárselo” (Rosa 2016), acercarse a él con decisión y, dentro de lo posible,
apreciándolo hacerlo suyo.
Esta diferenciación entre ser-dado al mundo y el trato con él, es una característica fundamental de nuestra existencia y la atraviesa en todos los ámbitos. Un
ejemplo nos puede aclarar inmediatamente este estado
de cosas familiar, que p.ej. se encuentra en toda relación. Es conocido que uno
no puede no tener relación.
Independientemente de este automatismo del estar-en- relación, apenas uno se da
cuenta de una cosa o de una persona, la relación también tiene un aspecto de
libertad: una relación también puede ser entablada
y asida, o uno se puede salir de la
relación y no considerarla.
Análogamente sucede con todas las condiciones
fundamentales de la existencia, p.ej. con la protección de la 1ª motivación fundamental (MF), que por principio está presente en
todas partes, porque solo lo que es, puede dar protección. Así siempre tenemos
protección p.ej. por la atmósfera, o la piel con sus bacterias, etc. Pero a
veces tenemos que buscar activamente protección, p. ej. cuando uno se para bajo un árbol grande
cuando llueve, o detrás de una muralla cuando corre un
viento helado, o se protege con un antibiótico cuando sufre una infección bacteriana. O en la 3ª MF: desde la experiencia que lo propio
es visto y uno recibe
justicia, además es necesario
dar un paso activo, darse justicia uno mismo y hacerse cargo de sí. Recién
entonces se ha apropiado de este elemento
fundamental del desarrollo del Yo y se ha convertido
en un acontecer activo, en un recurso.
Es un principio
existencial: todo ya está – pero
todavía debo aprehenderlo. Con eso me llevo a la existencia. Pero aún antes de aprehenderlo, ya estoy aprehendido. Esta visión es fundamental para el Análisis Existencial, es la
expresión psicológica del ser-en-el-mundo que antecede a todo el existir.
Ser primario e integrado
Este principio existencial se vuelve a
encontrar en el Análisis Existencial Personal, el AEP (Längle 2000). También el
proceso de elaboración del vivenciar es un proceso de desarrollo, por decirlo
así, un “proceso de desarrollo situacional” de informaciones, o bien, de lo
vivenciado y su integración en la vida personal.
Apoyándonos en el AEP, el primer grado de los procesos de devenir
y del desarrollo puede ser designado como
Ser primario, correspondiente a la existencia previa, o (dicho filosóficamente)
al estar arrojado del Dasein, al estar expuesto.
El segundo grado corresponde al ser integrado, donde ocurre la
impregnación y apropiación personal.
El ser primario
posee la característica del devenir. Visto desde la psicología del desarrollo se trata,
en este grado del Dasein,
de la vinculación de la joven vida con el ambiente
mundano del otro, al cual
está expuesto y con el cual tiene que permanecer inevitablemente unido.
En el ser integrado se puede desarrollar entonces, sobre la base de lo que se ha unido y que ahora
ha llegado a ser, lo personal, lo propio desde lo común del primer grado.
A través de lo que se desarrolla desde lo común,
pero también en uno mismo y en el otro,
suceden ahora delimitaciones.
En correspondencia con estos dos grados del devenir y del desarrollo, también difieren las
actividades en cada uno de los respectivos planos:
Experimentar
y ensayar.
La base es un encontrar-se en circunstancias dadas. Experimentar y ensayar
dominan en la adaptación. Esta ocurre en gran medida irreflexivamente e
inconscientemente (p.ej. por condicionamiento).
Configurar
y formar. En
el apropiarse, en el aprehender los hechos, la actividad consiste en configurar y formar. Esto frecuentemente se define como trato “consciente” (p.ej. dedicarse a
una cosa o tomar una decisión).
Ser humano siempre significa ser-en-el-mundo, en intercambio y en delimitación de lo otro, que influencia nuestro Dasein y en lo que nosotros, por otro lado, también influimos. El intercambio está siempre, por un lado, vinculado con transformación y, por otro, ligado a una estructura y estabilidad. Así, el bebé desde antes de nacer ya está –y luego, en diversos ambientes– en intercambio con lo otro. Primero está rodeado por el líquido amniótico y el cuerpo materno, luego por el mundo. Está “nadando” prácticamente en la otredad. En este ser colocado (“arrojado”) en cada uno de sus ambientes, el niño hace las primeras experiencias sobre las estructuras fundamentales de la existencia, ya antes de nacer y luego, en un ambiente totalmente distinto e inicialmente extraño, después del nacimiento.
Con el nacimiento se revela el Dasein como no constante en cuanto a alimentación, temperatura, seguridad, cuidado y ser sostenido. Lo que en algún momento estuvo caracterizado por líquido amniótico, membranas ovulares propias y seno materno y al tacto se sentía más bien como unidad y como formando un conjunto, después del nacimiento se siente como algo muy
distinto. El ambiente mundano posee la característica de no estar referido y adaptado directamente al bebé. Tiene otra temperatura y consistencia, produce hambre y sed, etc. y se produce una diferencia (tensión) entre necesidad y cumplimiento. Esto requiere que el bebé se adapte de nuevo. Pero tal como antes en el útero, el medio está “pegado” a él. El bebé no se puede distanciar de ningún modo de él. De esta manera el recién nacido se encuentra en estrecha resonancia con el mundo externo e igualmente con el mundo interno. El mundo exterior lo invade con una apertura desprotegida y él siente las condiciones internas sin ningún freno. Correspondientemente reacciona a los dos “mundos” y se manifiesta. Con posibilidades iniciales limitadas para actividades, experimenta los hechos y comienza a acostumbrarse a ellos y a familiarizarse con ellos; así se va adaptando y adquiere más y más práctica en reaccionar a ellos. Esto crea la base para el desarrollo del próximo paso, para el origen de lo propio.
Waldl (2002, 17) describe así los procesos en esta temprana fase de la vida: “Los primeros acontecimientos de relación en la vida del niño ocurren, antes de que el Yo se haya desarrollado. El Tú de la madre, y el Tú de otras personas de referencia, viene y luego desaparece de nuevo, la relación se densifica y se suelta otra vez, hasta que en el niño la consciencia de una pareja que permanece igual, esto es, él mismo, haya crecido hasta la consciencia del Yo. Al comienzo, el Yo del niño solo existe en forma estable con relación a un Tú. Pero pronto el Yo del joven se puede separar por sí mismo del Tú y es capaz de convertirse en el Yo de ambas palabras fundamentales”. Esta palabra fundamental es el YO-Tú, o bien el Yo-Ello, de Buber (1973, 7), lo que remite a la ligazón con el otro, con el mundo.
Es evidente que el bebé también conoce experiencias de carencias como hambre, soledad, agresión, etc. También estas experiencias inmediatas y reacciones a ellas se aprenden y almacenan. Cuando son fuertes, pueden constituir la base para desarrollos psicopatológicos. Estas son entonces especialmente difíciles de abordar, porque se originan en el vivenciar inmediato del mundo y de sí mismo, donde todavía no hay capacidad para distanciarse. Como trastornos del ser primario pueden obstaculizar en especial medida la consumación personal del grado siguiente.
Esta forma primaria, pre-personal
del Dasein está caracterizada por procesos de aprendizaje, condicionamientos,
adaptaciones y más que nada por asimilación de información (al
comienzo solo sintiendo, con el tiempo también cognitivamente). Este es el
plano del devenir que también se podría denominar “plano de capullo”,
porque es pre-yoico. Asienta aquellos fundamentos, sobre cuya base puede luego
realizarse el desarrollo personal. Merleau-Ponty (1974, cita según: Küchenhoff
2007, 170) la denomina “Yo sensual”, con lo que se refiere a una relación
sensual pre- reflexiva, un Yo, que originalmente está “transferido al mundo”.
La relación inicial con el mundo se abre más que nada en el comprender a través
de tocar, del sentido del tacto, a través de la piel – y luego por los otros
sentidos – la visión y la audición, (Küchenhoff, 2007, 120). Aquí se van
formando estructuras del ser, que le preparan el piso a la configuración de un
Yo delimitado.
Trastornos en este ámbito son denominadas “trastornos tempranos” en el
psicoanálisis (comp. por ej. Brisch 2012).
Daniel Stern (1992) habla del sí-mismo emergente. Su desarrollo ocurre en los primeros dos a tres meses después del nacimiento y continúa hasta el fin de la vida. Stern (1992), en base a sus investigaciones, asevera que los sentidos ya funcionan, y están maduros en lo visual y motor, inmediatamente después del nacimiento, lo que antes no se era concebido. Además, nunca existiría una total indiferenciación entre el sí-mismo y los otros. Por eso, desde el comienzo nunca se llegaría a una confusión con los otros (mismo, 24). El recién nacido siempre se vivencia en el mundo y se puede mantener separado de los otros.
Entonces, el recién nacido siempre ha de ser considerado como persona autónoma. Tiene su ser propio, aunque no ha terminado de diferenciarse. Es decir, el lactante siempre es él mismo, nunca solo un envase vacío. Sander (1983, 99) describe lo que llama “nichos de lo propio” como una especie de espacio abierto, que había descubierto en protocolos de 24 horas sobre el sistema- madre-niño, como escribe Kunzke:
En fases de vigilia sin necesidades fisiológicas o emocionales apremiantes, madre e hijo están desligados temporal- y parcialmente de su compromiso mutuo. Debido a esta liberación temporal de otras necesidades, el lactante puede dirigir su total atención a exploraciones y adquisiciones. A causa de estas actividades exploradoras decididas, el lactante obtiene experiencias y conquistas individuales, que pueden ser sentidas como algo ‘propio’ y ´real´ (Sander 1983, 99) y proveen un aporte importante a la formación del sí-mismo. Estas experiencias tempranas contribuyen a que más tarde, autoevaluaciones como ‘es posible lograrlo’, ‘puedo influenciar cosas y lograr efectos’ y ‘tengo un estilo propio de abordar cosas’, se convierten en partes integrales de la propia personalidad. (Kunzke,1993,89).
5. El
primer devenir de las estructuras: la absorción de las
condiciones.
Las dimensiones de la existencia ya están
enraizadas en el período prenatal. Este tiempo está caracterizado por el
vivenciar conjunto de la 1ª y 2ª MF. Protección, espacio, sostén y relación,
tiempo, cercanía constituyen una unidad antes del nacimiento. El niño apenas es
visto y vivenciado como un individuo y en su singularidad (3ª MF), sino
primariamente como existente y relacionándose (1ª y 2ª MF). Tampoco es
necesaria, desde el lado del niño, una sintonía con el mundo (4ª MF).
A partir del nacimiento, entra por primera
vez en juego la 3ª MF. El niño recibe un nombre y se le llama por él, su cara y
su expresión son contempladas y observadas, se le mira a los ojos, se quiere
descubrir su personalidad, se hacen suposiciones respecto a quién podría ser
este ser humano y qué nombre le vendría. Se le llevan elementos de la 3ª MF y
se le habla como a una persona. Además, vivencia un encontrarse en un contexto
más amplio (familia, en el ser del mundo, que al principio es más bien su
camita y su coche de paseo, desde el cual mira y escucha hacia una lejanía
desconocida). Vivencia la influencia de este contexto sobre su estado y trata
de agarrarlo cada vez más y en forma más dirigida y trata de enfrentarse con
él. Mediante esto aprende con el tiempo a compaginarse cada vez más con él (4ª
MF).
De mayor interés es para nosotros el tiempo
posterior al nacimiento, en que la influencia del mundo exterior sobre el
devenir y el desarrollo del bebé se hace mayor y más
observable. En los primeros contactos con el mundo, el bebé absorbe las condiciones
para las estructuras de la existencia, obviamente sin reconocerlas en su
significado. Los bebés ya saben abstraer e integrar, esto es, reconocer objetos
como los mismos, a través de tocarlos y verlos:
El
tocar un objeto puede permitir identificaciones del objeto, sin jamás haberlo
visto […] Stern defendió la tesis, que lactantes poseen la capacidad preformada
de realizar esas integraciones, y que también nacen con la necesidad y la
capacidad de extraer representaciones abstractas de las características
perceptivas primarias.” (Krause 1998, 172f)
Gracias a estas capacidades, el vivenciar de
las condiciones de las cuatro dimensiones existenciales recibe cada vez más
estructura. En lo concreto, la imagen fenomenológica da por resultado los
siguientes procesos:
El devenir de la 1ª MF: Mediante el ser
acogido y cuidado, el bebé vivencia protección, espacio y sostén, las
condiciones para poder ser-ahí. El bebé las vivencia (y la 2ª MF, ver arriba)
todo el tiempo antes de nacer, en el organismo bastante constante de la madre,
en una unidad con él. Por la pérdida de esta estrecha unión con el espacio
intrauterino y por estar expuesto en un mundo que tiene la característica de
otredad, el bebé recibe un estímulo que requiere de él más y más actividad. La
vivencia de la diferencia con otra temperatura, otras condiciones luminosas,
ruidos, las durezas de los objetos y el propio sentir-hambre, etc. establece el
germen para el desarrollo del enfrentamiento con lo diferente. Experimenta que
esto diferente en realidad no está referido a él. La protección, el espacio y
el sostén se han vuelto más frágiles y diferentes. Después del nacimiento, el
bebé vivencia las condiciones necesarias para la existencia personal en forma
dicotómica: una vez recibe estas condiciones, otra vez le faltan y sufre,
porque se vivencia expuesto al mundo desprotegido, estrecho o falto de sostén.
El devenir de la 2ª MF: Las condiciones de la
experiencia de cercanía también están dadas desde el comienzo de la vida
post-nacimiento. El recién nacido es impregnado de relación, tiempo que se le
dedica y acercamiento a él. Estos elementos todavía no existían en el útero en
la forma del dar activo, ligado a las oscilaciones. Porque aquí de nuevo se da
la forma dicotómica de vivenciar, de recibir y carecer.
6. Aprehensión activa del mundo con sus estructuras.
El “tiempo de la impregnación” se convierte imperceptiblemente en el “tiempo
de la apropiación”. En forma muy general se podría constatar: el
desarrollo se produce a través de lo que a uno le ocupa. Allí, donde a uno le interesa algo,
donde algo tiene que ver con uno, se desarrolla. Aquí nos referimos
nuevamente a Daniel Stern, quien investigó empíricamente este desarrollo a
fondo.
6.1 Primeras estructuras de elaboración del Yo
0 – 2º/3º mes: El desarrollo en el
plano personal no se inicia simultáneamente en todas las dimensiones de la existencia. En el ‘Diario
de un bebé’ escribe Stern (1993, 16), que el bebé en las
semanas 1ª a 6ª se encuentra en un mundo de sentimientos, que son gatillados por las impresiones
sensoriales. Dentro de esto, el grado
de intensidad de los estímulos es lo primero que el lactante puede captar
(Stern 1993). Por ejemplo, siente las caricias
de la madre como tranquilizantes y agradables, en
cambio la falta de contacto físico se convierte pronto en desagradable e
incluso amenazante. El bebé tiene muchas vivencias separadas y experiencias
desconectadas, que se van asociando, acoplando y asimilando cada vez más, lo
que da origen a una organización. El
bebé está cada vez menos “entregado en forma desamparada a un torbellino de
cualidades experienciales posibles de abstraer, sino que las ordena poco a
poco” (Stern 1992, 102s.) y puede así identificar constelaciones invariantes
del sí-mismo y del otro. La vivencia de ser tocado, p. ej. está
junto con la vivencia de la intensidad, ligado al mismo tiempo con la percepción de que es una y la misma
persona. De esto, recién en el futuro
va a resultar la imagen de la madre como persona autónoma. – Ordenar es asignación de
lugares y desarrollo de estructuras. Es el tiempo del sí-mismo emergente, como
Stern lo denomina (1992).
En el segundo y tercer mes describe Stern,
una primera fase de transición, en la que puede aparecer una sonrisa activa, incluso
cuando el bebé ve a la persona solo desde lejos.
6.2 El desarrollo personal
de las estructuras fundamentales de la existencia y del sí-mismo
Stern describe en su psicología del
desarrollo la secuencia de las distintas formas del “sí- mismo”, bajo lo cual
entiende la vivencia del propio Yo,
del sentirse a sí mismo desde el relacionamiento. El sí mismo como vivencia
del Yo ocupa un lugar intermedio entre la vivencia
del mundo (que conduce
a la formación de las motivaciones fundamentales) y el desarrollo del Yo (con las tres estructuras del Yo: consideración,
justicia y aprecio). El desarrollo del Yo es paralelo al desarrollo de las motivaciones
fundamentales expuesto aquí. Pero el desarrollo de las motivaciones fundamentales comienza antes que el
desarrollo del Yo, lo que también tiene cierta
lógica. Porque el niño puede desarrollar sus estructuras yoicas
solo por medio de las experiencias.
Las investigaciones empíricas
de Stern sobre el desarrollo del sí-mismo pueden ser tomadas como señal de que el desarrollo activo de las distintas dimensiones de
la existencia comienza en diferentes momentos. Después de que se han formado
las primeras estructuras en el bebé en el primer y segundo mes de vida, con un
principio de un Yo, o bien, de un Sí-mismo, pueden ahora originarse otras
diferenciaciones. De especial interés para el Análisis Existencial es, que
estas diferenciaciones poseen una secuencia, que corresponde con bastante exactitud
a la secuencia de las
cuatro motivaciones fundamentales, donde las primeras tres ya se fundamentan en
el primer año de vida (confianza básica, valor fundamental, autoestima con
capacidad dialógica). Sin embargo, hay que hacer notar, que las motivaciones
fundamentales solo se desarrollan en un orden consecutivo en cuanto a un punto
principal y en ningún caso en una secuencia lineal, sino siempre entretejidas
(ver el modelo de las cuatro MF). Pero el inicio del desarrollo activo parece
tener un orden consecutivo.
1ª MF –El modo primario del ser-en-el-mundo
Datos empíricos de
investigaciones desde 1960 muestran, que los lactantes perciben el mundo
como firme, previsible, continuo y estable (Stern 1992, 1993). Esto tiene
un paralelo en el desarrollo interior de orden y estructura en
las experiencias. Sobre esta base, los bebés intentan lentamente influir en el
mundo, y su adaptación al entorno adquiere cada vez más un carácter activo. Las
personas de referencia son percibidas del mismo modo: como confiables,
continuos, estables. La experiencia central también es, y ante todo con ellos,
un “poder-ser-aquí”, que está ligado a las condiciones de protección, espacio y
sostén.
Lo que aquí actúa
sobre el bebé en esta situación abierta sin protección, tanto desde afuera como
desde adentro, solo se recibe, “se deja ser”, si no irrita o duele. Ni
siquiera se puede hablar de un “dejar-ser”, porque no es una decisión que el
bebé toma. Es en cierto sentido un “poder-primario”, en realidad un “pre-poder”
en forma de dejar-que-ocurra, porque el bebé todavía no puede adoptar ninguna
posición frente a lo experimentado. El bebé no puede cambiar nada de todo lo
dado en este mundo, en el cual vino a nacer. Comienza a pegar y chapotear con
los brazos, lo que puede ser interpretado como intentos (todavía poco
intencionales, más bien arbitrarios, en parte motrices-automáticos) de influir
en lo dado. El nacimiento mismo es, en realidad, un único pero obligado
“tener-que-dejar-hacer” del cuidado protegido y conduce a un encontrarse en un
algo incomprensible, que es el mundo. Pero todo esto no ocurre por decisiones.
El poder hacer todavía no está desarrollado. Los comienzos se pierden en la
obscuridad, son tan diminutos que no pueden ser vistos. Pero lo que allí
ocurre, ya lleva el germen del aceptar y poder hacer. En la medida
en que se forma el sí-mismo-nuclear1 (Stern, 1992), los
contenidos vivenciados adquieren cada vez más el carácter de un enfrentarse.
1 Entre el 2º y 6º mes, el niño
consolida el sentir de un núcleo del sí-mismo como unidad separada coherente.
Stern describe el núcleo del sí-mismo como una sensación que no es vivenciada
conscientemente (comp. Alemzadeh 2008, 31) y se basa en el supuesto, de que
sí-mismo y objeto no están fusionados. Según esto, a más tardar desde ahora, el
niño no experimenta simbiosis alguna con la madre u otra persona, como se postula
en algunas teorías del desarrollo psicoanalíticas (comp. Stern 2010,
104).
Stern describe con una minuciosidad increíble
por qué el lactante, a partir del 2º/3er mes se experimenta como una unidad
separada y no como fusionado con el otro. Este sentimiento de esta
separación/individuación primaria lo llama self-versus-other (Dornes 1993).
Todo lo que es discutido en el psicoanálisis con conceptos como simbiosis o
fusión, lo describe con el concepto self-with- contorno. El inicial
“no-poder-hacer-nada-frente-a” adquiere más y más el carácter del poder-
dejar, lo que al acariciar al bebé se puede sentir absolutamente desde
afuera. El no-poder-hacer- nada se transforma en dejar.
Pero el Yo todavía es demasiado débil para
una mayor elaboración de estas dimensiones y los fundamentos neurológicos aún
están muy inmaduros. Y el niño aún está lejos de un poder- soportar.
En esta fase, el recién nacido ante todo
necesita un adulto aceptador, que le permita vivenciar su Da-Sein,
estando él mismo siempre allí y accesible. Esto se puede subrayar, hablándole
al niño y comentando las acciones, es decir, acompañando con lenguaje y
haciendo con esto, que el Dasein del niño también se le haga personalmente
vivenciable, p. ej. “Ahora le pongo a Leo su calzoncito, y ahora la chaqueta,
primero viene la mano izquierda en la manguita …”
2º - 6º mes: En este período, el bebé
desarrolla el sí-mismo-nuclear o Yo-núcleo como “unidad corporal separada,
coherente, delimitada” (Stern 1992, 24). Estas sensaciones del sí-mismo-
nuclear “se consolidan mediante la percepción de la propia capacidad de actuar,
la afectividad y la continuidad temporal” (id.). Aquí se encuentra ya el paso
al desarrollo de la 2ª MF como punto principal, donde los sentimientos y el
tiempo adquieren importancia.
A partir del 4º/6º mes (hasta el
8º/10º) 2ª MF – emoción y campo social
A la edad de 2-6 meses, el
niño ya siente que “el adulto que está allí para él y él mismo representan dos
objetos físicos diferentes” (Krivstova 2016, 27). Después de la adquisición de
un ser corporal propio, surge ahora el gesto de mostrar y se convierte
en dominante como expresión de referencias incipientes. Este período “se
caracteriza exclusivamente … por la conducta social”
(Stern 1992, 108). Con el gateo se suma el acercarse-activo y el
distanciarse. En la psicología experimental se pudo encontrar, que la
manipulación de los objetos sirve para ponerlas en referencia consigo mismo.
Aquí comienza el acercamiento afectivo, el querer-relacionarse-con y
el tomar-contacto. El tema de la cercanía y como se logra, comienza a tomar un
rol activo en la vida del niño. Después del 6º mes mejora rápidamente la
coordinación del movimiento-ojo-mano. Esto amplía el horizonte y los niños
comienzan a interesarse más por objetos externos. Desarrollan una habilidad en
el manejo, preferentemente con objetos no vivos (Stern 1992, 108).
Primero se busca la cercanía con
personas, luego también mayormente con objetos. El bebé necesita la cercanía y
ojalá también la encuentre. Si no se siente mal y comienza a gritar. La forma
más natural de conseguir-cercanía es el amamantar. También aquí el comienzo
tímido todavía está lejos de un decidir, y también falta mucho para poder
hablar de un gustar, aunque los capullos ya son visibles.
Aproximadamente en el 7º -
9º mes, el niño descubre que otras personas también poseen subjetividad.
Desarrolla la capacidad de compartir con adultos el mismo estado emocional. Es
la fase del sí-mismo-intersubjetivo (Krivstova 2016, 28) o del
sí-mismo-relacional.
“Experiencias
de comunión con el otro son posibles y bastante abundantes en este lapso de
tiempo, pero en ellas, en el caso normal, no se pierden los límites entre
sí-mismo y objeto, sino que quedan intactos.” Según Stern, cuatro experiencias
de sí mismo o “invariables-de-sí-mismo” valen como prueba de que el lactante se
percibe como un ser corporal separado. Estas son la “autoría”, la
“auto-coherencia”, la “auto-afectividad” y la “auto-historicidad”, de las
cuales se desprende el sentimiento-nuclear de sí mismo. Stern habla de una intersubjetividad-primaria
(Stern 2010) existente prácticamente desde el comienzo, que más tarde se va
desplegando cada vez más.
A partir del 8º/10º mes: 3ª MF –
espacio de encuentro y lo propio.
Hacia
el final de la fase inicial del desarrollo de la 2ª MF, los niños tienen un
sí-mismo-relacional. Es decir, sienten a través de la relación, que ellos mismos
tienen un vivenciar subjetivo, y también la madre (Stern
1992, 23). El comienzo del punto central del desarrollo de la 3ª MF está
caracterizado por la demarcación de lo propio, lo que se manifiesta como
crisis-del-9º-mes. Ya no basta el acercarse a través de mostrar o gateando. El
niño “desea” intercambio, es decir, quiere aportar lo suyo y recibir respuesta
a ello. Se despliega el espacio del encuentro. El bebé mira con “interés” cada
vez mayor a la madre (especialmente al amamantar) y al mundo. Con la sonrisa o
el dejar de gritar, cuando es tomado en brazos o la madre vuelve, las
reacciones ya adquieren un mayor carácter de diálogo, la forma de una respuesta
a contenidos percibidos y vivenciados.
Con la inclusión del gesto
de mostrar, del que hace cada vez mayor uso, el niño sigue desarrollando los
diálogos. “El niño puede decir sin palabras: mamá, mira ahí, que cosa tan
emocionante hay allí, comparte mi sentimiento de alegría y excitación.”
(Krivstova 2016, 25). En niños seguros de relación aparece también a esta edad
el desconocer, ahora que el niño tiene un vivenciar subjetivo propio.
Porque ahora se siente diferente del otro.
Ya antes del 12º mes se
desarrolla una comprensión de las cualidades del mundo de los objetos y se introducen
activamente acciones referidas a objetos. Esto ocurre más o menos
paralelo al caminar. Acompañado por un uso intensivo del gesto de mostrar,
llega, entre el 15º y el 18º mes, debido al hablar, la posibilidad del
encuentro a cierta distancia a la vida del niño. Con esto queda el espacio de
la intersubjetividad totalmente desplegado. Además del habla también se
comienza a insertar la abstracción y la simbolización. En el espacio de la
intersubjetividad se puede ahora experimentar pertenencia o bien, soledad.
Esto corre paralelo con el vivenciar de ser-comprendido o bien,
no-ser-comprendido. Naturalmente, todo esto no ocurre de manera tan resuelta,
como lo conocemos en un niño mayor o un adolescente. La introducción de lo
propio en estos comienzos de diálogo naturalmente tampoco es consciente y reflexionado, ya que un auto-distanciamiento todavía no es
posible. Una regulación ética todavía está lejos y de un tener-permiso-para, no
se puede hablar hasta mucho más tarde.
Pero lo importante es, que el
niño comienza a comunicarse con el “otro” mundo. Esta comunicación está
sujeta a otras condiciones que la “comunicación al interior” con la madre, con
los padres. La gran diferencia consiste en que con los nuevos compañeros de
comunicación no existe tanta cercanía, como con los padres. A esto se asocia la
pérdida de la naturalidad de la comunicación. El salvar la distancia hacia el
compañero de comunicación exige un esfuerzo activo, para ser entendido. Los
“otros” no solo “recogen” el contenido comunicativo, sino que debe ser transformado
en un mensaje que puede ser enviado a ellos.2 La transformación de
lo “vivido, sentido” en un mensaje se asocia con una distancia de lo que se
quiso expresar. Lo que se quiso expresar ya no es idéntico al que lo expresó.
Este se convierte en un sujeto, que se crea un objeto frente a él. Como la
comunicación ahora está ligada a condiciones, se hace necesaria una
objetivación de lo propio y el uso de un medio común, para hacer transportable
el mensaje, es decir, el lenguaje hablado. El lenguaje significa un sintonizarse
con un horizonte más grande en el que uno se coloca, lo que entonces conduce a
la 4ª MF.
Por principio, el ser
visto y entendido por el papá, con el cual no existe cercanía
fisiológica, está más ligado a un esfuerzo que con la madre. El ser-visto por
la madre debería ser natural – en él se recoge al niño (se encuentra en el
plano del devenir). El ser-visto por el padre ya contiene un logro propio; para
eso hay que esforzarse (por eso es desarrollo de lo que ya ha llegado-a-ser).3
Este es como el paso intermedio
hacia el ser-visto por otros, extraños, y un campo de ejercitación interfamiliar
para la comunicación.
Un ejemplo impresionante de la
rapidez con que las pequeñas personas también ingresan activamente a las
relaciones sociales, es la conducta de ayuda y la percepción de necesidad de
ayuda de bebés e infantes: aproximadamente en el 2º años comienzan los niños a
apoyar a otros.
2 El desarrollo
de la simbolización comienza antes en la expresión corporal y en el
juego. El niño comienza a configurar la relación con el mundo y con los otros,
tratando de representar experiencias organísmicas (p. ej. sensaciones corporales,
deseos, huellas mnémicas y semejantes), en representaciones lo más adecuadas
posibles, mediante las que se presenta frente al otro. (Rogers 1959/1987, 30f).
Las simbolizaciones de los procesos internos, que se hacen cada vez más
precisas, contribuyen al desarrollo del lenguaje, como el medio más apropiado.
3
Esto
ofrece una comprensión más amplia del significado de la “triangulización”, de
la integración del padre, como es llamado en el Psicoanálisis.
Así, por ejemplo, llevan de buena gana objetos a otros, cuando
estos no los pueden alcanzar. Pero un estudio de la Wilhelm-Universität de
Münster (Köster et al, 2016) ha mostrado que los bebés se dan cuenta de la necesidad
de ayuda de otros en el primer año de vida, o sea a una edad, en que ellos
todavía no pueden ayudar por sí mismos. Esto indica, que la actitud de ayuda
que fue observada en niños a partir del segundo año de vida, en realidad ya se
orienta en las necesidades de otros y está motivado pro-socialmente.
El momento en que se
estima que en el desarrollo existe una clara diferenciación entre lo propio y
lo del otro, y una evaluación de los procesos en el otro (o sea una capacidad
de mentalización), hoy se ubica en el 7º - 10º mes. Se trataba de responder a
la pregunta desde cuando los infantes son capaces de evaluar correctamente los
pensamientos y sentimientos de otros.4 Investigadores de Bochum (De
Bruin & Newen, 2012) llegaron a la conclusión, de que sobre la base de la
observación de la dirección y la duración de las miradas, se puede suponer que
los niños ya poseen una ”Theory of mind” en el primer
año de vida y que separan claramente las convicciones propias de las de otros.
A los cuatro años está plenamente desarrollada esta capacidad.
En el 2º y el 3º año de vida se
origina sobre esta base una autonomía y un poder-ser-uno-mismo cada vez mayor.
Claro que esto no ocurre sin problemas. Porque el precio de ello es la vivencia
de no-pertenencia, no-ser-comprendido y no-independencia. También la ironía
puede ser comprendida ahora. Los niños son sensibles, cuando se trata o se
habla de ellos. Como consecuencia se llega a la crisis del tercer año de vida.
Después
del 3º año de vida: 4ª MF – adaptarse (referencia de
contexto)
En esta etapa estalla el interés por el mundo
con vehemencia. Daniel Stern (1992) denomina este estado de desarrollo el
“sí-mismo-narrativo”. El niño comienza a incorporarse en contextos mayores.
Ahora puede contar cuentos en relación a sí mismo y sobre acontecimientos del
mundo que ha observado, porque reconoce relaciones y también puede relacionar
él mismo. Se dice que Rudolf Steiner habló de esta edad como la “eclosión de la
personalidad” (Krivtsova 2016), lo que en todo caso es un hermoso concepto.
Constantemente hay preguntas de por qué, porque ahora las relaciones son
vivamente interesantes. La voluntad se vuelve fuerte, el niño la introduce con
perseverancia en los contextos. Los niños realizan juegos de roles, en
los que no solo ensayan su identidad, sino también su integración en el mundo.
En estos comienzos obviamente falta todavía la resolución. Pero ya se puede ver
como un ensayo de un posterior deber o un reconocimiento de ser-solicitado.
A partir del 6º año de vida surge el interés
por relaciones más elevadas y se desarrolla la creencia. Luego, en el 7º año de
vida ocurre otra crisis en el contexto de la adaptación al mundo.
4 Hasta
ahora hubo resultados diversos de distintos test empíricos. De Bruin y Newen
(2012) aplicaron un sistema habitual, el llamado “False Belief”-Test, pero no
usaron respuestas verbales, sino anotaron los movimientos oculares. En este
test, niños observan a la niña Sally, que coloca su pelota en un canasto y
luego abandona la sala. En seguida viene otra niña, saca la pelota del canasto
y lo pone en una caja. La pregunta que se le formula a los niños es: Cuando Sally
vuelva, ¿va a buscar la pelota en la caja o en el canasto? A través de los
movimientos oculares y la duración de la mirada se puede deducir, que los niños
no antes, pero ya a partir del séptimo mes pueden evaluar, que Sally seguramente
buscará la pelota en el canasto. Por tanto, ya pueden mantener su saber
diferenciado del de Sally.
El desarrollo
descrito aquí no transcurre en forma lineal ni en fases. Parece
que la maduración fisiológica conduce a un comienzo temporalmente desplazado
del despertar y de la movilización de las capacidades personales y
existenciales. Krivtsova (2012) puso por primera vez directamente en paralelo
el modelo de D. Stern del auto-desarrollo con las motivaciones fundamentales:
Ilustr. 1: Primer
modelo de D. Stern (1985) de las capas de desarrollo imbricadas y dependientes
entre sí de la temprana infancia con cuatro “main senses of self“ (auto-percepción).
En una edición
posterior de este libro (1998), Stern denomina las capas sí-mismo (y ya no
relatedness – relacionamiento) y agrega además un sí-mismo narrativo
(Krivtsova, 2016, 30). A partir de esta etapa del sí-mismo narrativo, el niño
desarrolla su identidad. Pero aquí está también el mayor peligro para un
desarrollo equivocado o torcido del sí-mismo. – Krivtsova se refirió en 2016
(31) a esta adaptación de Stern:
Motivaciones
Fundamentales según Längle (Krivtsova 2014)
Ilustr. 2: El comienzo del
desarrollo de las capacidades personales correspondientes a las dimensiones
fundamentales de la existencia (Krivtsova 2014)
Según las
investigaciones de Stern (1998), el sí mismo se desarrolla en las siguientes
formas que se van construyendo una sobre otra y que nunca están concluidas:
1. el sí mismo
emergente: comienza en el 2º - 3º mes de vida – nunca está concluido
2. el sí mismo
nuclear: desde 3-7 meses hasta el fin de la vida
3. el sí mismo
subjetivo: desde 7-9 meses hasta el fin de la vida
4. el sí mismo verbal:
desde 15-18 meses hasta el fin de la vida
5. el sí mismo
narrativo: la forma más desarrollada del sí mismo verbal, desde aprox. 3º -
4º año hasta el fin de la vida
Stern no habla de
“estructuras existenciales y contenidos”, que el niño incorpora y de las que se
apropia, sino de formas del sí mismo, o bien, de “relatedness”, relacionamiento.
En el AE vemos la capacidad de elaboración anclada en las estructuras del Yo.
Según esto, deberíamos paralelizar las formas de desarrollo del sí mismo de
Stern, con el desarrollo de las estructuras-yoicas. Entonces el desarrollo del
Yo podría estar fundamentado como sigue:
1. El sí-mismo
emergente: desarrollo del Yo básico en el marco de las MF 1+2
2. Sí-mismo nuclear: recibir atención:
“¡Yo existo, estoy aquí!”
3. Sí-mismo subjetivo: atribución de algo propio
(equidad): “¡Puedo ser como soy – me consideran!”
4. Sí-mismo verbal: recibir valoración:
“Me quieren por lo mío – ¡recibo respuesta!”
5. Sí-mismo narrativo: trascender a
relaciones mayores (4ª MF): “¡Me gusta compartir lo mío y vivir con ustedes!”
El modelo de Stern
describe muy bien el comienzo del desarrollo del Yo y lo incrusta en la estructura
existencial. Pero el modelo también describe muy bien el desarrollo de las
motivaciones fundamentales, aunque estas puedan tener un marco temporal algo
distinto que los tiempos indicados por Stern para el desarrollo del sí-mismo.
Porque las motivaciones fundamentales muestran un patrón parecido al del
desarrollo del sí-mismo en Stern, que en ese sentido no reconoce fases, sino
más bien capas y puntos esenciales. Es cierto que tienen una secuencia escalonada,
pero al mismo tiempo se percibe una presencia simultánea de las cuatro
motivaciones fundamentales. Por tanto, tenemos el modelo de escala junto al
modelo de las motivaciones Por eso no se observa una linealidad unívoca en
el desarrollo.
La actualización
en el desarrollo es escalonada. Después de los primeros 2-3 meses se da la
presencia de las cuatro motivaciones fundamentales en forma continua. La
construcción fractal de las motivaciones fundamentales parece repetirse
también en el desarrollo. La construcción fractal podría estar relacionada con
que siempre están participando las 4 MF en cada experiencia, nunca una sola.
Pero la experiencia siempre tiene un punto esencial, que entonces está
relacionado con una o dos motivaciones fundamentales específicas.
Patrones semejantes de presencia conocemos también
en la genética. Los genes también están siempre todos presentes y cada célula
contiene los genes para el cuerpo entero. Pero no siempre están todos los genes
activados, y cuando se activan, siempre siguen una cierta
secuencia.
Krivtsova (2016,
35) resumió así el desarrollo de las cuatro MF: “Los temas de las cuatro
motivaciones fundamentales se estratifican como la melodía en un obra musical
polifónica y forman una estructura construida por capas, que se diferencia de
la ‘estructura en olas’ de la periodización, de la que se partió en el siglo XX
(Krivtsova, 2012). Las cuatro motivaciones están presentes en la vida de un ser
humano que va creciendo, empezando aproximadamente a los tres años.”
También parece haber una
periodización en etapas de vida más amplias, cada una de las cuales posee un
punto temático esencial en una de las motivaciones fundamentales, y encuentran
dentro de ella una disposición ordenada y una secuencia. Queremos intentar aquí
un esbozo tal que abarca toda la vida sobre la base de una evidencia inmediata.
Desgraciadamente no me son conocidas investigaciones empíricas para ello.
Los grandes temas de la
existencia se originan a través de distintos puntos esenciales de exigencias
del ser humano en las distintas etapas de vida (Längle, 2014b). Conceptos
parecidos también existen en otros lados. Rudolf Steiner (1909/1984, 39s)
hablaba de períodos de siete años, Lievegoed (1946/2007) habló de fases
vitales. Pero a mí me parece tratarse más bien de ciclos de aproximadamente
15 años, si uno observa las etapas de vida con su exigencia específica:
AV MF exigencia
especial →
-------------------------------------------------------------------------
Punto específico de desarrollo
0-15 1. Aprender en el ámbito de poder
15-30 2. Anclaje
social
30-45 3. Configuración
de la personalidad
·
45 4. Orientación vital,
comenzar aún algo nuevo…
Tab.
1: Etapas de vida en correspondencia con los temas de la existencia en cada
edad y en relación a las tareas especiales de la persona y de su superación.
Naturalmente están siempre presentes las
cuatro motivaciones fundamentales en cada ciclo y también en continua transformación
y desarrollo, pero siempre parece estar una MF en el primer plano.
El ser en los humanos no
es estático. Yo “no soy simplemente” y permanezco así como soy, sino que llego
a ser cada día nuevamente aquel que puedo ser hoy. A través de crecer,
aprender, ser- uno-mismo y responder, cada día soy un poco distinto, llego a
ser y me desvanezco, aprendo y olvido, siempre estoy fluyendo. En todas las
dimensiones de ser-humano:
·
Biológicamente:
a través de crecer, madurar y envejecer
·
Psicológicamente:
a través de aprender, condicionamiento, adaptación, reaccionar mejor
·
Personalmente:
puedo ser más o menos mí-mismo en el mundo, es decir, poder-desplegarme. A
través de lograr una relación interior y exterior equilibrada.
·
Existencialmente:
a través de encontrar respuestas propias a las preguntas de la vida e involucrarse
en ellas.
Porque
ser-persona significa ser libre, no estamos fijos, sino siempre en camino de
aprehendernos de nuevo en las decisiones. Llegar a ser y desarrollarse son
partes de la vida – hasta que termina.
Alemzadeh M (2008)
Frühkindliches Selbstempfinden – Daniel N. Sterns Entwicklungstheorie und seine
Bedeutung für die Frühpädagogik. Marburg: Tectum
Buber M (1973) Das
dialogische Prinzip. Heidelberg: Lambert Schneider
Bühler C (1933) The social behavior of
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Trad.: M. von Oepen 2019.
Curriculum
Alfried
LÄNGLE, Prof. M.D., Ph.D., Prof. h.c., Dr. h. c., nació en 1951 en Austria.
Estudió medicina y psicología. Mantuvo una cercana colaboración con Viktor
Frankl (1983-1991). Fundador y presidente (desde1983) de la Sociedad
Internacional de Logoterapia y Análisis Existencial (Viena www.logoterapia.org
). Profesor de psicología en universitades en Moscú, Klagenfurt (Austria) y
Viena. Fundador de la escuela de formación de Psicoterapia
Analítico-Existencial. Fue vicepresidente de la International Federation
of Psychotherapy (IFP) con sede en Zurigo, Suiza, entre 2002 - 2010.
Tiene 500 publicaciones.
Correo de contacto:
alfried.laengle@existenzanalyse.org
Fecha de entrega: 25/10/24
Fecha de aceptación: 27/12/24
Sección Investigación
Propiedades psicométricas de la Escala Existencial y del Test de
Motivaciones
Existenciales para población adolescente
Psychometric
properties of the Existential Scale and the Existential Motivations Test for
the adolescent population
María
Laura Asid, Julia Casanova, María del Carmen Cardigni, Victoria Marcon Llalen y
María Sol Pedrosa
Proyecto realizado con el aval del
Instituto de Investigaciones, Facultad de Psicología, Universidad del
Aconcagua. Ciudad de Mendoza.
Resumen
En los últimos años se ha incrementado el
interés por identificar factores específicos que puedan influir en la salud,
desde las aproximaciones humanistas y existenciales, el sentido de vida se
constituye en uno de los factores fundamentales para el desarrollo de una vida
sana.
Las investigaciones resaltan el papel
protector que parece desempeñar el sentido de vida en las poblaciones más
jóvenes, lo cual justifica el interés por trabajar con esta
población.
El presente estudio se propone conocer las
propiedades psicométricas de la Escala Existencial (Längle et al., 2003) y del
Test de Motivaciones Existenciales (Längle y Eckhardt, 2000) para población
adolescente. Se plantea como meta el contar con instrumentos válidos y
confiables para adolescentes mendocinos, que posibiliten la evaluación del
sentido de vida y motivaciones fundamentales, a fin de poder realizar adecuados
diagnósticos y desarrollar programas de promoción de la salud y prevención de
patologías.
Palabras claves
Adolescencias – Sentido de vida –
Motivaciones - Evaluación
Abstract
In recent years, interest in identifying
specific factors that can influence health has increased. From humanistic and
existential approaches, the meaning of life is one of the fundamental factors
for the development of a healthy life.
Research highlights the protective role that
meaning in life seems to play in younger populations, which justifies the
interest in working with this population.
The present study aims to know the
psychometric properties of the Existential Scale (Längle et al., 2003) and the
Existential Motivations Test (Längle y Eckhardt, 2000) for the adolescent
population. The goal is to have valid and reliable instruments for adolescents
from Mendoza, which enable the evaluation of the meaning of life and
fundamental motivations, in order to be able to make adequate diagnoses and
develop programs for health promotion and prevention of pathologies.
Keywords
Adolescence – Meaning of life –
Motivations – Evaluation
Introducción
En poblaciones jóvenes, la evidencia muestra
que la percepción de mayor sentido de vida se asocia con menores reportes de
ansiedad, síntomas depresivos, ideación suicida y patologías asociadas (Osorio
Castaño et al., 2022). En general, en adolescentes el sentido de vida es un
predictor de bienestar subjetivo (García Alandete et al., 2013), y
comportamientos saludables (Brassai et al., 2011, 2012).
Se ha encontrado que el sentido de vida se
relaciona con la construcción de la identidad, por lo tanto, un mayor sentido
de vida contribuiría a que esta sea menos problemática (Negru-Subtirica et al.,
2016). La temática del sentido de vida puede ser especialmente relevante en la
etapa de la adolescencia, donde los jóvenes están explorando su identidad y
buscando un propósito.
A partir de las investigaciones consultadas,
que resaltan el papel protector que parece desempeñar el sentido de vida en las
poblaciones más jóvenes, el presente estudio se propone conocer las propiedades
psicométricas de la Escala Existencial y del Test de Motivaciones Existenciales
para población adolescente.
Se plantea como meta el contar con
instrumentos válidos y confiables para adolescentes mendocinos, que posibiliten
la evaluación del sentido de vida y motivaciones fundamentales, a fin de poder
realizar adecuados diagnósticos y desarrollar programas de promoción de la
salud y prevención de patologías.
La realización del presente trabajo de
investigación brindaría un aporte al campo de los abordajes preventivos y de
promoción de la salud en población adolescente, desde un paradigma que hasta el
momento no se ha aplicado en el ámbito local, lo cual podría significar sumar
nuevas contribuciones al abordaje de una etapa del desarrollo compleja y de
relevancia social.
Objetivos
·
Evaluar
las competencias personales y existenciales en adolescentes mendocinos implicadas
en la percepción y realización del sentido existencial.
·
Evaluar
el desarrollo de las dimensiones: Confianza Fundamental, Valor Fundamental, Autoestima
y Sentido de vida en adolescentes mendocinos.
·
Conocer
la validez y confiabilidad de la Escala Existencial y el Test de Motivaciones
Existenciales para población adolescente.
Marco teórico
El informe sobre Desarrollo Humano Global del
Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (2014) propone centrarse en
la persona, resaltando la necesidad de implementar programas que mejoren de
manera sostenible las capacidades de las sociedades. Conforme a este informe,
el progreso debería centrarse en el fomento de la resiliencia del ser humano
para poder superar los acontecimientos adversos.
En los últimos años se ha incrementado el
interés por identificar factores específicos que puedan influir en la salud,
especialmente aspectos como el sentido de vida, felicidad y búsqueda de metas.
Desde las aproximaciones humanistas y existenciales, el sentido de vida se
constituye en uno de los factores fundamentales para el desarrollo de una vida
sana (Martínez Ortiz, et al., 2011), se asocia positivamente con resiliencia y
bienestar psicológico.
Desde la visión frankleana, la búsqueda de
sentido es una característica ontológica del ser humano, que posibilita su trascendencia
ante condiciones limitantes de índole biológicas, socioculturales, económicas y
ambientales.
Distintas investigaciones dan cuenta de que
el sentido de vida está relacionado con la disminución de comportamientos de
riesgo, como el consumo de sustancias psicoactivas, y a su vez parece funcionar
como un factor protector frente a diferentes problemáticas de salud, desde
eventos cardiovasculares hasta la disminución de sintomatología ansiosa y
depresiva (Osorio Castaño et al., 2022).
La construcción de sentido de vida implica un
proceso que comienza dentro de la familia, en la socialización primaria. Las
vivencias, aprendizaje e interacciones proporcionan una base ontológica, que
ofrece seguridad existencial, como punto de partida para la construcción de la
propia identidad y del sentido de vida. Se trata de un proceso que continúa
cotidianamente a lo largo de toda la vida, en relación dialéctica entre sujeto
y mundo (Maceda Moreno et al., 2011).
La educación y el sentido se han investigado
desde varias perspectivas, por ejemplo: sentido de vida en jóvenes universitarios
y variables asociadas con respecto a la edad, género, rendimiento académico, autoeficacia,
vacío existencial, depresión. Se han creado programas de intervención para
aumentar la percepción de sentido de la vida y la apropiación de valores en el
contexto educativo (Di Marco et al.,
2022). El
sentido de vida ha sido extensa y profundamente abordado en las aproximaciones
humanistas y existencialistas. El presente proyecto de investigación se enmarca
en estas corrientes.
El Existencialismo es una ciencia que procura
analizar y retratar al ser humano, superando la escisión sujeto-objeto. Se propone
descubrir la manera en que el ser humano experimenta su existencia, la asume y
dirige de manera singular y única (May, 1952)
Dentro del Existencialismo, surgió la
Logoterapia, fue fundada por Viktor Frankl en los años 30 del siglo XX. El
autor puso especial énfasis en las capacidades humanas de libertad y
responsabilidad. Para Frankl (1994, 1995, 1999, 2001, 2004, 2015), las personas
no sólo son movidas por impulsos, también son sensibles para captar valores y
sentidos en el mundo, subyacentes a sus decisiones y acciones. Desde su planteo
los seres humanos no están primariamente motivados a buscar el placer (Freud) o
el poder (Adler) sino por la más profunda motivación humana: la búsqueda de
sentido.
Frankl publicó sus artículos y libros más
importantes después de la Segunda Guerra Mundial. La importancia de los conceptos
de Frankl para la psicoterapia ha sido empíricamente investigada en numerosos
estudios (Ascher, 1986, Becker, 1985, Crumbaugh 1968, Crumbaugh & Maholick,
1969, Gottfried, 2017, Längle 2007, 2008, 2015, 2019, Lukas, 1983, 1994,
Noblejas de la Flor, 1999, 2009, 2018, Salazar Lozano, 2006, 2011).
A la Logoterapia se la llamó tercera escuela
de psicoterapia de Viena, al reconocérsele la singularidad de su aportación a
la psicoterapia, respecto al psicoanálisis de Freud y la psicología individual
de Adler. También ha sido incluida, en diversos tratados estadounidenses,
dentro de la tercera fuerza de la psicoterapia, la de orientación
humanista-existencial. Es diferenciada así del psicoanálisis considerado como
la primera fuerza por motivos históricos y de la terapia conductual o segunda
fuerza (Noblejas de la Flor, 2018).
El sentido de vida da significado y ayuda a
encontrar un soporte interno a la existencia, Convertirse en persona, significa
asumir la propia existencia y proyectarla libremente en el mundo (Maceda Moreno
et al., 2011). Viktor Frankl (1994, 1995, 1999, 2001, 2004, 2015) definió al
sentido como: la mejor posibilidad de comportamiento, de actitud o de vivenciar
en la situación respectiva. Para el autor, el sentido de vida, es la
fuerza que mueve al sujeto, y la voluntad de sentido es la búsqueda del sentido
propio. Éste tiene que cumplir ciertos requisitos: es individual (el sentido de
vida de una persona es distinto al de todas las demás), es relativo (puede
transformarse si las circunstancias cambian), y solamente puede ser descubierto
por el mismo sujeto.
Como orientación terapéutica, la Logoterapia
se centra en la pregunta del ser humano por el sentido de su existencia, de
cada momento concreto, particular y único, de su vida. Frankl (1994, 2015),
plantea la voluntad de sentido, como la tensión radical (saludable) de toda
persona para hallar y realizar un sentido. Todo ser humano como ser-en-el-mundo
necesita convivir y humanizarse en la interacción. El ser humano vivencia la
necesidad de encontrar sentido en su proyecto de vida, en la familia y en la
sociedad, escribir su propia historia y expresar lo propio en la participación
y el diálogo con sí mismo y con los demás. Llevar a cabo el sentido conduce a
la persona a su autorrealización y momentos de felicidad (Noblejas de la Flor,
2018).
En la raíz de la búsqueda de felicidad debe
encontrarse el descubrimiento de que sus cimientos se encuentran en la intencionalidad
del ser humano, de dirigirse en el camino de su vida, estableciendo metas y descubriendo
sentidos a ser desarrollados, asumiendo la responsabilidad de lo elegido
(Frankl, 1994, 1999, 2015).
El sentido del momento es una vivencia
cotidiana que le confiere sentido al presente como la satisfacción que sienten
algunas personas al trabajar, al admirar una obra de arte, al crear una obra,
etc. El Sentido Existencial es personal, concreto, único y singular en cada
situación. El sentido implica una manera especial de plasmar la situación
(Längle, 2008). Vivir con pleno sentido significa que el ser humano con sus
disposiciones y capacidades, con su sentir y querer, se involucra en lo que le
ofrece el presente, y se confronta con ello creativamente.
Acciones sencillas y cotidianas pueden dar
sentido a la vida. En contrapartida, la vivencia de sentimientos de frustración
y vacío existencial, no se consideran en sí mismos como una patología, se trata
de fenómenos profundamente humanos. Sin embargo, el vacío no superado se
expresa a través de manifestaciones como: aburrimiento (falta de interés por el
mundo), indiferencia o apatía (falta de iniciativa para cambiar algo en el
mundo), puede convertirse en caldo de cultivo para la aparición de patologías
(angustia, depresión, violencia, consumos problemáticos, vandalismo, ideación e
intentos de suicidio (Frankl, 2001).
El sentido de la vida es un constructo que
puede ser medido a través de instrumentos psicométricos (Quiceno Manosalva et
al., 2020). Según Noblejas de la Flor, para 1999 existían al menos nueve tests
logoterapéuticos construidos en distintas partes del mundo y gracias a los
cuales se ha podido comprobar que las personas pueden encontrarle un sentido a
su vida, sin importar su sexo, edad, inteligencia, profesión, carácter o credo.
De entre éstos, los más difundidos son el PIL-Test, (Crumbaugh y Maholick,
1969), creado en los Estados Unidos de Norteamérica, y el “Logo-Test” (Lukas,
1986) realizado en Austria bajo la tutela de Frankl. La primera es la prueba de
sentido de vida más utilizada en investigación. Sin embargo, ésta presenta una
dificultad: confunde el éxito con la realización del sentido (Frankl,
1994).
Para Frankl, podemos situar el éxito y el
fracaso en un continuo mientras que la realización de sentido pertenece a otra
dimensión. Esto debido a que el ser humano puede encontrar su plenitud aún en
el fracaso por medio de los valores de actitud (Noblejas de la Flor, 1999).
Siguiendo esta línea de investigación,
Noblejas de la Flor (2009) realizó otro trabajo en el cual se planteó analizar
el concepto de sentido a través de una revisión bibliográfica y del análisis
empírico de la dimensionalidad del constructo a partir de las contestaciones de
216 personas a cinco tests de sentido de la vida (PIL, SONG, LAP-R, SOMP-R y
Escala Existencial). Se revisaron y analizaron las estructuras factoriales de
los tests y, posteriormente, las correlaciones entre todas las puntuaciones
totales y factoriales. Los resultados de las varianzas compartidas por los
distintos instrumentos de evaluación indican que son los tests SONG y SOMP-R
los que presentan diferencias más acusadas con el resto. El constructo de
sentido se articula, de acuerdo con la teoría logoterapéutica, en los
siguientes factores de segundo orden: logro general de sentido, frustración
existencial, orientación a metas autotrascendentes, bienestar personal, historicidad
y autotrascendencia, y dialéctica destino-libertad.
En la adaptación del Pil Test para población
argentina se encontraron diferencias significativas en el logro de sentido
respecto a la variable edad, en especial a partir de los 31 años en adelante. A
partir de los resultados obtenidos Gottfried (2016) infiere que, en las distintas
etapas de la vida, existiría una mirada diferente con respecto al sentido, al
futuro y a la confrontación con la muerte.
Un instrumento construido más recientemente
es la Escala Existencial, desarrollada en Viena por Orgler, basada en los
cuatro pasos para encontrar sentido (Método de Hallazgo de Sentido, Längle,
1988) desarrollados por el presidente de la Sociedad de Análisis Existencial de
Austria, Längle, y sometida a análisis estadísticos por el profesor de la
Facultad de Medicina de la Universidad de Viena, Kundi. La versión final
es del año 2000 (Boado, 2002).
La Escala Existencial es un cuestionario
basado en la teoría de Frankl y en un método específico derivado de ésta. Como
instrumento diseñado para evaluar la dimensión noética, se basa en la exploración
de las realidades personales y existenciales de los seres humanos. La Escala
Existencial mide habilidades personales, las cuales pueden llamarse
capacidades, competencias, o recursos personales para la existencia, a través
de un procedimiento estandarizado autoadministrable. Investiga la capacidad
individual para enfrentar satisfactoriamente la relación con uno mismo y el
mundo. El cuestionario fue diseñado para la investigación científica y para la
práctica psicoterapéutica (Längle et al., 2003).
La citada escala contiene cuarenta y seis
reactivos, con seis opciones de respuesta en una escala Likert. Consta de
cuatro subescalas: la primera subescala es la de Percepción Realista,
para esto se requiere del Autodistanciamiento, la segunda mide manifestaciones
de la emotividad libre, se relaciona con la Autotrascendencia, la tercera
evalúa la habilidad para tomar decisiones, se relaciona con la Libertad, la
cuarta evalúa la capacidad para llevar a la acción las decisiones tomadas, asumiendo
las tareas involucradas y las posibles consecuencias, se relaciona con la
Responsabilidad (Boado, 2002, Längle et al., 2003, Páramo et al., 2016).
Se realizó una adaptación y validación para
población mendocina por Páramo et. al. (2016) a través
del proyecto CIUDA (Consejo de Investigaciones de la Universidad del Aconcagua)
2013-2014, titulado “Adaptación, validación y confiabilidad de la Escala
Existencial de Längle, Orgler y Kundi en muestra mendocina”. La muestra
definitiva fue de 179 sujetos, se tomaron en cuenta diferentes niveles
educativos y socioeconómicos. La confiabilidad se calculó con el coeficiente
del Alfa de Cronbach dando como resultado que su consistencia interna es
satisfactoria para las diferentes subescalas y el total (resultados del
Coeficiente del Alfa de Cronbach, Factor 1: Libertad 0.898; Factor 2:
Autotrascendencia 0.898; Factor 3: Responsabilidad 0.688; Factor 4:
Autodistanciamiento 0.702; Puntuación Total 0 .899). Asimismo, para facilitar
la evaluación de la escala validada, tomando como modelo la tabla del baremo
austríaco, se elaboró una tabla con las medias y desviación estándar de cada
grupo de edad de la muestra mendocina.
Posteriormente, el mismo equipo de
investigación (Páramo et al., 2017) realizó un estudio para evaluar el sentido
de existencial en estudiantes universitarios de Psicología. Participaron 629
estudiantes de la Licenciatura en Psicología de la Universidad del Aconcagua
(511 mujeres, 118 varones), siendo la edad media de los participantes 21 años.
Se encontraron diferencias estadísticamente significativas en la dimensión
Autodistanciamiento de la Escala Existencial entre varones y mujeres, lo cual
podría indicar diferencias de género en la capacidad de auto-observación y
autorreflexión.
De acuerdo con los resultados, las participantes
mujeres se caracterizarían por un modo perceptivo dependiente del campo, una
tendencia a agrupar los objetos en función de una determinada característica,
en la cual el fondo ejerce una gran influencia perceptiva capaz de articular
los elementos que contiene. Esto podría estar asociado a una capacidad
perceptual gestáltica, a una sensibilidad específica para la percepción del
sentido de la vida. Las mujeres tendrían una mayor capacidad para percibir el
potencial sentido de las situaciones cotidianas, al percibirlas enmarcadas en
un total existencial significativo. Los hombres, por el contrario, se caracterizan
por la independencia del campo, siendo más analíticos, y con una menor percepción
de los elementos en un conjunto de sentido global y unitario.
También se encontró que, en las dimensiones
de Libertad y Responsabilidad, los puntajes totales aumentan con la edad, en un
ordenamiento ascendente. Estos datos sugerirían que la vivencia de libertad interior
se incrementaría con la edad, asociada a un mayor conocimiento de sí mismo, e
integración de la personalidad que posibilitarían mayor claridad al momento de
realizar una elección en consonancia con lo propio y esencial de cada uno.
Conforme avanza la edad las decisiones mostrarían un mayor compromiso con las
propias necesidades, deseos y valores. A mayor edad se apreciarían con mayor
claridad las metas y tareas asumidas, así como también se vivenciarían a sí
mismos como personas más seguras y comprometidas (Páramo et. al, 2017).
En Mendoza, Gottfried (2017) realizó un
estudio exploratorio-descriptivo que observa los efectos de un programa de intervención
teórico-vivencial sobre sentido de vida en base a los postulados de la
Logoterapia de Viktor Frankl. Participaron 68 estudiantes entre 17 y 18 años
del último año de un colegio secundario de gestión privada, de zona urbana. El
programa se desarrolló en cuatro meses, constó de dieciocho encuentros de dos
horas de duración cada uno. Un grupo de alumnos actuó como grupo experimental a
quienes se les aplicó el programa de intervención y, otro grupo de alumnos
funcionó como grupo control.
Se administró a ambos grupos el Pil Test de
Crumbaugh y Maholick (1969), adaptado para población argentina como “Test de
Sentido en la vida” por Gottfried (2016, como se citó en Gottfried, 2017), antes
y después del programa de intervención. Los resultados arrojaron
diferencias significativas en la mayoría de los ítems investigados entre ambos
grupos. En el grupo control la media del puntaje total del Pil Test, en el pre
y en el postest permaneció relativamente igual, mientras que en el grupo
experimental se observó una diferencia significativa importante.
Tanto en las dimensiones de “percepción de
sentido” como en la de “vivencia de sentido” el grupo experimental mostró un
aumento del logro interior de sentido, con respecto al grupo control. En el
pretest el grupo experimental había mostrado percibir mayor sensación de vacío
y desesperación, con respecto al grupo control. En el postest el grupo
experimental en la dimensión “percepción de sentido” reportó mayor clarificación
de metas y propósitos de vida, así como mejoría en la capacidad para encontrar
y descubrir sentido. Con respecto a la dimensión “experiencia de sentido” el
grupo experimental también informó experimentar mayor placer y satisfacción que
el grupo control.
En la última década el uso de las redes
sociales ha introducido modificaciones intensas en la dinámica cotidiana de las
familias, conformando un nuevo escenario con posibles repercusiones en la
configuración psicológica de las personas y en el entramado de los vínculos
(Espinar Ruiz y González Río, 2009). Las redes sociales resultan especialmente
atractivas para adolescentes y jóvenes al ofrecer un sistema de comunicación a
distancia abierto, que posibilita comunicarse de manera inmediata, divertida y
sin esfuerzo.
Maceda Moreno et al. (2011) investigaron la
relación entre el uso de redes sociales y frustración existencial en jóvenes.
Participaron 346 jóvenes universitarios y no universitarios, cuyas edades
oscilaron entre 16 y 30 años. Hallaron una relación lineal inversa y significativa
entre las horas dedicadas al uso de redes sociales como ocio y el sentido de
vida percibido por los jóvenes, es decir que, a mayor sentido de vida, menor es
su dedicación al uso de redes sociales. Se encontró que el uso de redes
sociales presentaba mayor intensidad en edades más cercanas a la adolescencia y
que comenzaban a usarlas de forma más moderada conforme avanzaba su edad. Para
los participantes la familia resultó ser muy significativa en referencia a la
configuración de su sentido de vida, la mayoría coincidió en que han ido
valorando más a su familia a medida que han ido madurando, cada uno con
distinta intensidad en función de sus propias vivencias. Asimismo, percibieron
a sus familias como transmisoras de valores. Los jóvenes encuestados otorgaron
a las relaciones personales la máxima puntuación, considerando a su familia y
amigos como referentes con mucho sentido en sus vidas.
Siguiendo esta línea de investigación
González Angulo et al. (2021) estudiaron en México el sentido de vida como
mediador entre la autoestima y la adicción a internet en adolescentes. Se trató
de un estudio descriptivo-correlacional, en el cual participaron 238 estudiantes,
entre 11 y 20 años de edad. Se administraron la Escala de autoestima de
Rossemberg (EAR), el Test de adicción a internet (TAI) y el Test de sentido de
la vida (PIL-Test). Hallaron que la adicción a internet, se relacionó negativa
y significativamente con el sentido de vida y con la autoestima. El sentido de
la vida mostró un efecto mediador entre la autoestima y la adicción al internet.
El Análisis Existencial Contemporáneo si bien
evoluciona desde la Logoterapia, se comienza a diferenciar de ésta en los
últimos 35 años bajo el amparo de la Sociedad de Logoterapia y Análisis
Existencial (GLE, sigla del nombre en alemán), principalmente por los aportes
de Alfried Längle (Croquevielle y Traverso, 2011). En 1985 Alfried Längle, por
entonces el principal discípulo de Frankl, junto a Gabriele Frankl (la hija de
éste) funda y preside la GLE con el fin de ampliar la escuela de Logoterapia,
agrupando a los logoterapeutas, formando nuevos, difundiendo, y desarrollando
este enfoque, principalmente a través de congresos anuales, de una revista y
publicaciones.
Para Frankl el tema central fue siempre el
sentido, Längle amplía la visión frankleana y desarrolla un modelo teórico
denominado Teoría de las Motivaciones Fundamentales de la existencia, así como
nuevos métodos psicoterapéuticos, tales como el Análisis Existencial Personal y
el Método de toma de posición.
Desde esta perspectiva psicoterapéutica, la
realización de la existencia humana está caracterizada por la toma de
decisiones (libertad, responsabilidad). La vivencia de cada individuo se
vivencia de forma única, en la cual el proceso de llegar a una decisión se encuentra
adicionalmente influenciado por los contextos del mundo particular de cada
persona.
“El Análisis Existencial es una psicoterapia
fenomenológico-personal, cuyo objetivo es ayudar a la persona a alcanzar un
vivenciar libre (mental y emocional), tomas de posición auténticas y un trato
responsable consigo mismo y con su mundo” (Längle, 2007, p. 9). El Análisis
Existencial concibe que el ser humano sólo se puede comprender de forma
dialógica, el mundo interior está en continuo intercambio con el mundo exterior
y el yo personal se realiza en la interconexión entre ambos, en el momento
actual, tomando decisiones, desde su libertad, y actuando responsablemente
conforme a ellas.
Las fijaciones, las distorsiones, y los
traumas influencian las vivencias, las conductas, las emociones y las
percepciones individuales. El objetivo del Análisis Existencial es guiar a la
persona para que pueda experimentar su vida auténtica y libremente, que pueda
vivir con consentimiento interno hacia su propia existencia y conducta, para lo
que se requiere encontrar una toma de posición sentida e interna en cada situación
de vida.
La estructura del Análisis Existencial
Contemporáneo está formada por cuatro dimensiones, a cada una le corresponde lo
que se denomina motivaciones existenciales fundamentales. Estas motivaciones
profundas corresponden a: encontrar un fundamento al para qué estamos en el
mundo; relacionarnos estrechamente con eso que experimentamos como nuestra
vida; ser nosotros mismos encontrando la propia identidad y autenticidad; y
reorientar los cambios constantes dentro de la existencia humana hacia
desarrollos creativos para llegar a ser (relacionado al concepto existencial de
sentido). Estamos orientados a encontrar y descubrir las respuestas a estas
cuatro categorías (Längle, 2015).
En tanto que Frankl consideró la búsqueda de
sentido como la motivación más profunda y primaria, la teoría contemporánea del
Análisis Existencial plantea tres motivaciones adicionales que preceden a la
motivación de sentido. Se trata de estructuras basales para una
existencia plena. El autor plantea que estas Motivaciones Fundamentales tienen
un orden o secuencia necesaria, donde cada una está sostenida sobre la
anterior, no significando ello una jerarquía en importancia o preponderancia,
sino como estructuras básicas para que la que la sigue, se pueda desarrollar
(Croquevielle y Traverso, 2011, Längle, 2003,2007, 2019).
El Test de las Motivaciones Existenciales
(TME) fue construido en Austria, por Alfried Längle y Petra Eckhardt, la
versión final fue elaborada en el año 2000. En la base del test se encuentra la
Teoría de las Motivaciones Fundamentales de la Existencia de Längle. El TME se
estandarizó en Viena con una muestra al azar de 1.028 participantes de 18 a 69
años. En su versión original el TME consta de un total de 56 reactivos, con
seis opciones de respuesta en una escala Likert, que van desde “de acuerdo”
(equivalente a 6 puntos) hasta “en desacuerdo” (equivalente a 1 punto).
Se analizan las dimensiones: Confianza
Fundamental, vinculada con vivencias de protección, espacio y sostén que
permiten a la persona poder ser-en-el-mundo y enfrentar las condiciones
impuestas por la vida (Primera MF); Valor Fundamental, ligada a la
capacidad de percibir emocionalmente valores en las situaciones concretas de
vida y poder establecer por medio del tiempo y la cercanía relaciones
vinculares (Segunda MF); Autoestima, relacionada con el poder ser auténtico,
autónomo, libre para permitirse accionar en concordancia con los principios
personales (Tercera MF) y Sentido de Vida, concerniente a la capacidad para
abrirse hacia el futuro y trascender a través de la realización de una tarea
específica que conlleve el cumplimiento de un valor personal que otorgue
sentido y orientación a la vida (Cuarta MF).
El Test fue adaptado y validado para
población argentina adulta por Gottfried, Traverso y Moreno (2014), bajo
supervisión de Längle.
Por tratarse de una corriente relativamente
nueva en el contexto de la provincia de Mendoza, no se hallaron publicaciones
sobre estudios que exploren las motivaciones fundamentales de la existencia en
población adolescente.
A partir de las investigaciones consultadas,
que resaltan el papel protector que parece desempeñar el sentido de vida en las
poblaciones más jóvenes, el presente estudio se propone conocer las propiedades
psicométricas de la Escala Existencial y del Test de Motivaciones Existenciales
para población adolescente.
Metodología
Se trata de una investigación de enfoque
cuantitativo, ya que se basa en la recolección de datos a partir de la
administración de dos cuestionarios, con base en el análisis estadístico, para
conocer así los patrones de comportamiento de la muestra seleccionada (Hernández
Sampieri et al., 2014).
Es un estudio de tipo
descriptivo-correlacional. Es descriptivo, ya
que se trata de decir cómo es y cómo se manifiesta un determinado fenómeno,
considerándose en este caso las capacidades de:
Autodistanciamiento, Autotrascendencia (competencias personales),
Libertad y Responsabilidad (competencias existenciales) implicadas en la
percepción y realización del sentido existencial, así como medir información
sobre las dimensiones: Confianza Fundamental, Valor Fundamental, Autoestima y
Sentido de vida, en una muestra de adolescentes. A su vez, es un estudio correlacional,
ya que se intentará establecer la relación o el grado de asociación entre las
variables (Hernández Sampieri et al., 2014).
Es además un diseño instrumental
(Montero y León, 2007); considerando que dentro de esta categoría se incluyen
todos aquellos estudios encaminados al desarrollo de pruebas y aparatos,
comprendiendo tanto el diseño como la adaptación de los mismos.
Con respecto a los participantes,
se trabajará con una muestra intencional, no probabilística de 250 sujetos, que
asistan a una escuela secundaria privada en el ámbito urbano, cuyas edades
estén comprendidas entre los 13 y 17 años. Se estima contar con al menos 30
sujetos por grupo etario. Los rangos etarios que se considerarán serán:
13-14, 15-16 y 17-18.
Se administrará una encuesta elaborada ad hoc
para recolectar datos sociodemográficos como: edad, género, departamento de
residencia, grupo familiar. Se aplicarán la Escala Existencial y el Test de
Motivaciones Existenciales.
Se revisarán y ajustarán estas primeras
versiones adaptadas de las escalas. Se elaborarán los informes correspondientes
y se realizarán las devoluciones pertinentes.
Luego de arribar a los resultados correspondientes
el equipo de investigación se compromete a otorgar una devolución global de los
mismos y particular en aquellos participantes que puedan presentar algún indicador
de riesgo, en tales casos se citarán a padres, madres o tutores que hayan
otorgado el consentimiento informado para participar en la investigación y se
realizarán las recomendaciones pertinentes para velar por la seguridad de los
participantes.
Se salvaguardará la privacidad de la
información utilizando códigos para proteger la identidad de los participantes
y se encriptaran los archivos de datos. Se les informará que podrán abandonar
su participación en el momento en que lo deseen y que la información recolectada
se usará solamente para fines académicos, científicos y de investigación.
Conclusiones
El Sentido de vida y las Motivaciones
Fundamentales de la existencia han quedado definidos en el desarrollo del
presente artículo.
Como señaló Frankl (1994) sentido es la mejor
posibilidad de comportamiento, de actitud o de vivenciar en la situación respectiva.
Por su parte Längle (2015) define a las
Motivaciones Fundamentales como estructuras basales para una existencia plena.
Estas motivaciones profundas corresponden a: encontrar un fundamento al para
qué estamos en el mundo; relacionarnos estrechamente con eso que experimentamos
como nuestra vida; ser nosotros mismos encontrando la propia identidad y
autenticidad; y reorientar los cambios constantes dentro de la existencia humana
hacia desarrollos creativos para llegar a ser (relacionado al concepto
existencial de sentido).
Se presentaron los desarrollos teóricos
principales relacionados con ambos constructos.
Se puso especial énfasis en el papel
protector que parece jugar el sentido de la vida en adolescentes, como un
predictor de bienestar subjetivo y comportamientos saludables y su relación con
la disminución de comportamientos de riesgo, tales como el consumo de
sustancias psicoactivas hasta la disminución de sintomatología ansiosa y
depresiva (Osorio Castaño et al., 2022).
Los resultados a los que se arribe, así como las adaptaciones de las escalas para
población adolescente se expondrán en una publicación futura.
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de la Escala Existencial en Universitarios Mexicanos. Instrumento para evaluar
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Curriculum
María Laura Asid
Master of
Science, Shlosshofen, Lochau (Centro de Ciencias y Posgrados). Licenciada y
Profesora en Psicología, Universidad del Aconcagua. Docente y miembro del
Comité Académico de la Especialización en Psicoterapia Existencial, Universidad
del Aconcagua. Docente de grado y posgrado de la Universidad del Aconcagua.
Psicología Clínica en consultorio privado.
Correo de contacto: lauriasid@uda.edu.ar
Julia Elena Casanova
Master of
Science, Shlosshofen, Lochau (Centro de Ciencias y Posgrados). Licenciada en
Psicología, Universidad del Aconcagua. Directora y docente de la
Especialización en Psicoterapia Existencial, Universidad del Aconcagua. Docente
de grado y posgrado de la Universidad del Aconcagua. Mendoza. Psicología
Clínica en consultorio privado.
Correo de contacto: juliaecasanova@uda.edu.ar
María del Carmen Cardigni
Master of
Science, Shlosshofen, Lochau (Centro de Ciencias y Posgrados). Licenciada en
Psicología, Facultad de Antropología Escolar. Docente y miembro del Comité
Académico de la Especialización en Psicoterapia Existencial, Universidad del
Aconcagua. Docente de grado y posgrado de la Universidad del Aconcagua.
Psicología Clínica en consultorio privado.
Correo de contacto: dcardigni@uda.edu.ar
María Victoria Marcon Llalen
Licenciada
en psicología, Universidad del Aconcagua. Docente de grado Universidad Católica
Argentina, Universidad del Aconcagua y Universidad de Congreso. Coordinadora
Pedagógica en la Dirección General de Escuelas. Psicología Clínica en
consultorio privado.
Correo de contacto:
mariavictoriamarcon@hotmail.com
María Sol Pedrosa
Estudiante
de la Licenciatura en Psicología, Universidad del Aconcagua. Alumna becaria.
Fecha
de entrega: 13/11/24
Fecha de aceptación: 18/12/24
Experience
of Corporeality in Women who Engage in Sex Work
Pamela del Rocío Bautista Cortez
Salcedo, Ecuador
Ministerio de Salud Pública
Resumen
El cuerpo es el vehículo del
ser-en-el-mundo, forma un tejido de significaciones que revelan el ser, permite
el contacto con el otro a través de su corporalidad, develándose por medio del
cuerpo hablante; en este sentido, en las mujeres que ejercen el trabajo sexual
el foco de atención es el cuerpo, al ser el aspecto visible y accesible en su
contexto. Bajo esta premisa, la presente investigación de tipo cualitativa
pretende comprender la vivencia de la corporalidad en las mujeres que ejercen
el trabajo sexual, por medio del método fenomenológico a través de entrevistas
semiestructuradas. En la conclusión, se comprende que las mujeres experimentan
una condición alienante de la corporalidad, fundidas en el “uno público”, cuyo
centro de atención es el cuerpo físico transformado en coseidad.
Palabras clave
corporalidad,
alienación, trabajo sexual, cuerpo objetivado.
Abstract
The body is the vehicle of
being-in-the-world, forming a network of significations that reveal being,
allowing contact with the other through its physicality, being unveiled through
the speaking body; in this sense, for women who engage in sex work, the focus
of attention is the body, as it is the visible and accessible aspect in their
context. Based on this premise, the present qualitative research aims to
understand the experience of corporeality in women who engage in sex work,
using the phenomenological method through semi-structured interviews. In the
conclusion, it is understood that women experience an alienating condition of
corporeality, merged in the "public one," whose center of attention
is the physical body transformed into a commodity.
Keywords:
corporeality, alienation, sex work,
objectified body
“Dar al alma la ocasión de
sentir su cuerpo” (Merleau-Ponty, 1945)
Introducción
Las mujeres que ejercen el trabajo sexual se
desenvuelven en un medio comercial cuya dinámica es entendida como la compra-venta
de sexo, mirando como actor principal al cuerpo. Dicho trabajo ha recibido
varias críticas, una de las posturas que ha tomado relieve es la abolicionista,
que rechaza la prostitución, pues implica el envilecimiento de un acto humano
íntimo y la cosificación del sexo-cuerpo (Lamas, 2017).
En el estudio realizado por la organización
CARE en Ecuador revela que las personas practican el trabajo sexual en condiciones
deplorables con derechos resquebrajados, pero que se obligan a continuar, para
sobrevivir y sostener a su familia sometiéndose a prácticas de riesgo, en el
intento de no cesar su trabajo (Tamayo et al., 2023).
La cultura patriarcal ha sido el promotor de
abusos de poder bajo la concepción del cuerpo femenino como mercadería, planteando
estándares de belleza que promueven prácticas estéticas, la iniciación sexual
de hombres con trabajadoras sexuales como ícono de virilidad, atención en salud
centralizada en la genitalidad (Tamayo et al., 2023) como si el cuerpo de la
mujer se redujera a sus genitales y al cuerpo físico; así, el trato
inequitativo es una espiral que no termina.
Aunque se ha intentado regular el trabajo
sexual y crear políticas públicas aún hay brechas, pese a que su práctica
implica la ocupación del cuerpo, las demandas de atención se centran al
aspecto orgánico, enfatizando la salud sexual y reproductiva y el cuidado ante
las infecciones de transmisión sexual, olvidando que el cuerpo es más que piel,
más que genitales. En este sentido, Heidegger refiere que el cuerpo es el
vehículo-del-ser-en-el-mundo, que constituye la puerta de acceso y salida de la
experiencia (Molina, 2021) e integra los despliegues y repliegues de la
existencia.
De esta manera, el cuerpo hace posible la
existencia-coexistencia, pues el diálogo con el otro se da entre personas
corporales, las intenciones encarnadas permiten transmitir la completud de la
vivencia del cuerpo, integrando el cuerpo sensible, expresivo y su movimiento
en el mundo. Además, a través de él es posible comprender el mundo, pues la
corporalidad es hablante, no está lanzada al azar, es construida y vivida,
desencadena gestos que son tejidos de experiencias que habitan en el cuerpo, en
definitiva, el cuerpo es la revelación del ser.
Así pues, el objetivo general de la presente investigación es comprender la vivencia de la corporalidad en las mujeres que ejercen el trabajo sexual, a través de los siguientes objetivos específicos: conocer la autopercepción que tienen de su corporalidad las mujeres que ejercen el trabajo sexual; explorar la corporalidad vivida en el contexto del trabajo sexual; y entender la relación con el otro dentro del contexto del trabajo sexual.
Estado de Arte
Corporalidad
El cuerpo es más que una estructura orgánica,
se extiende más allá de la superficie de la piel, está dotado de
intencionalidad y subjetividad (Lagos, 2020); no puede ser comprendido de forma
aislada, sino dentro de un contexto, es así que ser cuerpo es estar dentro de
un mundo (Flores, 2003). Por su parte, Heidegger enfatiza que el cuerpo no es
un objeto estático, sino que deviene en su relación existencial con el mundo
(Lagos, 2020). Merleau-Ponty (1945) añade que, el objeto puede ser percibido a
través de la experiencia corpórea, pues la percepción exterior y del propio
cuerpo varían unánimemente porque son las dos caras de
un mismo acto.
Para Heidegger, el Dasein no es el estar-ahí,
como una cosa a lado de otra en un espacio, sino que es un “estar-en”, pues
todo lo corporal pertenece al interior del existir ya que el cuerpo habita el
mundo y lo experiencia constantemente (Lagos, 2020). Como Merleau Ponty expresa
“el propio cuerpo está en el mundo como el corazón en el organismo”
(Merleau-Ponty, 1945, p.219).
Por otro lado, el cuerpo no es un objeto
cualquiera, abre las puertas de la memoria y se convierte en el puente de
comunicación entre nosotros y el mundo, entre nuestro pasado y nuestro presente
(Pérez, 2008). En el cuerpo habitual de Merleau-Ponty, las habitualidades
sedimentadas pueden regirse de acuerdo a los modos estructurados de existir en
ciertos espacios y en las relaciones entre los cuerpos (García, 2018).
Asimismo, las experiencias pueden dejar de percibirse como proyectos de
comportamiento sedimentado y se las percibe como nuevas, sintiendo las
expresiones naturales del cuerpo (cuerpo actual) (García, 2018), que es la
experiencia singular instantánea (Coleclough, 2010).
Espacialidad
y cuerpo para el otro
La espacialidad en el Dasein, se
desprende de distancias métricas, pues las cercanías y lejanías consisten en la
significatividad, en lo concerniente a la persona, que permite construir el
contacto y vínculo con el mundo, haciendo posible la vivencia del estar-en (Flores,
2003). De tal manera que, se refiere a la forma de preocuparse del otro,
pues es un vivir corporal, donde el Dasein a través del cuerpo se
posiciona en lo abierto en un espacio para ser afectado, es el lugar donde
ocurre el acontecimiento del existir en todas sus dimensiones (Lagos, 2020).
De este modo, Sartre (como se citó en Xolocotzi et al., 2011) refiere
que el cuerpo es el primer punto de contacto que el ser humano establece con su
mundo; el otro es conocido como cuerpo y que la facticidad deja de existir por
sí mismo (De Castro et al., 2006).
Se accede al otro a través de la “mirada”,
siendo la puerta de entrada a un mundo que se lo va a habitar, dado que desde
ahí se perciben las cosas según cómo se presenten, mientras que, la palabra es
el vehículo de las relaciones con el otro, ya que está ligada a la coexistencia
(Merleau-Ponty, 1945).
Visible
e invisible
El cuerpo viviente es captado por otros
cuerpos a través de miradas, haciéndose así visible para el otro. De esta
forma, lo visible se dispone en la existencia del cuerpo que capta y es captado
por el mundo (Fernández, 2016). Es así que, los rastros de la conciencia se
comunican a través del cuerpo que se da para los demás (ser-para-el-otro). Sin
embargo, para conocer la corporalidad desde la fenomenología se debe contemplar
que hay partes invisibles de ella, que contienen la verdad de la experiencia,
pues en primera instancia se tiene acceso al otro a través de sus cuerpos, pero
existen limitaciones en cuanto a su conocimiento, ya que hay pliegues de la
existencia que no se pueden acceder con la mirada (ser-para-sí) (Fernández,
2016).
Adentrarse al mundo de la otra persona es
posible a través del encuentro con la alteridad, que surge con la apertura de
lo invisible haciendo posible salir del ensimismamiento, pues el otro no se
agota en el cuerpo (Fernández, 2016). Precisamente, el quiasmo es una apertura
espontánea de lo visible exterior en lo invisible interior y viceversa, es
decir, el lenguaje discreto de la percepción y del cuerpo se verá acompañado
del lenguaje hablante del pensamiento (Firenze, 2016). En este sentido, lo
visible es lo percibido incompleto, puesto que hay una cavidad interior en
donde habita lo invisible, diverso y profundo, dicho de otro modo, lo invisible
no es lo opuesto de lo visible sino su revés (Firenze, 2016).
Encarnación
del cuerpo
La encarnación del cuerpo es el lenguaje
hablante, aquellos sentidos que no son dichos, pero sí vividos a través de la
palabra que se hace cuerpo y el gesto que comunica (Verano, 2008) dentro de un
silencio de palabras toma el protagonismo el lenguaje del cuerpo. Merleau-Ponty
(1953) refiere que las intenciones encuentran “en los movimientos su vestimenta
natural o su encarnación” (como se citó en Molina, 2021, p. 57). De esta forma,
el cuerpo revela al otro cuando se mira a través de él (Pérez, 2008),
apareciendo en una totalidad encarnada, convirtiéndose en una expresión del ser
(Maya, 2024).
Por su lado, Marcel (1956, como se citó en De
Castro et al., 2006) expresa que el propio cuerpo sentido y entendido se lo
puede vivenciar plenamente a través de un yo en acción, pues es una zona media
entre lo físico y lo espiritual; acercándose a la “totalidad sintética” que se entiende
como la coexistencia del cuerpo con la individualidad desde el contexto
vivencial, comprendiendo así la existencia encarnada, pues no se da ni un solo
movimiento en un cuerpo vivo que sea un azar absoluto desligado de lo psíquico,
ni actos psíquicos que no demuestren vida en lo corpóreo (Merleau-Ponty, 1945).
El
cuerpo como ser sexuado
Cuando la persona durante el acto sexual
íntimo vive fríamente la situación y percibe distracciones son consecuencia de
la ausencia de compromiso con el acto sexual, puesto que un espectáculo tiene
una significación sexual, no cuando su presencia se relaciona con los órganos
sexuales o con los estados de placer, sino cuando significa para el cuerpo una
situación erótica y se construye la posibilidad de ajustar a una conducta sexual
y tener la apertura de ceder (Merleau-Ponty, 1945), para que se conecte un
cuerpo a otro cuerpo (García, 2018).
Merleau-Ponty (como se citó en García, 2018)
señala que es el cuerpo deseante aquel que está dispuesto activamente a la
captación de un objeto erótico; mientras que la persona que “tiene” un cuerpo
que es sometido a la mirada ajena y deja que su valor sea dado por el otro,
puede ser reducido a objeto (Merleau-Ponty, 1945).
Complementando lo mencionado, Lévinas refiere
que la voluptuosidad es la impaciencia del deseo que no va hacia un fin, en
tanto que en su descubrimiento no pierde su misterio, no hay develación, e
incluso mantiene el pudor, a pesar de la exhibición, pues la voluptuosidad
profana no devela, no ve más allá de lo visible, no expresa; para un contacto
genuino es importante que se vea el rostro pues a través de su mirada se
deslinda de lo lascivo a la desnudez (Lévinas y Guillot, 2002).
Cuerpo
objetivado
El cuerpo no es un objeto, no se lo puede
descomponer para tratar de entenderlo, sino que se debe vivirlo, pues el ser se
alimenta a través de experiencias (Merleau-Ponty, 1945). No obstante, la noción
de que se “tiene” un cuerpo abre la brecha entre el yo y el cuerpo, mirándolo
como un objeto del cual se puede distanciar, condición de la alienación
(Venebra, 2018). Precisamente la alienación es la alteración del ser en el
mundo, al no darse de forma genuina, es el no sentirse involucrado con el
mundo, encontrándose con falsedad y fingimiento (Forero, 2021). Desde Hegel,
alienación implica el reconocimiento de que hacernos extraños para nosotros
mismos, hacerse ajeno a algo familiar, perder algo que le pertenecía, es el
desapego, pero no es una renuncia total, la relación con el mundo y con el otro
se mantiene, aunque distorsionada, lo cual implica la posibilidad de restaurar
o revivir una relación no alienada (Forero, 2021).
Por su parte, Heidegger al hablar de
cosificación señala que ocurre cuando el fin utilitario usurpa la relación
intersubjetiva e intrasubjetiva, tomando un tinte cotidiano y dejando de lado
la apertura de las nuevas experiencias; de esta manera las relaciones se presentan
como utilitarias cuando cumplen fines instrumentales convirtiéndolo en objeto
de ocupación pues su único modo de ser es funcional (Galé, 2010).
Además, la lineación es despojarse del
cuidado del ser a través de formas inadecuadas de coexistir, con los
impersonales “se” y el “uno” que implica fundirse en el mundo ajenándose de su
ser, ya que se da al dominio del otro de acuerdo al fin que se le ha impuesto,
se habla por la totalidad, encubriéndose como lo ya sabido (Galé, 2010).
Mientras que, la negación absoluta del cuerpo implica consecuentemente la
negación de toda existencia, dándose radicalmente en el suicidio, pero existen
otras formas que mantienen el cuerpo en vida mientras lo niegan, desprecian o
destruyen (Besora, 1997).
Así, el hecho de negar los propios deseos,
con la represión o permisividad extrema, por la tendencia a cumplir con las demandas
externas, se ignoran las necesidades del propio cuerpo, resultando ser un acto
de violencia contra la corporalidad, así, la identidad se ve afectada por el
dolor emocional de la autoestima que es manejado con cirugías plásticas (De
Castro et al., 2006) para intentar mantenerse en
auge en el mercado y descartando aquello que ha perdido su atractivo (Palacios,
2019). Es así que se objetiva el cuerpo al igual
que las cosas, intentado renovar la imagen corporal cada tanto,
desplegando una disociación entre el cuerpo y el yo, que deja un transitar de
angustias e insatisfacciones (De Castro et al., 2006), pretendiendo estar
renovándose en el “mercado”.
El enfoque de investigación es de tipo
cualitativo, a través del método fenomenológico, con un enfoque teórico en
psicoterapia existencial; la estrategia metodológica usada es el estudio de
casos múltiples, con un muestreo intencional, quienes cumplieron con los
criterios de inclusión (sexo mujer, ejercer el trabajo sexual, voluntariedad
para participar en la investigación) y exclusión (diagnóstico previo de
trastornos mentales y del comportamiento, iniciar el trabajo sexual
actualmente, ausencia de apertura al diálogo, encontrarse bajo el efecto de
alcohol u otras drogas en el momento de la entrevista).
De esta forma participaron en el estudio
cinco mujeres que ejercen el trabajo sexual en establecimientos, con una edad
comprendida entre 30 y 38 años, cuyo tiempo de trabajo oscila entre uno y
quince años.
Instrumentos
Se realizó una entrevista semiestructurada con preguntas guía que orienten al acercamiento de la vivencia de la corporalidad en mujeres que ejercen el trabajo sexual enfocados en el contexto del trabajo, el cual para la validación de su contenido fue sometido a la revisión de dos Psicoterapeutas existenciales latinoamericanos.
Lugar de Aplicación
El lugar que se aplicó el estudio fue en
Ecuador, Provincia de Cotopaxi, ciudad Latacunga, en un centro de atención
primaria en salud del sector público.
Resultados
Cuerpo-para-sí
Es el descubrimiento de la propia
subjetividad, el auto-reconocimiento y la forma en la que se hace visible para
sí mismo la propia corporalidad. Dentro de esta categoría se integran las
subcategorías cuidado del cuerpo y relación con el propio cuerpo.
Cuidado
del cuerpo.
Implica la
atención, preocupación y diligencia a la corporalidad, otorgándose cautela en
lo que ha de hacerse (Caballero, 2019). En las entrevistas realizadas se
evidencia que el cuidado del cuerpo se enfoca en lo orgánico, realizando
prácticas que involucran la alimentación, aseo y control de salud:
“muchas veces lo quiero cuidar, pero a
veces no puedo (…) si desayuno, no almuerzo (…) en la comida no me cuido”
(entrevista semiestructurada 1, noviembre 2024)
“cuidado en el sentido médico (…)
tratando de mantenerme sana (…) en ginecología siempre estoy ahí pendiente”
(entrevista semiestructurada 2, noviembre 2024)
“el principal, el aseo, segundo mirar
a las personas que no tenga malas intenciones con uno, eso es cuidarse”
(entrevista semiestructurada 3, noviembre 2024)
No obstante, dos mujeres refieren un “no-cuidado”,
reconociendo que en su trabajo se exponen al consumo de sustancias y al trato
utilitario que le dan a su cuerpo:
“en el
trabajo casi no lo cuido porque si lo cuidara, no vendiera y es una de las
razones por las que cuando quieren ocuparse contigo, entonces debes de tomar”
(entrevista semiestructurada 1, noviembre 2024)
“en el
trabajo no lo cuido, lo abuso, exploto, lo utilizo, lo sobre utilizo, que me
estén tocando, que me estén apretando” (entrevista semiestructurada 5,
noviembre 2024)
De esta manera, las mujeres
entrevistadas tienen un concepto reducido del cuidado del cuerpo, alejándose a
lo expresado por Gilabert (2023), el cuidado del cuerpo implica la comprensión
de la existencia, de sus límites, necesidades, escuchándolo y precautelándolo.
Percepción
del cuerpo propio.
En cuanto
a la calidad de relación, trato y significación que las mujeres entrevistadas
dan a su cuerpo, expresan:
“no nos
llevamos nada bien (…) cuando subí de peso se me dañó el cuerpo, me di cuenta
que soy recta, así como nevera que le dicen a uno, me veo al espejo y digo que
ven de mí, los varones” (entrevista semiestructurada 2, noviembre 2024)
“yo me
decepcionó de mí misma, por lo que soy gordita, porque yo me pongo a ver fotos
anteriores y todo” (entrevista semiestructurada 3, noviembre 2024)
“está
ahorita un poquito medio gordito, también a lo que yo era, sí, está medio, está
un poquito gordito, gordito” (entrevista semiestructurada 4, noviembre 2024)
“yo con
mi cuerpo me relaciono pésimo porque no me siento bien, estoy demasiado gorda,
no me gusta cómo me veo” (entrevista semiestructurada 5, noviembre 2024)
Ante lo citado, Xolocotzi et al. (2011)
explica que la comprensión que se tiene de sí mismo está determinada por las
redes de significado públicas patriarcales que encarnan en el comportamiento
femenino que está condicionado por la opresión sexista que ejerce la sociedad
contemporánea. Es así que, las mujeres que ejercen el trabajo sexual tienden a
sobre-exigirse una imagen corporal estereotipada, cuestionándose constantemente
sobre su aspecto físico, dependiendo de ello la calidad de relación que tengan
con su cuerpo.
Corporalidad espacial
Se refiere a la intersubjetividad que permite
conectar con el otro, más que la cercanía corporal que pudiesen experimentar.
De esta manera, se evidencia que las mujeres entrevistadas se distancian del
otro, carecen de la intención de des-alejación e involucramiento (Lagos, 2020),
mostrando una corporalidad enmascarada:
“adentro obviamente que no soy yo
porque ando con vergüenza (…) afuera ya es diferente, es uno mismo” (entrevista
semiestructurada 1, noviembre 2024)
“yo no soporto los hombres acá afuera,
no soporto, lo detesto de verdad, me da tanta rabia de verdad que estoy ahí por
hipócrita” (entrevista semiestructurada 2)
“en el trabajo me pongo como más
fuerte (…) para que no se me trepen porque hay hombres que se le trepan a uno”
(entrevista semiestructurada 3)
Lo visible
Pretendiendo analizar aquello que quieren
comunicar las mujeres que ejercen el trabajo sexual a través de su cuerpo
visible surgen las subcategorías cuerpo para el otro y la palabra objetivada.
Cuerpo para el otro
El cuerpo visible es la forma en la que se
presenta al otro en la cual un gesto presenciado tiene un carácter de
solicitación, de pregunta que invita a una respuesta (Xolocotzi et al., 2011),
ante lo que las participantes señalan:
“yo me comporto alegre, dejo todos los
problemas míos a un lado y hago como que si no pasa nada y estoy alegre”
(entrevista semiestructurada 1, noviembre 2024)
“repito lo mismo que veo en las demás
(…) así tengo que vestirme para poder llamar la atención” (entrevista
semiestructurada 2, noviembre 2024)
“cariñosa, ahí uno tiene que dar
cariño porque si uno está amargado va a decir para qué voy a coger esa
amargada” (entrevista semiestructurada 3, noviembre 2024)
De esta manera, el cuerpo visible para el otro en el lugar de trabajo tiene la intencionalidad mostrarse accesible, ensamblando su existencia en un cuerpo físico que pueda ser aceptado y atraído por el otro (cliente).
La palabra objetivada.
La palabra es una posibilidad de expresión
del cuerpo (Trueba, 2023) es el vehículo de las significaciones (Merleau-Ponty,
1945). No obstante, en el contexto del trabajo sexual su fin no es dejar ver lo
invisible y dar cabida a la intersubjetividad, sino que la palabra es
instrumentalizada como estrategia para vender un servicio:
“sentarme, ellos me instan en una
conversa y de la conversación estar bien, hasta que ellos vayan a ocuparse así”
(entrevista semiestructurada 1, noviembre 2024).
“yo les tengo paciencia, converso con
ellos, hago bien mi trabajo, porque ellos van a desahogarse ahí, en todos los
sentidos (…) van a ser tratados” (entrevista semiestructurada 2, noviembre 2024).
“tratarlos bien con tratar de hablarle
bien, salir una conversa y así” (entrevista semiestructurada 3, noviembre
2024).
La mirada ajena de acuerdo a Fernández (2016)
no es necesariamente alienante, y de hecho para que lo sea es imprescindible que
el individuo se preste a ello y acepte asumir ese rol. En este marco, parten
las subcategorías, mirada objetivada y sus significaciones.
Mirada
objetivada.
Las mujeres entrevistadas viven la
experiencia de la mirada objetivada, pues los hombres las miran como un
instrumento de cuyas propiedades se pueden valer para la realización de sus
propios fines (Laín, 1968).
“me miran, yo los miro ahí me llaman(…)les miro sonriente, porque si los miro enojada,
obvio no me van a llamar” (entrevista semiestructurada 1, noviembre 2024)
“mi estrategia así en veces cuando a
uno lo quedan mirando y uno se le ve como que se lo llama, ve el cliente te
llama” (entrevista semiestructurada 2, noviembre 2024)
“(…) aprendí que uno tiene que siempre
sonreírles, hacerles miraditas (…) ver quién a uno lo está mirando (…) también
mirarlo y ahí viene comenzando la conexión” (entrevista semiestructurada 5,
noviembre 2024)
De esta manera, se comprende que la mirada en
el contexto del trabajo sexual es utilizada como el contacto inicial para la
obtención de un servicio, mientras que las mujeres toman el rol activo de un
cuerpo instrumentalizado.
Significado
de la mirada.
Se evidencia que el cuerpo es poseído por el
otro a cambio de dinero, pues el otro objetivado es visto como aquello que
tiene propiedades utilizables, deshumanizándolo, siendo la mirada dotada de un
lenguaje que es percatado a través del cuerpo de las mujeres que ejercen el
trabajo sexual:
“a veces me siento así como como muy
manoseada, la miran y así (…) es como que se la quieren comer (…) yo siento que
miran como con manoseo, como depravados (…) como psicópata (…)” (entrevista semiestructurada
1, noviembre 2024).
“a veces
siento que me miran con bien, a veces siento que miran como murmurando mal”
(entrevista semiestructurada 3, noviembre 2024).
“la mayoría con morbo, con morbo, con
deseo eso sí, es que así le miran a uno, ahí la miran a uno así” (entrevista
semiestructurada 5, noviembre).
Pliegues de la existencia. La corporalidad tiene en su interior significaciones que contienen la verdad de la experiencia vivida, pero no son accesibles a la vista, por tanto, deben trascender a lo visible, como menciona Fernández (2016) son zonas de difícil visibilidad; que en un encuentro auténtico es posible comprenderlo. No obstante, en el contexto del trabajo sexual, al presentar una corporalidad fingida, superficial, no se puede acceder a la comprensión del ser por medio del cuerpo, ya que este es presentado y tomado como coseidad, carente de significación.
En relación a ello, ha sido posible tener un acercamiento a los pliegues de la existencia de las participantes durante la entrevista, ya que el espacio ha sido vivido como “un momento de desahogo, no hay a quién contarle las cosas” (entrevista semiestructurada 2, noviembre 2024).
La aproximación a la experiencia trasciende a lo visible en el encuentro con el otro, pero en el contexto del trabajo sexual se carece del intento de comprender y significar, sobresale la intención de poseer. Pues, el otro se limita a ser observado en tanto que cosas u objetos en su simple materialidad (Fernández, 2016).
Encarnación
Gestos
que comunican.
Es la expresión del cuerpo en el
estar-en-el-mundo (Xolocotzi et al., 2011); es decir, el cuerpo se vuelve una
expresión del ser (Maya, 2024). Las mujeres entrevistadas comparten:
“miedo, vergüenza de encontrarme a
alguien que yo conozca … no podía estar bien, no podía
trabajar bien … así como que ya viene, no estaba bien y por eso ya no volví a
ir a ese lugar […] hay veces que uno no puede y ya se le nota, que lo angustia,
como que algo le pasa, ya no depende de uno, sino de la reacción del cuerpo de
cómo está en ese momento” (entrevista semiestructurada 1, noviembre 2024).
“me molesta ir, no me gusta, voy
porque necesito dinero … hay días que sí, me causa
tristeza y lloro muchísimo […] absorbo muchas energías de los varones, me
siento súper pesada, cansada, es como si me han dado una paliza, aunque solo he
conversado” (entrevista semiestructurada 2, noviembre 2024).
“hay veces que sí he sentido que me
han dado esos bajones, (…) ahí me ponía triste, se me salen las lágrimas, pero
obviamente que la persona no me viera, me secaba disimuladamente y ya pensaba
en otra cosa” (entrevista semiestructurada 5, noviembre 2024).
Así también, revelan su vivencia de
incomodidad en el trabajo al ser observadas por los clientes:
“me hago chiquitita, chiquita, no me
da ganas ni de virar a los lados, me quedo como estatua” (entrevista
semiestructurada 3, noviembre 2024).
En cuanto a aquello que viven
cuando los límites son rebasados por los clientes señalan:
“sí, da coraje, sí se reacciona un
poco mal cuando uno está así de malas … entonces un
jalón de oreja se le va dando o un jalón de pelo” (entrevista semiestructurada
4, noviembre 2024).
La significación sexual tiene sentido cuando
hay la intención de correspondencia de un momento erótico; dentro del contexto
del trabajo sexual el cliente cumple el rol de sujeto deseante, mientras que
las mujeres entrevistadas cumplen el rol de objeto deseado, ya que tienen un
cuerpo que se exhibe para ser ocupado por el otro sin intención de
reciprocidad:
“la mayoría anda descubierta porque si
no es en la forma de los senos, es en la parte de abajo, nunca la va a ver bien
toda cubierta” (entrevista semiestructurada 1, noviembre 2024)
“la mayoría de los hombres nos miran,
es con morbos, qué tan grande están las tetas, están pequeñas, están paradas,
están alzadas, las nalgas, la cintura, si es operada, si es natural”
(entrevista semiestructurada 5, noviembre 2024)
“hay personas que sí van porque tienen
ganas o deseos o porque quieren el cuerpo mismo para aliviarse, creo que eso
sienten, yo no soy hombre, pero yo siento eso como que ellos quieren
desfogarse” (entrevista semiestructurada 1, noviembre 2024).
Cotidianidad de la Corporalidad.
Confiere a que los actos son actividades
familiarizadas, rutinarias, orientados en su espacio cuyo cuerpo se mueve ante
lo cotidiano, sabe cómo desenvolverse, pues el cuerpo tiene el conocimiento
previo de la experiencia (Xolocotzi et al., 2011). A tal efecto, las mujeres
entrevistadas en cuanto a su modo de desenvolverse en el trabajo
manifiestan:
“al principio lo veía complicado porque no
sabía (…) pero ya a raíz de pasar el tiempo, como que se hace una costumbre,
como un trabajo normal […] el cuerpo ya dice que ya se acabó la hora de
exhibir, ya se pone ropa y sale más normal […] es una rutina, o sea todos los
días, a la misma hora y a la misma hora de salida y todos los días hacer lo mismo”
(entrevista semiestructurada 1, noviembre 2024).
“o sea no estoy feliz por lo que hago ni
tampoco estoy triste o enojada, no nada, hago mi trabajo y ya […] los trato
bien como ellos quieren […]” (entrevista semiestructurada 2, noviembre 2024).
“el cuerpo, como ya está acostumbrado a lo
que es trabajo … ya se acostumbra uno va a lo que va
[…] me siento normal como todos los días porque ya es rutina, como uno ya se lo
toma como trabajo” (entrevista semiestructurada 4, noviembre 2024).
Alienación
Las mujeres que ejercen el trabajo sexual se
encuentran sumergidas en la mundaneidad de su trabajo, renunciando a sus
posibilidades y mirándose como entes determinados, con obligaciones, tienen
impregnado dentro de sí lo que se debe y no se debe hacer (Lozano, 2004).
“me canso de esta vida y digo ya no
quiero ir así, pero ya como que me refleja la realidad mía y vuelta vuelvo y me
tengo que ir a venir a trabajar” (entrevista semiestructurada 1, noviembre
2024)
“estoy aquí porque estoy obligada por
la necesidad, porque si no, no estuviera aquí” (entrevista semiestructurada 5,
noviembre 2024).
Impersonal uno
Además, pierden su ser y se destinan a lo ya
dado, cayendo en el das-Man con el impersonal uno, en donde los patrones
públicos de dominación de género son una parte esencial del “uno público”
(Xolocotzi et al., 2011, p.82).
“uno intenta salir, pero no puedes
porque te hace falta dinero y uno recurre otra vez al trabajo […] los hombres … yo lo veo que se van a satisfacer, con uno se
desfogan” (entrevista semiestructurada 1)
“uno como mujer, sabiendo que anda con
uno y con otro…uno también tiene que hacerse chequear y ser precavida”
(entrevista semiestructurada 3, noviembre 2024)
“cómo le digo, uno ya se viste, se
pone su vestido…uno ya cambia bastante ahí, uno se arregla, uno se ve
diferente” (entrevista semiestructurada 4, noviembre 2024)
“quieren hacer con uno de todo lo que
ellos quieran … y uno tiene que soportar ciertas cosas
[…] en el trabajo uno tiene que ponerse eso y a mí me fastidia…pero me toca usarlo
porque así tiene uno que vestirse” (entrevista semiestructurada 5, noviembre
2024).
Las mujeres que ejercen el trabajo sexual
comúnmente en su diálogo usan el uno como forma de generalizar aquellos
patrones que se ven obligadas a seguir, hacer, usar, dentro de su contexto,
pues es lo ya establecido lo cual tienen que replicarlo.
Olvido del ser
Heidegger, señala que es la angustia la que
permite experimentar la verdad del Ser, si no es soportada la persona deja de
pensarse, cayendo en su olvido, renunciando a su existencia proyectante y
responsable, pasando de lo pensable a lo calculable y aventándose a ser una
instrumentalización, ya que deja de explorar su Ser, anulando sus
posibilidades, pues ha dejado de encontrarse consigo mismo (Lozano, 2004).
“el rato en el que el uno se va a
ocupar yo trato de pensar en otras cosas, no, no, no, como que no estoy ahí yo
trato de pensar muchas cosas y el tiempo se va y ya” (entrevista
semiestructurada 1, noviembre 2024)
“no paso pensando que estuve con
alguien que no quise, no lo pienso, o o sea lo olvido, ya lo dejo ahí, como que
no existió no nada eso” (entrevista semiestructurada 2, noviembre 2024).
“como que
parece que la mente … se pone solo, trabajo, trabajo, como que se bloquea, … yo
por mi parte soy así, esto es trabajo, para mí no va más el teatro […] la
sensación…se siente que te tocan, pero más de ahí no, el cuerpo ya se pone como
en neutro” (entrevista semiestructurada 4, noviembre 2024).
“me pongo a escuchar la música y me
pongo a cantar la música en mi mente (…) procuro pensar en algo diferente o
concentrarme en la música, ajá, para no estar como que muy presente ahí”
(entrevista semiestructurada 5, noviembre 2024).
De esta manera, al olvidar el Ser, al dejar de pensarlo y reducir lo pensable a lo calculable, encapsulan su presencia a un útil, un artefacto dispuesto a ser utilizado, sumergiéndose en un mundo técnico donde todo está dado, conocen el funcionamiento a la perfección y no hay nada que develar, es repetitivo.
Ruptura
de la coexistencia del cuerpo y la subjetividad
Se refiere a la
disociación de la dimensión ontológica existencial, pues el cuerpo
es concebido como cuerpo físico que desoye su existencia con comportamientos
que no están en sintonía con lo sentido, mostrando una corporalidad diferente a
la vivida. Las mujeres entrevistadas muestran un espectáculo visible desalineado
con lo vivido:
“no me gusta, pero lo disimulo
exageradamente bien, yo entro en ese papel de que ay me gusta, pero no, no me
gusta” (entrevista semiestructurada 2, noviembre 2024).
“hay clientes que salen con
majaderías, con obscenidades y me da rabia cuando me comienzan a hablar boberas
… y me toca aguantar, hacerme la bruta […] dentro del trabajo si me toca hacer
lo contrario, fingir que todo es felicidad, que todo es lo mejor, que a mí todo
me gusta” (entrevista semiestructurada 5, noviembre 2024).
Cuerpo tenido (Körper).
Se reduce a la presencia física del cuerpo,
como una cosa que está-ahí tiene sus estructuras, su particularidad de movimiento,
es visible por el mundo (Gallo, 2006), y vivido como objeto, mercadería que
está ahí para ser usada. En este aspecto las participantes expresan:
“(…) este es mi cuerpo, que yo lo
salgo a exhibir es como que es algo que yo quiero vender, yo lo tengo que tener
bien arregladito, así bien bonito para que lo vean así” (entrevista
semiestructurada 1, noviembre 2024).
“yo no vengo aquí a enamorarme, yo no
vengo a buscar pareja, yo vengo aquí a trabajar, a dar un servicio” (entrevista
semiestructurada 2, noviembre 2024).
“que se vayan rápido, para así
desocuparme más rápido y si hay otro cliente seguir con el otro […] que lo
toque aquí y por acá y que la quieren mandar las manos no, si no van a
consumir, no toquen la mercadería” (entrevista semiestructurada 3, noviembre
2024).
Para empezar, el estudio de la vivencia de la
corporalidad en las mujeres que ejercen el trabajo sexual implica acercarse a
su autopercepción corporal, redes de significado que se crean en torno al
comportamiento en un contexto dado, así como comprender su corporalidad para el
otro.
Por consiguiente, las mujeres que ejercen el
trabajo sexual tienen una forma reducida de construir el cuidado de su corporalidad,
se centran en la imagen corporal, abastecimiento de necesidades básicas como la
alimentación, control de salud enfocado en la genitalidad, reduciendo su cuerpo
a su órgano sexual y silueta corporal, influenciadas por la cultura patriarcal
que focaliza el cuerpo femenino bajo estándares de perfección. A tal punto que
su autovaloración depende de la forma de su apariencia estética restringiendo
su corporalidad a los contornos visibles por el mundo. Recayendo en la belleza
que Lévinas y Guillot (2002) refieren como aquello que recubre lo indiferente
en lugar de ser aquello que abriga el misterio de cada ser, pues se habla del
desarraigo del ser.
Adicional a ello, se analiza que las
participantes se despojan de su cuidado bajo la justificación de la nulidad de
las posibilidades, es decir, se funden en el mundo ajenándose de su ser (Galé,
2010), actuando en base a lo que se ven “obligadas” a hacer, de acuerdo a lo ya
dado e “inalterable”, en este sentido se ven obligadas a vestir, a comportarse,
a trabajar de cierta forma porque se encuentran envueltas en redes de
dominación pública, el uno, que prioriza las obligaciones (Fernández,
2016), dentro de su estructura no existe la posibilidad del descubrimiento de
nuevas alternativas, pues en dicho contexto es lo que “las demás hacen”. En
consecuencia, las mujeres hacen posible ser alienadas por el otro al alienarse
a sí mismas (Fernández, 2016).
Dicha concepción tiene sentido con aquello
que pretenden mostrar al otro, pues prima la ausencia de involucramiento dentro
del espacio en el que ejercen su trabajo, haciendo posible la paradoja que,
aunque la distancia física sea reducida el distanciamiento del ser es abismal.
Ya que las mujeres entrevistadas se someten a un proceso de transformación no
sólo físico sino expresivo en su entorno de trabajo, mostrando facetas fingidas
para el otro, máscaras, cuyo propósito es ocultar el verdadero ser y expresar
aquello a lo que se quieren parecer (Laín, 1968), de esta forma ponen a
disposición el servicio corporal pero las profundidades de su existencia no
tienen puerta de entrada.
En este sentido, lo visible, la mirada, los
movimientos e incluso las palabras que de acuerdo a Merleau-Ponty (1945) son
gestos que envuelven el sentido de la experiencia cuya significación es un
mundo; en el trabajo sexual aquello visible forma parte de una escena creada,
donde su corporalidad es la protagonista, que está ahí para ser tomada, más no
develada. Consiste en una actuación, como una participante de la presente investigación
expresa “llego a un lugar donde tengo que aquí si actuar bien, hacer bien el
trabajo (…) porque necesito ser correspondida con el dinero” (entrevista
semiestructurada 2, noviembre 2024). Sin embargo, su corporalidad en
ocasiones las delata, expresando aquello que viven, perdiendo el hilo del
“teatro”, se trata de la encarnación del ser.
Ahora bien, para que el cuerpo como ser
sexuado, sea dotado de significatividad debe haber una intención mutua de vivir
la experiencia erótica; por el contrario, en el trabajo sexual la desnudez
descubre el cuerpo físico, pero no devela al ser, se mantiene oculto, en este sentido,
descubrir significa profanar más que revelar, así pues la desnudez erótica
carece de significancia (Levinas y Guillot, 2002), al igual que el gesto, la
palabra y la mirada, pues no vinculan, no interconectan, no son el vehículo del
estar-en-el-mundo, sino que son instrumentalizadas. Por tal razón, las mujeres
que ejercen el trabajo sexual se encuentran alienadas, su cuerpo es una cosa
corpórea (Xolocotzi et al., 2011) hay un olvido del ser.
No hay tal relación intersubjetiva en las
mujeres que ejercen el trabajo sexual, el estar-ahí tiene fines utilitarios que
se vuelven rutinarios, no hay apertura del ser por tanto nada que descubrir;
las relaciones están calculadas, cumplen fines instrumentales, de las que
tienen que ocuparse (Galé, 2010), palabra que es usual dentro del
contexto del trabajo sexual cuando del intercambio sexo-dinero se trata, pues
el cuerpo va a ser ocupado por el cliente, como se ocuparía un
instrumento.
Finalmente, Besora (1997) refiere el cuerpo
es negado cuando se lo desprecia o destruye, lo que coincide con las
sobre-exigencias que refieren las participantes en cuanto a su imagen corporal,
a su permanencia en el trabajo, acto que es desintegrado de su vivencia al ser
generador de angustia; es decir, optan por separar el cuerpo de lo sentido,
poniéndolo en “neutro”, “bloqueo”, “no estando presente” en cuanto al acto
sexual. Mientras que, en el intento de
mantenerse en auge en el mercado (Palacios, 2019) se objetiva el cuerpo al igual que las cosas (De Castro et al.,
2006) construyendo un cuerpo que pueda ser elegido y ocupado.
Las mujeres que ejercen el trabajo sexual
desintegran su corporalidad en cuanto a espacios métricos y en relación al
cuerpo físico y vivido. Pues, se viven libres fuera del trabajo sexual, mientras
que en él experimentan un estar-ahí alejado, el contacto constante con los
otros representa la estancia en la mundaneidad, donde no hay la intención de
mostrarse ni de descubrir las intersubjetividades, es un espacio y momento de
actuación, que incluso incluyen un nombre actoral (nombre social), es decir que
viven un aquí físico, pero no un estar-en-el-mundo, existiendo una lejanía intrasubjetiva
e intersubjetiva.
La diversidad de la corporalidad y la
profundidad de sus significaciones son revertidas y fragmentadas; en otras
palabras, el cuerpo es un nudo de significaciones que pueden ser descubiertos
por el otro al mostrarse abiertos y des-alejados. No obstante, en el trabajo
sexual la corporalidad es usada no para descubrir, sino para encubrir, creando
un cuerpo fingido, reduciéndose a la dinámica del mercado, en donde se
incorporan estrategias para “vender”.
Las mujeres en el trabajo sexual están
físicamente, pero no se permiten ser, porque su cuerpo es cosificado y los
objetos no tienen ser, son determinados y tienen utilidades específicas, sin
misterios por descubrir, su finalidad utilitaria es clara, “vender”, por ende,
sus esfuerzos dentro del contexto serán guiados por dicho fin. Como mencionan
las participantes tienen que cuidar la “mercadería”, misma que es los contornos
físicos de la corporalidad, por eso, es común que se sometan a prácticas
estéticas como cirugías, se enfoquen en su masa corporal, la vestimenta, se envuelven
en la cápsula de la apariencia.
De hecho, el estar-aparente incluye también
en el acto sexual, en el que el cuerpo físico está convertido en coseidad que
ha sido despojada de su ser, es vivido como una costumbre en la que el cuerpo
reacciona como un piloto automático, careciendo de lo que García (2018)
denomina significación sexual, pues no basta la función corpórea, sino que es
necesaria la apertura de ceder y seguir el movimiento de la existencia para que
sea dotada de significado.
En conclusión, el cuerpo es un cúmulo de
significatividades cuyos pliegues no siempre son accesibles para el otro, hay
un enrolamiento que las enajena, al salirse de sí mismas sumergidas en la
totalidad que enmascara, con la estrategia de un comportamiento calculado, bajo
el uso del cuerpo objetivo-tenido, que no ha de ser explorado ya que no hay la
intención del contacto íntimo. Fracturando el sentido del cuerpo como medio de
conexión con el mundo (Maya, 2024).
Limitaciones
Entre las limitaciones presentadas en el
estudio es la dificultad para frecuentar a la población de estudio debido a su
condición de movilidad.
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Curriculum
Psicóloga Clínica con maestría en
Neuropsicología Clínica. Diplomado en Psicoterapia Existencial. Formación
existencial en Centro de Prevención Psicológica (CEPPs). Psicóloga Clínica -
Servicio Inclusivo Libre de Estigma y Discriminación - Estrategia VIH/SIDA.
Psicóloga Voluntaria en Centro Ecuatoriano para la Promoción y Acción de la
Mujer (CEPAM) (2023). Experiencia profesional en atención a personas víctimas
de violencia, personas que ejercen el trabajo sexual, comunidad LGBTIQ+,
Personas que Viven con VIH. Autora de artículo científico publicado en la
revista Latinomericana de Psicoterapia Existencial N°24 (2022).
Correo de contacto
Fecha de entrega: 17/01/2025
Fecha
de aceptación: 7/02/2025
Análisis de la narrativa contemporánea: Un estudio sobre elementos
del amor romántico y constructos existenciales del amor
Analysis
of contemporary narrative: A study of elements of romantic love and existential
constructs of love.
Arly Rodríguez Quinto
Quito, Ecuador
Centro de Prevención Psicológica, Cepps
Resumen
Comúnmente al hablar de amor romántico se lo
plantea desde perspectivas cognitivo – conductual, el cual que puede ser
limitante al momento de profundizar sobre la experiencia de amar, por lo tanto,
el enfoque planteado en el presente trabajo pretende dar una visión existencial
sobre el amor. El trabajo tuvo como objetivo analizar cómo una novela refleja
elementos del amor romántico tradicional y, a través de un enfoque existencial,
identificar los constructos del amor maduro en las relaciones de los
personajes. Para la selección de la novela se utilizó la plataforma digital
“wattpad” a través de votaciones internas de la aplicación. Se concluyó que los
personajes principales presentan varios elementos del amor romántico tradicional
como la idealización y la evitación de la responsabilidad personal, lo cual
dificulta la construcción de una relación auténtica y libre; a pesar del desarrollo
de los personajes en la obra, el desenlace refuerza la idea del amor
idealizado.
Palabras clave
Amor
romántico, amor maduro, libertad, autenticidad.
Abstract
Normally whenever we talk about romantic
love, it is done from the cognitive - behavioural perspective which could be a
limiting factor whenever we want to go in deep about love as an experience,
therefore this paper’s focus is to try giving an existential approach to love.
This paper had as a goal to analyse how a novel reflects elements of
traditional romantic love using an existential approach to identify mature love
constructs among the main characters’ relationships. The novel that was going
to be analysed was selected using the digital platform “wattpad”’s internal
voting tools. It was concluded that the main characters had many traits of
traditional romantic love such as partner’s and love’s idealization as well as
avoidance of personal responsibility which hinders the construction of an
authentic and free relationship; furthermore, the outcome reinforces the idea
idealized loved despite the characters’ development throughout the story.
Keywords:
Romantic
Love, mature love, freedom, authenticity
Introducción
El amor ha sido ampliamente estudiado a lo
largo de los años desde distintas perspectivas, a continuación, se presentarán
algunas investigaciones que abordan el amor y el amor romántico. Molina Pérez
(2020) en “El amor como modo primordial de la existencia” establece que el amor
debe ser entendido como una práctica ética y un acto de autoconocimiento que
permite a las personas establecer relaciones auténticas e ir construyendo una
vida significativa. A su vez, enfatiza al amor propio como primordial, el cual
debe ser acompañado de una visión solidaria, para así crear una conexión real
con las demás personas y con el mundo.
Längle (2010) en una conferencia titulada “EL
AMOR – ¿una suerte? - Una tentativa existencial” habla sobre el amor desde
varios aspectos, pues lo considera como fenómeno que no es fácil de comprender
ni precisar al existir diversas formas de expresarlo, y destaca la importancia
de relaciones profundas, al considerar que el amor se nutre a través de los
encuentros significativos y en la percepción de valores de la propia existencia
y, por lo tanto, se requiere de esfuerzo. A su vez, el amor es planteado como
un acto de resonancia, en el cual las dos personas entran en sintonía, existe
una decisión consciente y un deseo genuino de cuidar, proteger y contribuir al
crecimiento del otro.
Andrade & Rubira (2023) en “Uma filosofia
existencialista do amor à vida a partir de Simone de Beauvoir” menciona que una
acción no es en vano si quien la realiza la ama, por lo tanto, el amor
implicaría la totalidad del sentido de una vida humana que está en el hacerse a
sí misma y se hace en la medida en que se ama.
Castro R. (2008) en su artículo titulado “El
amor como concepto filosófico y práctica de vida, entrevista con Edgar Morales”
establece cómo las diversas tradiciones filosóficas y culturales han
influenciado la construcción de la idea del amor en la modernidad, principalmente
la idea de un amor sufrido, trágico y apasionado, marcado por la búsqueda de
una satisfacción espiritual y emocional, el cual es perpetuado a través de los
medios de comunicación presentes en la sociedad.
Merlyn Sacoto et al. (2020) en su
investigación “Percepciones sobre amor, compromiso, fidelidad y pareja en
jóvenes universitarios de Quito” con una muestra de 590 jóvenes (43.6%
hombres y 56.4% mujeres) en edades entre 18 y 25 años concluyeron que en este
grupo existía una visión mixta sobre el amor, combinando visiones tradicionales
del amor y la visión de una amor racional/existencial, el amor se centra en
atracción física como punto de partida, para posteriormente ser una elección
(simbolizando la libertad y madurez en la relación).
En relación al amor romántico, Bisquert-Bover
et al. (2019) en su investigación “Mitos del amor romántico y autoestima en
adolescentes” con una muestra de 321 participantes (entre hombres y mujeres) de
entre 11 y 18 años de edad, concluyó que los hombres asumen más creencias
románticas que las mujeres y las personas con menor autoestima presentan una
mayor interiorización de las creencias románticas, y esta baja autoestima hará
a la persona susceptible a la sumisión y dependencia emocional, confiando que
el amor solucionará cualquier problema, normalizando problemas y conflictos
para mantener la relación.
En la investigación bibliográfica realizada
por Vasallo Barrueta & Barber Caso (2021) titulada “Soportes de la
violencia de género: mitos del amor romántico” estableció que el concepto de
amor romántico ampliamente conocido dentro de la sociedad, incluso si no
implica violencia explícita contra la mujer, perpetúa los roles de las mujeres
como dependientes, sumisas, protectoras y comprometidas con las relaciones amorosas,
en dichas relaciones se tiende a invalidar los propios deseos y anhelos, dando
más valor a las necesidades y deseos de la pareja a fin de mantener el vínculo
en la relación, constituyendo así un soporte de la violencia de género.
Finalmente, Torrico Cano & Alcoba Meriles
(2022) en su investigación sobre “Amor Romántico y Violencia contra las Mujeres
desde el Enfoque de Género” cuya muestra fueron hombres y mujeres en edades
entre 18 y 30 años pertenecientes a la Universidad en La Paz, Bolivia. Se
evidenció que el contexto juega un papel fundamental en la construcción del
amor romántico, qué se entiende dentro del mismo y qué mitos se acepta,
potencia, y cómo influye en la perpetuación de relaciones de pareja en el
ejercicio de poder de los hombres sobre las mujeres.
Descripción y
planteamiento del problema
Existen diversas formas de amor (parental,
filial, amistad, entre otras), sin embargo muchas personas al escuchar la
palabra amor lo asocian con las relaciones de pareja o el amor romántico, sin
embargo, la concepción de amor cambia a través de los años, pues se ve
influenciada por la cultura, las costumbre y la historia (Castro R, 2008).
Dentro del existencialismo el amor ha sido reflexionado por varios autores como
Sartre, De Beauvoir, Heidegger, May, Yalom, entre otros, quienes coinciden en
considerar al amor como un fenómeno propio de la experiencia humana en el cual
existe la intencionalidad y la libertad (Frankl, 2001).
“Para muchos teóricos de la
fenomenología-existencial, el amor implica una decisión (situación volitiva), y
para muchos otros implica también una toma de postura, una acción-en-el-mundo”.
(Matínez, 2020)
Al hablar de “amor romántico” comúnmente se
hace referencia a los conceptos planteados por Sternberg, quien establece
varios tipos de amor de acuerdo con 3 componente:
pasión, compromiso e intimidad. El amor romántico planteado por este autor se
caracteriza por una fuerte pasión, atracción física, sentimientos intensos e
intimidad; pero a nivel cultura, en este tipo de amor promueve la idealización
del vínculo, la atracción física intensa e inmediata, y un fuerte deseo de posesión,
los cuales pueden dar paso a vínculos insanos, perpetuando estereotipos y roles
de género, acentuando así el sexismo, conductas y actitudes de dominio –
sumisión. (Pascual Fernández 2016; Almeida Eleno, 2013; Ferrer Pérez et al.,
2008; Gómez Reale, 2022)
Estas expectativas poco realistas que
idealizan y mantienen estas relaciones de dominio - sumisión afectan tanto a
hombres como a mujeres, mismas generan en la persona emociones negativas como
tristeza, frustración y hostilidad hacia la relación de pareja, debido a su
inflexibilidad; de acuerdo con Lago & Miracco (2011) se presentan ideas
como “el amor lo puede todo”, “existe un final feliz después del sufrimiento”,
“el amor surge de forma espontánea”, “ser el uno para el otro”, sin embargo, la
adopción de estas creencias puede generar que la persona se mantenga en la relación
a pesar de experimentar violencia por parte de la pareja.
En de la investigación surgieron preguntas
como: ¿cómo se concibe actualmente al amor?, ¿de qué forma influyen los medios
de comunicación en la prevalencia de la idea tradicional del amor romántico?,
¿qué consecuencias genera la prevalencia de la idea tradicional del amor
romántico?; sin embargo, para efectos de este estudio, solamente se responde a
esta pregunta: ¿cómo una novela contemporánea refleja elementos del amor
romántico tradicional y cuáles son los constructos existenciales del amor
maduro presentes en la obra?.
Justificación
El amor romántico ha sido ampliamente
abordado desde un enfoque cognitivo y cognitivo - conductual que puede ser restrictivo
al momento de intervenir con pacientes, pues no siempre profundiza suficientemente
en las emociones del paciente, limitando la experiencia emocional profunda a
favor de un enfoque más racional y conductual. Por otro lado, el enfoque existencial
enfatiza la experiencia subjetiva y la comprensión critica de cómo la cultura y
las creencias sociales sobre el amor romántico y la idealización afectan
nuestras vidas y las relaciones interpersonales, en términos de autenticidad,
libertad, angustia, responsabilidad y búsqueda de sentido.
Al contrastar estas dos perspectivas en el
contexto de una novela de la plataforma Wattpad, se observa cómo los jóvenes
escritores actuales se dirigen entre estos dos enfoques del amor y cómo sus
narrativas reflejan o desafían los estereotipos populares sobre las relaciones
afectivas versus el desarrollo psicológico sano de la persona.
Objetivos
Objetivo general
Analizar cómo una novela de la plataforma
Wattpad refleja elementos del amor romántico tradicional y, a través de un enfoque
existencial, identificar los constructos del amor maduro, reflexionando sobre
las implicaciones existenciales en las relaciones de los personajes.
Objetivos específicos
Identificar las características del amor
romántico tradicional en la novela seleccionada, como la idealización de la
pareja, la creencia en el destino, la noción de amor eterno, amor a primera
vista y dependencia emocional. Examinar cómo estos elementos se representan a
través de los personajes principales, sus relaciones y los eventos de la trama.
Explorar los constructos existenciales del
amor maduro en la novela, analizando cómo se representan valores como la libertad,
la autenticidad, la responsabilidad individual, la toma de decisiones
conscientes y la aceptación de la imperfección.
Reflexionar sobre cómo estos elementos
desafían los ideales románticos tradicionales y proponen una visión madura y reflexiva
del amor en las relaciones de los personajes
Cuerpo
objetivado
El cuerpo no es un objeto, no se lo puede
descomponer para tratar de entenderlo, sino que se debe vivirlo, pues el ser se
alimenta a través de experiencias (Merleau-Ponty, 1945). No obstante, la noción
de que se “tiene” un cuerpo abre la brecha entre el yo y el cuerpo, mirándolo
como un objeto del cual se puede distanciar, condición de la alienación
(Venebra, 2018). Precisamente la alienación es la alteración del ser en el
mundo, al no darse de forma genuina, es el no sentirse involucrado con el
mundo, encontrándose con falsedad y fingimiento (Forero, 2021). Desde Hegel,
alienación implica el reconocimiento de que hacernos extraños para nosotros
mismos, hacerse ajeno a algo familiar, perder algo que le pertenecía, es el
desapego, pero no es una renuncia total, la relación con el mundo y con el otro
se mantiene, aunque distorsionada, lo cual implica la posibilidad de restaurar
o revivir una relación no alienada (Forero, 2021).
Por su parte, Heidegger al hablar de
cosificación señala que ocurre cuando el fin utilitario usurpa la relación
intersubjetiva e intrasubjetiva, tomando un tinte cotidiano y dejando de lado
la apertura de las nuevas experiencias; de esta manera las relaciones se presentan
como utilitarias cuando cumplen fines instrumentales convirtiéndolo en objeto
de ocupación pues su único modo de ser es funcional (Galé, 2010).
Además, la lineación es despojarse del
cuidado del ser a través de formas inadecuadas de coexistir, con los
impersonales “se” y el “uno” que implica fundirse en el mundo ajenándose de su
ser, ya que se da al dominio del otro de acuerdo al fin que se le ha impuesto,
se habla por la totalidad, encubriéndose como lo ya sabido (Galé, 2010).
Mientras que, la negación absoluta del cuerpo implica consecuentemente la
negación de toda existencia, dándose radicalmente en el suicidio, pero existen
otras formas que mantienen el cuerpo en vida mientras lo niegan, desprecian o
destruyen (Besora, 1997).
Así, el hecho de negar los propios deseos,
con la represión o permisividad extrema, por la tendencia a cumplir con las demandas
externas, se ignoran las necesidades del propio cuerpo, resultando ser un acto
de violencia contra la corporalidad, así, la identidad se ve afectada por el
dolor emocional de la autoestima que es manejado con cirugías plásticas (De
Castro et al., 2006) para intentar mantenerse en
auge en el mercado y descartando aquello que ha perdido su atractivo (Palacios,
2019). Es así que se objetiva el cuerpo al igual
que las cosas, intentado renovar la imagen corporal cada tanto,
desplegando una disociación entre el cuerpo y el yo, que deja un transitar de
angustias e insatisfacciones (De Castro et al., 2006), pretendiendo estar
renovándose en el “mercado”.
Desarrollo
Conceptos de amor maduro
Sartre
Primero es necesario abordar sobre conceptos
planteados por Sartre como la libertad y autenticidad; “estamos condenados a
ser libres” una de sus frases de celebre hace referencia a la imposibilidad de
elección de la libertad, considerado como algo inherente del ser humano pues
constantemente la persona elige entre varias posibilidades; sin embargo, la
libertad conlleva responsabilidad de las acciones y decisiones tomadas, de la
cual no se puede escapar (Salmerón, 2024).
La libertad, según Sartre, exige vivir con
autenticidad, lo que implica actuar en consonancia con las propias convicciones
en lugar de ajustarse a las expectativas sociales y/o presiones externas. Ser
auténtico significa reconocer y asumir plenamente la libertad individual, aceptando
la responsabilidad por las propias decisiones sin atribuirlas a factores
externos (la sociedad y cultura). Vivir de forma auténtica es un ejercicio de
honestidad y compromiso con la propia existencia, lo cual es clave para evitar
la “mala fe” (la persona no acepta su libertad y recurre al autoengaño o
excusas) (García et al., 2020; Salmerón, 2024).
Para Sartre, cuando se habla de amor se debe
hablar del “otro”, pues propone que la forma en cómo se experimenta al “otro”
cambia cuando la persona se siente observada, el otro se revela como un sujeto
con libertad propia y la vergüenza que se siente con la mirada demuestra una
parte que la misma persona no había percibido (vulnerabilidad y su lugar en el
mundo), a través de la mirada del otro la persona se reconoce como objeto, la
mirada del otro la define (Moreno, n.d.). En relaciona a esto Tapia (2019)
menciona
“las relaciones entre el yo y el otro siempre
están marcadas por un conflicto entre libertad y objetivación. Para Sartre, el
Otro siempre nos cosifica con su mirada pues nos capta en cuanto pura
facticidad o en-sí, y nunca puede captar nuestra conciencia o libertad,
para-sí. Yo no puedo captar al otro como para-sí, sino como en-sí, solo lo
puedo captar como objeto”
La objetivación de las relaciones es
inevitable e ineludible, lo que puede conducir al fracaso del amor, debido a
que nadie puede ser el único objeto del amor de otro sin que surjan
contradicciones, no es posible poseer al ser amado sin cosificarlo, pero un ser
cosificado no puede proporcionar el reconocimiento deseado (Tapia, 2019).
Asimismo, el amor es un proyecto destinado a la insatisfacción y frustración ya
que el ideal de un amor absoluto es imposible, el amante desea ser amado por el
otro desde su libertad, pero también desea controla. En este sentido, se busca
apropiarse de la libertad del otro, pero también se espera que el otro quiera
ser amado (Moreno, n.d.; Tapia, 2019).
Se plantea al amor como en un juego de
espejos en el que los amantes se perciben como sujetos en el amor del otro,
pero en el momento en que uno de ellos percibe al otro como objeto, la ilusión
se desvanece (Moreno, n.d.).
“En última instancia, el amor es el deseo de
poseer la libertad del amado como una libertad que se experimenta como determinada,
de suerte que sea tanto un sujeto libre como un objeto subyugado por el amante”
(Sartre citado en Ram Talks, 2022). En esta frase Sartre plantea un dilema
entre el deseo profundo del amante de apoderarse de la libertad del otro,
influenciándola, y el reconocimiento y respeto de la libertad del otro.
Evidenciando que el amor no es una simple
unión de dos individuos autónomos, sino que implica un conflicto entre la libertad
y el deseo de control, la aceptación de la libertad e imperfecciones del otro
permitirán la construcción de relaciones amorosas más auténticas, no basadas en
idealizaciones ni en la necesidad de controlar o poseer al otro.
Simone de Beauvoir
“Reconoce el amor como un misterio (…) es
desafío, liberación, venganza, conquista que colma en la necesidad ambigua,
indefinida o incluso infinita. Es una fuerza, una exclusión, una revelación de
sí mismo a sí mismo” (De Armas, 1987).
Simone de Beauvoir desde una crítica
feminista afirma que las mujeres deben vivir desde “el sí mismo” para poder
llegar a ser libres y aspirar un amor en libertad, para esto se debe perfilar
los contenidos de la libertad que están en juego en las relaciones amorosas planteando
la necesita que la mujer sea egoísta (como posibilidad de realización,
creatividad, generosidad, libertad), sin embargo, se establece que los hombres
tampoco son libres pues la relaciones amorosas tradicionales están basadas en
“su” libertad (Lagarde, 2001).
La falta de libertad de las mujeres ha tenido
repercusiones en las relaciones amorosas heterosexuales, pues la mujer al no
poder buscar reconocimiento ni autoconciencia en proyectos autónomos, se ve
forzada a encontrarlos en el amor (como sacrificio y altruismo), ya que es el
único ámbito en el que se puede intentar realizar su libertad y autoconciencia
debido a las limitaciones y restricciones sociales impuestas; mientras que el
hombre, por el contrario, ha tenido acceso a esferas que favorecen en la
obtención del reconocimiento y autoconciencia, por eso el amor no le resulta
tan urgente (Tapia, 2019).
Este proyecto amoroso está destinado al
fracaso, el hombre es un ser autónomo y con identidad, mientras que la mujer en
su intento por "conquistar" al hombre a través del sacrificio y la
devoción va perdiendo su independencia o si fracasa en el intento de conquistar
a un hombre, también fracasa, ya que el hombre permanece ajeno a su amor,
únicamente en una subjetividad libre la mujer puede encontrar el reconocimiento
necesario para afirmarse a sí misma (Campa Martínez, 2022).
En concordancia con lo mencionado, para De
Beauvoir la falta de libertad de la mujer imposibilita una relación de amor recíproco
y genuino, y a través de la igualdad de oportunidades económicas, sociales, la
liberación de la mujer para participar en áreas de actividad que le han sido
negadas, podrían solventar este fracaso en el reconocimiento individual (Tapia,
2019).
“El amor auténtico debería basarse en el
reconocimiento recíproco de dos libertades; cada uno de los amantes se viviría
como sí mismo y como otro; ninguno renunciaría a su trascendencia, ninguno se
mutilaría; ambos desvelarían juntos en el mundo unos valores y unos fines. Para
uno y para otro el amor sería una revelación de sí mismo mediante el don de sí
y el enriquecimiento del universo” (De Beauvoir, 2019, p. 765)
La
novela que se analizó se titula “Kate & Ethan”, misma que forma parte de la
plataforma digital “Wattpad”, la cual es una aplicación popular entre los adolescentes
y adultos jóvenes creada en el 2006 en Toronto, donde escritores profesionales
y novatos de cualquier edad pueden publicar sus propias creaciones. La novela
fue seleccionada siguiendo criterios como: categoría “love”, “romance”,
“completa”, formar parte del ranking wattpad de las 10 mejores en las
categorías antes mencionadas (segundo lugar), tener más de 12M de lecturas y
más de 800K recomendaciones por votos; adicionalmente se escogió esta novela
pues debido a la acogida de los lectores comenzó a comercializarse en
físico.
En los personajes principales en la novela
Kate & Ethan se evidencia principalmente aspectos del amor romántico
tradicional en los cuales se idealiza a la pareja, existe dependencia emocional
y se considera al amor como eterno y destinado; desde un enfoque existencial,
puede concebirse a este amor como la búsqueda de significados y autenticidad en
la propia construcción del mundo, a través de la renuncia de la propia responsabilidad
de sostenerse a uno mismo a otra persona (Salomón Paredes, n.d.). A
continuación, se presentará las características del amor romántico tradicional
en los personajes principales.
Tabla 1
Características del amor romántico.
Característica del amor romántico tradicional |
Personaje |
|
Kate |
Ethan |
|
Idealización de la pareja |
Kate idealiza a Ethan considerándolo como alguien perfecto a quien
admirar (guapo, inteligente, carismático), siendo única persona capaz de
hacerla feliz, lo cual generó que ignore otros aspectos humanos de Ethan. A su vez Kate idealiza la relación de amistad y posteriormente la
relación de pareja la cual consideraba debía ser perfecta y debía “luchar por
el amor”, corriendo el riesgo de perderse a sí misma, llevándola al “fracaso”
planteado por De Beauvoir. A través de Ethan, Kate busca llenar su vacío
existencial pues lo considera como una figura que le da sentido a su vida y
evita enfrentar aspecto de su propia existencia que le generan angustia como
la libertad y la responsabilidad, evidenciándose la “mala fe” de Sartre, en
el cual renuncia a su libertad y se define dentro de su relación con Ethan. |
Existe una menor idealización por parte de Ethan, sin embargo, percibe
a Kate como la persona más guapa, adorable, confiable y constante, y al reconocer
sus sentimientos, también corre el riesgo de depender de esta visión idealizada,
sin explorar completamente quién es él y Kate fuera de la relación. |
Amor predestinado |
Dentro de la narrativa de Kate, se evidencia la idea de que ella y
Ethan están destinados a estar juntos debido a la profunda amistad que
comparten y al tiempo que han pasado conociéndose, lo que hace que su unión
parezca inevitable. La noción de destino puede interpretarse como un
mecanismo para aliviar la angustia existencial que surge de la incertidumbre
inherente al ejercicio de la libertad. |
Esta idea al comienzo no es tan fuerte, pero a medida que continuaba
la narrativa va aceptando que la conexión que surge es única y especial,
pareciendo destinada a ser. Sin embargo, es necesario mencionar que toda
relación se debe construir y darle un significado propio, la concepción de destino
limita esta construcción. |
Amor eterno |
Kate considera que su amor por Ethan es eterno e insustituible, lo que
la lleva a un autosacrificio constante en nombre del amor. Esta actitud surge
de la necesidad de encontrar estabilidad y propósito frente a la
incertidumbre. Al comienzo de la novela se evidencia una constante lucha entre querer
dejar de amar a Ethan y la imposibilidad de hacerlo, y con el paso de la obra
se va consolidando la idea de un vínculo
que trasciende el tiempo. La concepción del amor eterno también puede
interpretarse como un intento de trascender la finitud de la existencia. Sin
embargo, esta aspiración puede dar lugar a miedos y ansiedades relacionados
con la posible pérdida o cambio de los sentimientos. |
La idea de amor eterno surge a partir de reconocer sus propios
sentimientos hacia Kate, aunque inicialmente Ethan decidió mantener la
relación de amistad (la amará para toda la vida, independientemente de la
relación que tengan o si Kate tiene una pareja en el futuro); al dar paso a
una relación romántica, esta noción de amor eterno se evidencia con mayor
fuerza y claridad, por tanto, desea establecer una relación amorosa con Kate. |
Dependencia emocional |
La felicidad, estabilidad, estado anímico y toma de decisiones de Kate
dependen de las actitudes y comportamientos de Ethan. Lo cual refleja inautenticidad, falta de autonomía
y de conocimiento personal, esta forma de definirse a través de la relación
limita su ser-en-el-mundo libre y autónomo. |
Al comienzo Ethan se presentaba más independiente emocionalmente, pero
esto con el tiempo deja de ser así. Evidenciado lo sugerido por Sartre sobre el deseo
de ser amado vs el temor a perderse en la relación, perder la libertad
(Tapia, 2019). |
Elaborado por: Arly Rodriguez (2024).
En la tabla 1 se evidencian aspectos que
forman parte del amor romántico perpetuado a través de la cultura en el cual
existen roles que “deben” ser cumplidos en las relaciones interpersonales, que
a su vez las limitan y restringen; al ser Kate el personaje que narra la historia
a través de sus palabras y pensamientos resulta más sencillo identificar
características del amor romántico.
Amor maduro
Dentro del enfoque existencial, lejos de
aceptar de forma pasiva las características presentes en el amor romántico se
centra en la libertad individual, la responsabilidad de las decisiones y el
enfrentamiento con la realidad de la condición humana.
Tabla 2
Constructos existenciales del amor maduro
Constructos existenciales |
Personaje |
|
Kate |
Ethan |
|
Libertad |
En la mayor parte de la obra se puede observar una lucha entre el
deseo de libertad y la dependencia emocional hacia Ethan; se evidencia una
fuerte tendencia a idealizarlo, basando su bienestar en actitudes y
comportamientos de Ethan, lo cual a su vez refleja miedo a la libertad. Pero
a medida que avanza la historia, Kate comienza a aceptar que Ethan no es
perfecto y que su relación no será ideal ni libre de conflictos. A su vez, en momentos de conflictos, ejercía su
libertad en congruencia con sus deseos dentro de la relación con Ethan como
mantener la amistad, confesarse, establecer sus límites personales, al no
querer que su amor sea una prisión, por lo cual comienza a actuar para
afrontar la incertidumbre y las consecuencias que pueda tener. |
Después del reconocimiento de sus propios sentimientos, Ethan de forma
consciente ejerce su libertad en la construcción de la relación con Kate,
cómo quiere interactuar con ella. Ethan reflexiona acerca de su libertad de elegir
no estar con Kate y reconoce las consecuencias (ella puede conocer y enamorarse
de otras personas); sin embargo fue necesario el impulso de Kate para que
Ethan decida actuar en concordancia con lo que realmente quería y así decide
enfrentar su propia vulnerabilidad. |
Responsabilidad |
Parte del amor maduro implica que cada parte asume la responsabilidad
sobre sus sentimientos y acciones, en Kate se evidencia momentos en los
cuales responsabiliza a Ethan sobre sus emociones y comportamientos, sin
embargo, existen momentos en los que se hace responsable sobre su sentir y
actuar y en función de las mismas asume las consecuencias; por lo tanto, se
presenta una constante lucha entre responsabilizar a otros y tomar
responsabilizarse. A su vez plantea la idea de construcción de la relación, no como algo
dado y establecido socialmente; que a su vez favorece al crecimiento
individual y de pareja. |
Al comienzo Ethan ignoraba sus sentimientos hacia Kate, pero poco a
poco enfrenta su propio miedo a cambiar la dinámica de su relación con Kate y
se responsabiliza tomando una posición más clara y honesta consigo mismo y
Kate (llevará a una relación más auténtica). Dentro de otros ámbitos de su vida, Ethan asume las consecuencias de
sus elecciones y no lecciones, actuando de forma inmediata. |
Autenticidad |
El ser fiel a uno mismo y mantener una relación amorosa auténtica es
necesario la aceptación y reconocimiento del otro y de uno mismo como seres
libres, sin intentar imponer roles, expectativas o condiciones que restrinjan
esa libertad. De acuerdo con lo planteado previamente al idealizar a Ethan como
alguien perfecto se dificultad un amor autentico, sin embargo, existen
momentos en los que Kate reconoce las imperfecciones de Ethan y se enfrenta a
su propia vulnerabilidad (reconocimiento y aceptación de las propias emociones,
miedos e inseguridades, en lugar de evitarlos o proyectarlos en otra persona),
lo que evidencia un acercamiento hacia un amor más auténtico. Posteriormente, Kate es consciente de que no necesita
de la validación constante de Ethan, llevando a una exploración personal de
su identidad, intereses y nuevas relaciones (para lograrlo recibió el apoyo
de sus amigos como guías). |
A medida que avanza la obra, Ethan comienza a reconocer a Kate más que
una amiga y posteriormente pareja ideal, como una persona libre con emociones
complejas y deseos propios, lo cual favoreció en la construcción de una
relación más auténtica. |
Elaborado por: Arly
Rodriguez (2024).
La libertad, responsabilidad y por
consiguiente autenticidad se encuentran limitados por las concepciones del amor
romántico que dificulta la construcción de un amor maduro, y a pesar de
evidenciarse un desarrollo en la autonomía y ejercicio de libertad, este se vio
afectado por la narrativa idealista del amor como omnipotente que suele ser más
restrictivo en las mujeres, en relación a esto De Beauvoir menciona que la
falta de libertad de la mujer imposibilita una relación de amor recíproco y
genuino (Tapia, 2019).
Conclusiones
A lo largo del texto se evidenció que la
relación entre Kate y Ethan está principalmente influenciada por aspectos del
amor romántico tradicional, en el cual prevalecen: la evitación de la libertad
y la responsabilidad a través de la idealización del otro, así como
concepciones del amor como predestinado, eterno y perfecto sin conflictos.
Aunque se observa un desarrollo de los personajes hacia un ideal de amor maduro
(que incluye libertad, autenticidad, responsabilidad y aceptación del otro),
dicho desarrollo se ve afectado por expectativas sociales y culturales
presentes en la obra. Por ello, la historia no alcanza un desenlace que se
alinee completamente con la visión existencialista de un amor auténtico, maduro
y libre.
Al inicio de la novela, Kate demuestra
características de dependencia emocional e idealización del otro y de las relaciones
amorosas. Sin embargo, a lo largo de la obra, enfrenta momentos que la llevan a
cuestionarse y reflexionar sobre su propia identidad, autonomía y valor. Aunque
en ocasiones considera que su felicidad no puede depender de otros, tiende a
silenciar estos cuestionamientos. A pesar de desarrollar en cierto grado su
libertad y autonomía, la trama reafirma patrones que dificultan romper la
dependencia emocional o considerar a Ethan como algo más que un complemento.
Por su parte, Ethan asume un rol protector
hacia Kate, lo que genera una dinámica desigual en la que ella depende emocionalmente
de él. Esta desigualdad limita el crecimiento mutuo y está relacionada con las
limitaciones impuestas por los roles tradicionales, como lo plantea Simone de
Beauvoir. Más adelante, tras reconocer sus sentimientos hacia Kate, Ethan se
muestra más activo en la construcción de la relación, aceptando que la dinámica
entre ambos ha cambiado y que no pueden mantener solo una amistad de infancia.
Sin embargo, esta decisión parece motivada por presiones externas, como el
miedo a perder a Kate, más que por un crecimiento personal genuino.
El desenlace de la obra no profundiza en el
crecimiento individual de los personajes, ya que refuerza constantemente la
idea de que "el amor lo cura todo", sin que ellos enfrenten
plenamente sus propios conflictos internos. Esto perpetúa una idealización del
amor que ignora los desafíos inherentes a las relaciones amorosas.
Para construir una relación auténtica, es
fundamental aceptar y reconocer la libertad individual y la identidad del otro
como un ser completo, con defectos y virtudes. Además, se destaca que las
relaciones de pareja no están predestinadas, no son eternas, no son omnipotentes
ni deberían ser la única fuente de sentido en la vida, se deben construir
constantemente. Mantenerlas depende de elecciones conscientes y mutuas por
parte de quienes las conforman.
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Curriculum:
Psicóloga clínica con maestría en
intervención psicosocial; experiencia en terapia individual y grupal con
adolescentes y adultos, intervención en crisis, y trabajo con mujeres víctimas
de violencia. Experiencia Profesional: Psicóloga en el Centro de
Prevención Psicológica (2023-actualidad); Psicóloga voluntaria en CEPAM y
centros especializados en adicciones (2022-2024). Diplomados en:
Psicoterapia Existencial y Psicoterapia e Intervención Psicológica
(2024).
Correo de contacto:
Fecha de entrega: 19/01/25
Fecha de aceptación: 6/02/25
Sección Ensayos y Revisión
Tendencia
actualizante en terapia centrada en la persona
Revisitando a
Carl Rogers
Actualizing Tendency in Person-Centered Therapy
Revisiting Carl Rogers
Alejandro López Marín
Chile
Universidad Motolinía del Pedregal, México
Espacio ECP - Núcleo de Estudios y Formación en Terapia Centrada en la Persona, Chile
Resumen
La tendencia actualizante es uno
de los conceptos esenciales en terapia centrada en la persona, sin embargo,
suele ser conceptualizada de forma errónea en diversas ocasiones. El propósito
de este artículo es hacer un recorrido histórico de esta noción en la obra de
Carl Rogers, para comprender el concepto con mayor profundidad, y a la vez
aclarar confusiones o distorsiones en su definición. Para finalizar se discuten
algunas reflexiones teóricas para seguir profundizando e investigando.
Palabras claves
tendencia
actualizante, Carl Rogers, psicología humanista, terapia centrada en la
persona, enfoque centrado en la persona.
Abstract
The actualizing tendency is one of the
essential concepts in person-centered therapy, but it is often mistakenly
conceptualized. The purpose of this article is to provide a historical overview
of this notion in the work of Carl Rogers, to understand the concept more
deeply, and at the same time clarify any confusions or distortions in its
definition. Finally, some theoretical reflections are discussed to further
deepen and investigate this concept.
Keywords
actualizing
tendency, Carl Rogers, humanistic psychology, person-centered therapy,
person-centered approach.
Introducción
El enfoque centrado en la persona
desarrollado por Carl Rogers tiene como premisa esencial la idea que las
personas tienen una tendencia innata para desarrollar sus potencialidades y
orientarse al crecimiento, que llama tendencia actualizante (Rogers,
1959/1985). La realización de las potencialidades estará influenciada por las
condiciones del entorno y las relaciones interpersonales, no así la tendencia.
En cuanto a la
labor del profesional que
trabaja desde esta perspectiva, Rogers (1961/1964) señala que este debe encarnar
tres actitudes básicas en las relaciones profesionales que establezca, que son,
a) comprensión empática, b) consideración positiva e incondicional y c) congruencia.
A nivel latinoamericano, por ejemplo, Juan
Lafarga (2010), considera que no solamente el ser humano tiene esta tendencia,
sino también los grupos y la sociedad en general. Este autor considera que, en
condiciones interpersonales favorables, las personas, los grupos y la sociedad tenderá al crecimiento (Lafarga 2010). Si bien Carl Rogers
(1980/1986) compartía esta idea, lo conceptualizaba con el termino
tendencia formativa, cuando es un proceso colectivo o sistémico,
diferenciándolo de la tendencia actualizante que alude al individuo. También,
las autoras Guedes & Lopes (2022) consideran que la tendencia actualizante
se relaciona con la creatividad, señalan que la persona se vuelve más creativa
cuando se abre a su experiencia, generando que pueda simbolizar vivencias antes
negadas a la conciencia.
Las ideas de Carl Rogers están fuertemente
integradas con las de Eugene Gendlin, quien fue estudiante y luego colaborador
de Rogers en la década del 50 y parte de su equipo en los años 60. En este
sentido, Silva (2006) señala que las personas tienen un poder autocurativo que
radica en procesos corporalmente sentidos, es decir, las experiencias se
sienten en el cuerpo, y en la medida en que las personas prestan atención a sus
sensaciones, podrán simbolizar nuevos significados y cambiar su vivencia. Es
decir, para que las personas puedan desarrollar sus potencialidades, se
requiere un ambiente facilitador, como lo señala Rogers, y, además, la capacidad
de focalizar la experiencia en sensaciones corporalmente sentidas, como señala
Gendlin.
Como se puede observar, este concepto en su
recorrido ha tomado matices, interpretaciones y usos que pueden estar, o no, en
la línea de lo planteado originalmente por Carl Rogers. Por lo tanto, en este
artículo, se buscará responder a las siguientes interrogantes ¿qué entiende
Rogers por tendencia actualizante? y ¿cuáles son las características de esta
tendencia? Esto se justifica dado que de la tendencia actualizante suele asociarse
con otras nociones similares, sin embargo, es necesario identificar y
comprender con claridad cada concepto. Un segundo aspecto relevante se
relaciona con que no se encuentra gran cantidad de literatura que examine conceptos
o nociones teóricas de forma independiente. Por lo anterior, es necesario analizar
estos conceptos para entenderlos en profundidad, conocer sus implicancias y especificaciones.
Para lograr el objetivo se realizará un
recorrido histórico en primer lugar, luego se profundizará en el concepto
respecto a lo descrito en el libro psicoterapia centrada en el cliente, donde
Rogers profundiza esta idea con mayor profundidad, y finalmente se discuten
algunos elementos claves.
Un recorrido histórico a la obra de Carl Rogers
La tendencia actualizante es un concepto
fundamental para la teoría del enfoque centrado en la persona, según el propio
Rogers (1959/1985; 1962/2013; 1977/1980). Esta idea ya se encuentra en
la primera etapa del pensamiento rogeriano, en un artículo del año 1946 señala
lo siguiente: “en la mayoría de los individuos, sino en todos, existen fuerzas
de crecimiento, tendencias para la auto-actualización, que puede ser
considerada como la única motivación para la terapia” (Rogers, 1946/1994,
p.33). Aquí es planteada como una fuente motivacional, pero aún no detalla si
lo considera innata o adquirida.
En su tercer libro, Counselling with
Returned Servicemen, que realiza junto a John Willen, describe esta noción
de la siguiente forma: “esa tendencia al crecimiento que existe en cada
individuo es la motivación subyacente de la capacidad del cliente para resolver
sus propios problemas durante la orientación psicológica” (Rogers & Wallen,
1946, p.18). Se puede notar como Rogers considera esta tendencia como algo
fundamental, señalando aquí como algo existente en cada persona, y como el
motor del proceso de terapia. La tendencia actualizante sería la piedra angular
que el terapeuta centrado en la persona (en esa época “no directivo”) debe
comprender y considerar como base para su quehacer profesional.
Desde los 50 en adelante, Rogers profundiza
en la noción de tendencia actualizante, apareciendo el concepto y su definición
en prácticamente todas sus obras publicadas. En el libro, Psicoterapia
Centrada en el Cliente, menciona lo siguiente: “el organismo tiene una
tendencia o impulso básico a actualizar, mantener y desarrollar al organismo
experienciante” (Rogers, 1951/1981, p. 415). Aquí se puede observar que va
clarificando su idea de que es una tendencia presente en todos los organismos y
que implica un aspecto básico del individuo. Esto se puede ver reafirmado en su
publicación, Terapia, Personalidad y Relaciones Interpersonales: “todo
organismo tiene la tendencia innata a desarrollar todas sus potencialidades
para conservarlo o mejorarlo” (Rogers, 1959/1985)., p.
24). Lo relevante de esta cita, es que se hace explicito la idea de que la
tendencia actualizante es innata, por lo tanto, presente en todos los seres
vivos. A la vez, implicaría que no es adquirida por un proceso de aprendizaje,
sino, parte constitutiva del organismo humano y con una base biológica.
En su libro El Proceso de Convertirse en
Persona, el autor señala que “el individuo posee en si la capacidad
y la tendencia – en algunos casos, latente – de avanzar en la dirección de su
propia madurez.” (Rogers, 1961/1964, p. 42). En tanto, en su obra
Psicoterapia y Relaciones Humanas, publicado con Marian Kinget, señala lo
siguiente: “el ser humano tiene la capacidad, latente o manifiesta, de
comprenderse a sí mismo y de resolver sus problemas de modo suficiente para
lograr la satisfacción y la eficacia necesaria a un funcionamiento adecuado.”
(Rogers & Kinget, 1961/1964, p. 65). Aquí reafirma que la tendencia
actualizante no siempre implica que las capacidades se expresen en su
totalidad, más bien es una potencialidad o disposición. En otras dos de sus
obras, el Poder de la Persona y El Camino del Ser, respectivamente,
Rogers señala lo siguiente: “existe en todo organismo, a cualquier nivel, un
movimiento subyacente que los lleva hacia una realización constructiva de sus
potencialidades inherentes…y es algo que está presente en todos los organismos
vivos” (Rogers, 1977/1980, p. 4); “Los individuos tienen dentro de sí vastos
recursos de auto-comprensión Y para la alteración de conceptos propios,
actitudes básicas y conducta auto-dirigida” (Rogers, 1980/1986, p. 61).
El lugar del entorno y de las relaciones en relación con la tendencia actualizante
La tendencia actualizante se relaciona más
con la potencialidad, que con la expresión en su totalidad de estas potencialidades.
A partir de esto, cabe preguntarse ¿qué requiere el individuo para que
despliegue su potencial y se oriente al crecimiento?
En su libro Counselling with Returned
Servicemen, Rogers & Wallen ya plantean una respuesta a esta
interrogante:
En
condiciones propicias, la persona crecerá y se desarrollará, se convertirá en
un individuo con un sentido de los valores, más maduro y socializado, que le
permitirá mantener el equilibrio entre sus propias demandas y las de la
sociedad de forma satisfactoria (Rogers & Wallen, 1946, p.18).
Lo que señalan los autores, es que esta
tendencia al crecimiento no será expresada en su máximo potencial si no existen
condiciones propicias para que ocurra. Es decir, el individuo necesita un
ambiente que contribuya a desarrollar sus capacidades. Esto es reafirmado en el
libro el Proceso de Convertirse en Persona, “en un ambiente psicológico
adecuado, esta tendencia puede expresarse libremente, y deja de ser una
potencialidad para convertirse en algo real” (Rogers, 1961/1964, p. 41). Por
otra parte, en el libro Psicoterapia y Relaciones Humanas especifica
algo más de este ambiente requerido, especialmente cuando nos referimos al contexto
terapéutico:
El
ejercicio de esta capacidad requiere de un contexto de relaciones humanas
positivas, favorables a la conservación y a la valoración del yo, es decir,
requiere relaciones carentes de amenaza o de desafío a la concepción que el
sujeto se hace de sí mismo (Rogers & Kinget, 1962/2013, p. 65).
Aquí se puede observar la mirada relacional
que tienen la teoría planteada por Rogers, es decir,
si bien el individuo tiene de forma innata el potencial para crecer, requiere
de condiciones ambientales favorables. Si no existe este ambiente, será difícil
que despliegue al máximo sus capacidades. En el libro, El Camino del
Ser plantea algo más específico, referido al contexto terapéutico o
interpersonal, “estos recursos son susceptibles de ser alcanzados, si se logra
crear un clima definible de actitudes psicológicas facilitadoras” (Rogers,
1980/1986, p. 61). Aquí el autor se refiere explícitamente a condiciones
psicológicas facilitadoras, esto se relaciona con el desarrollo de la teoría de
la terapia (Rogers, 1957), donde menciona que el terapeuta debe facilitar un
clima psicológico mediante la comprensión empática, consideración positiva e incondicional
y la congruencia.
En síntesis, la tendencia actualizante es una
tendencia innata al crecimiento y a desarrollar las capacidades y
potencialidades del organismo. Implica la capacidad de autocomprensión,
conducta autodirigida, alteración de la percepción de sí mismo, de resolver
problemas, etc. La idea de tendencia implica que es una inclinación, no es un
estado en particular al que se aspira a llegar, además, es una definición con
una base biológica. Rogers (1977/1980) plantea que la tendencia actualizante
está presente en todos los organismos vivos. También es fundamental tener claro
que el desarrollo y realización de las capacidades estará influenciado por el
ambiente, y esto también es una orientación para saber que, en las relaciones
de ayuda, desde este enfoque, se requiere crear un ambiente facilitador para el
desarrollo de estas potencialidades.
Tendencia actualizante en el libro Psicoterapia Centrada en el Cliente (1951)
El libro Psicoterapia Centrada en la
Persona, publicado en 1951, está dividido en tres partes, la primera, versa
sobre el estado actual de la terapia centrada en el cliente, en cuando a sus
avances, características del terapeuta, el proceso de terapia y algunos otros
temas relacionados a la psicología clínica y psicoterapia. En la segunda parte,
Rogers describe aplicaciones de la terapia centrada en el cliente, incluyendo
capítulos de miembros de su equipo. En la tercera parte, Rogers presenta la
teoría de la personalidad y de la conducta de la psicoterapia centrada en el
cliente, lo hace a través de la presentación de 19 proposiciones, que explican
como el organismo se organiza, desorganiza y reorganiza.
De las 19 proposiciones, de la 1 a la 9,
describe como el organismo se organiza en su constante relación con el entorno.
En esta interacción con el entorno, el organismo va construyendo la noción del
sí mismo, y, es a partir de esta noción que el organismo percibe la realidad y
actúa en consecuencia con ella (Castelo Branco, 2022). Esto quiere decir que el
individuo funciona desde como percibe la realidad, no desde una realidad objetiva.
Además, aquí plantea la idea de que el comportamiento tiene la intención de
satisfacer necesidades del organismo.
De la proposición 10 a la 14, se describe
como el organismo se desorganiza. En este sentido se entiende que el sí mismo
está constituido a partir de demandas internas y externas, es decir, las
necesidades propias del individuo, y las demandas sociales y culturales
(Castelo Branco, 2022). Por lo anterior, algunas experiencias no serán
simbolizadas adecuadamente, y serán negadas o distorsionadas a la consciencia.
A partir de este proceso surge la incongruencia, entendida como la discrepancia
entre la noción de sí mismo y la experiencia.
De la proposición 15 a la 17, Rogers describe
como se reorganiza la personalidad, es decir, aquí se encuentran las nociones
para la teoría de la terapia (Castelo Branco, 2022). Plantea que la experiencia
es simbolizada a partir de la noción del sí mismo, y que lo que no es coherente
con esa noción será percibido como una amenaza. La tendencia actualizante implica
la capacidad del organismo de defenderse, entonces, en la terapia, la primera
intención del terapeuta es que sea un espacio lo más seguro posible, pues, sólo
en un ambiente lo más libre de amenazas, la persona podrá explorar y simbolizar
experiencias que han sido negadas y/o distorsionadas en su conciencia.
De la proposición 18 a la 19, se describen
los efectos de la reorganización, o, dicho de otra forma, efectos del proceso terapéutico
(Castelo Branco, 2022). El individuo está más abierto a las experiencias,
percibe con mayor aceptación sus vivencias, la noción del sí mismo cambia y se
vuelve más flexible, el centro de valoración es más interno. Además, estas dos
proposiciones dan luces de lo que Rogers luego propone como una teoría de las
relaciones interpersonales.
La noción de tendencia actualizante en este
capítulo, aparece en la proposición número cuatro de la teoría de la
personalidad y dice lo siguiente: “el organismo tiene una tendencia o impulso
básico a actualizar y desarrollar al organismo experienciante” (Rogers,
1951/1981, pp. 414). Es en esta proposición donde Rogers describe su idea
básica sobre lo que es la tendencia actualizante, definiendo que es un impulso
básico por actualizar y desarrollar al organismo. Señala que esta tendencia engloba
todas las necesidades del organismo, y que corresponde a una fuerza direccional
observada en la vida orgánica.
Luego menciona que esta tendencia implica la
mantención, asimilación, comportarse defensivamente frente a amenazas, la
autopreservación, entre otros. Implica que el individuo se orienta hacia la
madurez y la realización de sus potencialidades. También implicaría la
autodirección, autonomía, la socialización, etc.
Todo esto en relación con procesos globales
del organismo, como lo deja explicito en la siguiente cita: “esto sucede tanto
cuando hablamos de procesos orgánicos completamente inconscientes, tales como
la regulación de la temperatura corporal, como cuando hablamos de funciones
exclusivamente humanas e intelectuales, como la elección de objetivos vitales”
(Rogers, 1951/1981, pp. 415).
Más adelante, en la misma proposición
explicita que esta tendencia engloba al organismo en su totalidad, también
implica un proceso evolutivo, desde la concepción a la madurez (Rogers,
1951/1981). Aquí se observa claramente la mirada holistica del ser humano, y
que esta tendencia actualizante sucede en la totalidad del individuo, que es un
proceso continuo y direccional, es decir, no es un estado.
A continuación hace referencia a autores que
ya han señalado aspectos similares, como Goldstein, Mowrer y Kluck-hohn,
Sullivan, Horney, Angyal, Maslow (Rogers, 1951/1981). Todos autores con una
miradas a fines a la idea de desarrollo, crecimiento, pero con matices en sus
conceptos, por lo tanto es relevante no considerarlos como nociones
equivalentes.
Rogers (1951/1981) describe el por qué esta
noción es fundamental para el terapeuta que trabaja desde este enfoque, dice:
“el terapeuta toma conciencia de que la tendencia progresiva del organismo
humano es la base en la que confía más profunda y fundamentalmente” (p. 416).
Este parece ser un hilo conductor para el profesional que trabaja desde esta
perspectiva, que independiente de la situación y problemática del consultante,
la confianza en esta tendencia debería estar.
En los dos últimos párrafos de esta proposición, Rogers (1951/1981) señala que el proceso de crecimiento no es suave ni lineal, que puede implicar lucha y dolor. Además, que en algunos casos las personas no simbolizan adecuadamente en su conciencia la experiencia, generando elecciones que pudieran no ser realizadoras de sus potencialidades. En este sentido, la tendencia sigue existiendo, pero las elecciones influyen en realizar, o no, las capacidades del organismo.
Discusión
Un aspecto relevante de la noción rogeriana
sobre la tendencia actualizante es que la considera una orientación y a la vez
un proceso, que está presente en el organismo en su totalidad. Por lo tanto,
podemos considerar que esta tendencia es algo innato, es decir, es parte de la
naturaleza humana considerada por Rogers, que implicaría aspectos biológicos,
psicológicos e interpersonales.
Es una inclinación, no un estado al que
llegar, por lo tanto, la tendencia actualizante sería más bien una fuerza que
empuja al organismo, no un ideal que se busca que llegue una persona. Al ser
una fuerza, una orientación, no asegura que el individuo desarrolle todo su
potencial, aquello depende de diversos factores, los cuales se pueden
identificar explorando las demás proposiciones que contemplan la teoría de la
personalidad propuesta por Rogers.
En este sentido, el profesional que trabaje
desde el enfoque centrado en la persona entenderá que no es sobre la tendencia
actualizante del otro con lo que se trabaja, sino que, considera que esta
tendencia existe en el individuo, y a partir de ahí, su trabajo es facilitar
las condiciones relacionales para que esa tendencia se despliegue y la persona
tenga más posibilidades de realizar sus potencialidades y desarrollar,
descubrir o construir herramientas para la vida.
La tendencia actualizante implicaría que las personas tienen el potencial de autocomprensión, autodirección y auto-regulación. Particularmente, el autor brasileño Paulo Castelo Branco (2022), identifica cuatro movimientos del organismo para autorregularse, que tres de ellos se pueden identificar de forma implícita en las descripciones de Rogers en la proposición número cuatro de su libro Psicoterapia centrada en el cliente, y el cuarto movimiento aparece en el libro Orientación y psicoterapia de 1942, estos movimientos del organismo son:
1.
La mantención, significa una
búsqueda del equilibro (homeostasis), la persona frente a una tensión con el ambiente
busca mantener el statu quo, es decir, sin alterar nada de sí mismo, ni del
entorno.
2.
El autogobierno o autodirección,
implicaría que el individuo pretende regular la tensión buscando cambiar al entorno
o elementos de él, para que se ajuste a su experiencia, intenta que el entorno
y/o los demás se adapten a su experiencia interna.
3.
La autointegración, implica que
el individuo se adapta a las necesidades y características del entorno y/o de
los demás, a diferencia de la anterior, en vez de buscar cambiar el entorno,
busca cambiar aspectos de sí mismo para integrarse mejor a ese ambiente, o a
las necesidades de otros.
4.
Salida del ambiente, significa
que el individuo cambia de ambiente, ya no busca adaptarse a él, o cambiarlo,
sino que se retira.
Se habla de tensión con el entorno, pues la
noción de organismo significa inevitablemente que existe un entorno con el que
interactúa, y en este proceso de interacción surgen tensiones debido
esencialmente a necesidades del organismo o amenazas (reales o percibidas).
Cuando aparece la tensión, el organismo busca autorregularse, y esta búsqueda
de autorregulación estaría impulsada por esta tendencia actualizante.
Un aspecto que vale la pena aclarar es que la
tendencia actualizante no se vincularía con la idea de bondad o maldad, que, en
ocasiones, y en algunos textos de autores, en su mayoría de otros enfoques, relacionan
esta noción con que el ser humano sea bueno, algo que en esta revisión no
aparece relacionado, por lo tanto, parece ser una tergiversación del concepto
de Rogers.
Autores como Greenberg, Rice y Elliott (1996)
también aclaran esto en la siguiente cita:
No es
una visión ingenua de los seres humanos como "seres salvajes", ni es
un juicio de valor de que las personas sean intrínsecamente buenas. El
crecimiento no está en el ámbito de la moral; tiene que ver con el desarrollo y
la adaptación, no con el bien y el mal. La tendencia al crecimiento, pues, es
esencialmente una tendencia biológica hacia la supervivencia y la satisfacción
de las propias necesidades en el ambiente social complejo. Funciona como parte
de un proceso dialéctico de restablecimiento constante del
equilibrio entre un organismo y su ambiente siempre cambiantes, y al
hacerlo, aumenta el bienestar del organismo. Los seres humanos, además de estar
orientados hacia el crecimiento, tiene la capacidad de elegir y esto es lo que
determina, en último término, si sus acciones son buenas o malas (p. 96-97).
Inclusive,
en el libro La Persona Como Centro, escrito por Carl Rogers y Rachel Rosenberg,
aclaran el punto de la siguiente manera:
La
confianza depositada en el ser humano, en un enfoque en el que el centro es la
persona, se refiere por tanto al ser entero. No es el resultado de una visión
ilusoria, enaltecedora del hombre como “esencialmente bueno”, como inclinado a
la virtud, si no resultase perniciosa la influencia social. Es más bien una
desmitificación de la polaridad malo-bueno, con la observación de que los
rasgos o las expresiones personales asumen su valor en función de la meta a que
se dirigen. Ni el altruismo ni la agresividad constituyen desde este punto de
vista señales de virtud o de pecado, de salud o de enfermedad, pues cualquiera
de ellos puede ser el medio utilizado para crecer o crear, o para destruir o
dominar. Se considera al hombre como su propio patrón y como juez de sus
acciones, porque su meta fundamental es la autorrealización plena, que
intentará lograr a lo largo de toda su vida. Es lo que lo llevará a
comportamientos “inadecuados” para su bienestar personal, si no tuviese
condiciones - externas o internas- para valerse libremente de su capacidad de
experimentar el mundo" (Rogers & Rosenberg, 1977/1981, p. 21).
Por lo tanto, hay que considerar
la tendencia actualizante como una fuerza del organismo, pero que la adaptación
social del mismo tendrá relación con la interacción constante con el entorno,
y, por lo tanto, no se explica de forma unidireccional, sino relacional.
Comentarios finales
La tendencia actualizante es el concepto
fundamental en la obra de Carl Rogers, que implica la confianza básica en que
las personas se orientan hacía el crecimiento y la posibilidad de realizar sus
capacidades, de adaptarse al entorno, autorregularse, autodirigirse, etc.
Este concepto es más bien una tendencia, no
un estado que alcanzar, la realización de las capacidades dependerá de diversos
factores, como las condiciones ambientales, relacionales y de las decisiones
que tome cada individuo, es decir, no es una mirada determinista.
Si bien es un concepto conocido dentro del
enfoque centrado en la persona, suele no revisarse en detalle, lo que genera
simplificaciones, generalizaciones o incluso distorsiones a su
conceptualización. Por lo mismo, puede ser importante seguir profundizando este
tema, por ejemplo, a través de investigaciones documentales, que puedan hacer
una revisión histórica y más exhaustiva de este tema, también generar un
dialogo con autores contemporáneos del enfoque, que desarrollen nuevas líneas
de comprensión a esta noción. En términos más aplicados, resultaría interesante
saber cómo los profesionales de este enfoque consideran esta noción en su
práctica cotidiana.
Las comprensiones teóricas,
redefiniciones, o revisiones de conceptos, no se agotan, ya que constantemente
se pueden revisar, estudiar, resignificar, y esto es un desafío constante para
los profesionales del enfoque centrado en la persona.
Referencias
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Branco, P. (2022). Análise das teorias da personalidade e da psicoterapia de
Carl Rogers. Gerais, 15(1): e17445
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Wood, et al. (Org.), Abordagem centrada na pessoa. Companhia Ilimitada.
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C. & Wallen, J. (1946). Counseling with returned servicemen. McGraw-Hill.
Silva,
G. (2006). La tendencia actualizante: La sabiduría implícita y el poder de un
proceso autopropulsado. Obtenido de https://onx.la/7c4c4.
Declaración de autoría y financiamiento.
El texto presentado corresponde a
una adaptación de un extracto de la tesis doctoral del autor, que actualmente
está realizando en la Universidad Motolinía del Pedregal. Cabe destacar que
esta investigación doctoral ha sido parcialmente financiada mediante una beca
otorgada por la World Association for Person Centered & Experiential
Psychotherapy & Counseling. A la vez, también es apoyada por la
organización Espacio ECP - Núcleo de Estudios y Formación en Terapia Centrada
en la Persona.
Curriculum:
Psicólogo clínico, psicoterapeuta y
supervisor clínico; magister en educación universitaria; especialista en
terapia centrada en la persona, diplomados y postítulos relacionados con la psicología
clínica y psicoterapia humanista. Director de Espacio ECP - Núcleo de Estudios
y Formación en Terapia Centrada en la Persona; académico en Universidad San;
director área de investigación FAHdeA; docente en diplomados y formaciones
relacionadas con el enfoque centrado en la persona. Ha publicado artículos y
capítulos de libro sobre el enfoque centrado en la persona.
Correo de contacto:
Fecha de entrega: 17/09/24
Fecha de aceptación:
30/01/25
Ventajas de los
grupos humanos de apoyo frente al crecimiento personal
Gustavo A. Martínez Martínez y Edgar A. Acuña Bermúdez
Cartagena, Colombia
Universidad
de San Buenaventura Seccional Cartagena
Resumen
El presente artículo, revisa las ventajas de
los grupos de apoyo en el crecimiento personal de sus participantes, principalmente
desde Yalom, además de autores que reconociendo la necesidad de los seres
humanos de permanecer juntos y desde allí, preguntarse por sí mismos,
proporcionando significado y alivio de experiencias circunstanciales y/o
existenciales a las que se enfrentan en la vida cotidiana. Se reconocen
factores terapéuticos expresados en tres ventajas que proporcionan esperanza,
conciernen al significado del cuidado del ser y a la capacidad para atender
masivas experiencias. La metodología es cualitativa de revisión documental, con
objetivo de identificar la experiencia de desarrollo personal a partir
de las ventajas que aportan los grupos humanos de apoyo. Concluyendo que
dichas ventajas permiten abordar el desarrollo personal al aproximarse a la experiencia
esencial de los seres humanos, aquello que concierne a la dimensión valorativa
que cada ser universalmente preserva; haciéndolos vivencialmente particulares y
experiencialmente humanos.
Palabras
Clave
Grupos, ventajas, desarrollo personal, dimensión valorativa, significado, esperanza, alivio.
Abstract
This article reviews the advantages of
support groups in the personal growth of their participants, mainly from Yalom,
in addition to authors who recognize the need for human beings to stay
together; and from there, ask themselves; providing meaning and relief from
circumstantial and/or existential experiences faced in everyday life;
Therapeutic factors are recognized expressed in 3 advantages, they provide
hope, concern the meaning of caring for the being and the ability to attend to
massive experiences. Its Methodology is a qualitative documentary review, with
the objective of identifying the experience of personal development based on
the advantages provided by human support groups; concluding that these
advantages allow us to address personal development by approaching the
essential experience of human beings, that which concerns the evaluative dimension
that each being universally preserves; making them experientially particular
and experientially human.
Keywords
Groups,
advantages, personal development, evaluative dimension, meaning, hope, relief.
Introducción
Fenomenológicamente parece ser equivocado
separar el ser para sí y el ser para los otros, pues, nos encontramos siempre
proyectando y transformándonos (Sartre, 1949). “Los seres humanos somos seres
sociales: vivimos nuestro ser cotidiano en continua imbricación con el ser de
otros (…) [y] al mismo tiempo los seres humanos somos individuos: vivimos
nuestro ser cotidiano como un continuo devenir de experiencias individuales
intransferibles” (Maturana,2006 p. 69)
Bien
sabemos que nos afirmamos aquí y allá (lo individual y lo social), de ello
existen muestras claras. El estudio de la antropología es buen principio de
demostración para ello, la base de nuestra esfera afectiva, nuestra necesidad
de agrupamiento y vínculo, nuestro lenguaje, es decir, preguntarse por el ser,
es preguntarse por una relación y por ende, por una experiencia nuestra,
también vividas desde los otros.
Lo anterior, es la base mediante la cual
comprendemos que las experiencias de grupos humanos son propias a la naturaleza
del ser, son absolutamente poderosas y construyen un alto nivel de significado,
así mismo proporcionan un alto nivel de percepción, de seguridad, lo cual rompe
con la experiencia de aislamiento, alivia la ruptura de la continuidad producida
por algún acontecimiento circunstancial que produce sufrimiento, crisis y
malestar, e incluso paradójicamente,
moviliza al ser hacia la recuperación de su pertenencia, de sus recursos
y de su estabilidad. Más claramente, una experiencia de grupo humana adecuada
devuelve nuestra propia relación con nosotros mismos.
Acompañarnos en un grupo humano, nos plantea
un esfuerzo físico, psicológico y espiritual importante por permanecer en ello;
de plano, nos pone una conexión compartida que moviliza particularmente la vida
de cada quien, no obstante, cada uno decidirá cómo es su propia experiencia
allí. Un grupo humano entonces, exige una humanidad absolutamente especial,
incluso una humanidad guiada por principios de universalidad, lo cual, en
palabras de Yalom (2000) se extiende como ausencia de no hay acto o pensamiento humanos que esté fuera de la experiencia de
otra persona, y que nosotros
vivencialmente podríamos definir como, “lo
que me ocurre a mí, no me ocurre a mí solo, se colocará y moverá por el grupo”,
no obstante, siempre será una humanidad singularizada, sostenida en una
mutualidad acogedora.
Desarrollo
Con respecto a la definición de grupos
humanos de intervención, vamos a aproximarnos en este momento a lo que son los
grupos humanos de apoyo; podríamos empezar por decir, que son espacios en donde
una serie de personas vivencian experiencias similares en su existencia, en
ellos, se habla de intimidad, de temas que brotan del ser y se comparten, su
origen se remonta a partir de los escenarios de mayor sufrimiento y migraciones
humanas, como es la postguerra, lo cual, nos muestra la máxima función de los
grupos humanos de apoyo: acompañar lo que más atenúa al ser, que generalmente
es el sufrimiento; siendo este, uno de las principales experiencias humanas que
rompe con la percepción de continuidad del ser en el mundo, así como la de su
sentido de vida.
No hay manera de desvincular a un grupo de
apoyo humano del crecimiento personal, empecemos por hablar de una experiencia
muy humana, el aprendizaje, que quizá sea una de las experiencias menos cambiante
de la vida de los seres humanos, pues bien, unido a los atributos
neuro-biológicos que nos permiten estar dispuesto a él, se encuentra unida una
vivencia con el (con el aprendizaje), que nos permite desarrollarnos, nos
permite ser intencionados con ese desarrollo, esa tendencia hacia querer
aprender algo específico, de querer conectarnos con esa experiencia tendida, de
sentirla, de pasarla por un lugar que no solo es el pensamiento y sus imágenes,
es la capacidad del ser de verse a sí mismo, de transformarse, de buscarse y de
afirmarse. Esto significa, que los grupos humanos están llenos de
intencionalidad, es decir de lo que conecta lo afectivo y lo mental dándole
sentido, signifcado, de querer compartirse, vivirse y convocarse, esta
disposición hace que el ser de manera integral, se construya, se acomode y se
autoabastezca. Luego entonces, su desarrollo más estricto, como lo es lo
biológico que se traduce en cronológico, está lleno de una capacidad de
autodefinirse, porque este hará con esta biología una disposición de apertura
hacia el aprender (aprehender); lo cual se puede evidenciar en las exigencias
que un grupo de apoyo humano le puede hacer al crecimiento, representado en
cada participante, este, le exige una capacidad de hacer algo con sus dotes,
con su destino y con su transformación.
Sigamos entonces, aproximándonos a las
características que se relacionan con el crecimiento personal desde los grupos
de apoyo humano. Sociedades enteras se han reconstruido a partir de rituales
culturales posterior a daños, específicamente de la recuperación de atributos
sociales perdidos, como la memoria, los sincretismos, las costumbres, maneras
de ser y hasta configuraciones familiares, colocar herramientas de reconciliación
es una manera muy positiva de crecer, de desentrañar esferas afectivas y
experiencias vinculadas al odio y la venganza, esto, en el seno de los grupos
humanos de apoyo se convierte en una experiencia colectiva de crecimiento. Los
seres humanos crecen en la medida en que son capaces de compartir sus
experiencias de obstáculo, de duda, de dolor e intranquilidad con otros; es
decir, crecer personalmente tiene una relación inmediata en la colectividad.
Podríamos decir entonces, que los grupos
humanos de apoyo y su vivencia en ellos, genera una serie de factores terapéuticos
que construyen una experiencia de bienestar que se transforma en ventajas y que
transitan en cada uno de los participantes. Desde nuestra comprensión podríamos
establecer tres grandes ventajas, a cada una de ellas intentaremos hacer un proceso
comprensivo de sentido particular.
Empecemos por la primera ventaja. Los grupos brindan mucha más esperanza, más
soporte que las intervenciones individuales, todas y cada una de las estrategias
de intervención, acompañamiento y/o apoyo, se gestan de una relación aproximada
a la esperanza, su falta genera fuertes niveles de malestar, percepción de
daño, disminución en la percepción de calidad de vida y de sin sentido vital
(Botero de Mejía y Pico 2017). Cuando una situación exige nuestros recursos
personales, cognitivos, físicos, espirituales y existenciales, deseamos
inmediatamente hacer algo para preservar su valor, para mantener en nosotros
una custodia que nos mantenga a salvo, sin embargo, cuando ese valor se
destruye, se pierde o se violenta, lo primero que ocurrirá, será un des
empoderamiento del ser frente a ese valor, una experiencia de pérdida de
confianza básica en el mundo y su afectividad como lazo que se afianza en el
tiempo, de la que tanto nos ha mostrado Bowlby (1973) en sus manifiestos de
vínculo afectivo. Entonces, el ser se desespera con ese dolor agudo, muestra
desesperanza y se separa como defensa psicológica, visualiza una imposibilidad
para poder utilizar los mismos recursos y recuperar su pérdida, por ello y más,
Yalom (2000) nos dice, Infundir y mantener
la esperanza es crucial en toda psicoterapia, nosotros podríamos agregar, en toda relación. La generación de esperanza en grupos
de apoyo humano se convierte en la base afectiva de la experiencia, de allí se
desprenden y se fundamentan quizá la mayor cantidad de efectos terapéuticos.
Recuperar la esperanza implicará un riesgo relacional poderoso y humanizador,
porque en ello, se gesta el altruismo y la bondad de acompañar y acoger, es decir,
de regresar a experimentar la relación con el mundo de otra manera más
confiada, convirtiéndose en la oportunidad vivencial de recuperación, es por
ello, que la máxima psicoterapéutica del humanismo dice que, “lo que cura es la
relación, pero no cualquier clase de relación”.
Al respecto de lo anterior, la esperanza
puede generar movilizaciones importantes en el desarrollo del ser, en su
crecimiento central, la esperanza es un movilizador de proyección futura, se
conecta directamente con amalgamas vitales de su experiencia psíquica. Cuando
la esperanza se conecta con los propios tiempos de maduración y ascensión del ser, es decir, con el plano
básico[1] que platea la teoría
psicosocial de Erickson (1974), se generara la oportunidad para colocar en la
vida social todo el potencial del ser y más aún cuando este es capaz de
utilizar la posibilidad (esperanza) a favor de sus atributos, entonces, podrá conectar
cada una de las partes de su yo (afecto, saber de si, saber hacer, imagen
mental) con su plan de vida (proyecto de vida) de una manera armónica, real y congruente,
de tal forma, que construir esperanza desde la vida en relación a través de un
grupo de apoyo humano, será un acontecimiento inigualable de desarrollo
personal. Pese a que la esperanza según esta teoría es una virtud, es decir, un
resultado adecuado del crecimiento o del desarrollo, siempre será una relación
trasversal con la libertad, con el riesgo de hacernos cada vez más presentes
para la vida, para la relación con el mundo, será entonces, importante para las
decisiones, la seguridad y satisfacción. Generar esperanza en los seres humanos
será una herramienta eficiente para su propia autonomía, para perseguir sus
metas, para construirse en sus futuros positivos, para libertarse.
Ahora bien, es importante reflexionar al
respecto de la esperanza como energía propulsora de crecimiento, pues, crecer implica
un movimiento integral, de la misma manera que la proyección basada en la esperanza,
cada una de las anteriores generará una manera riesgosa de verse en ese
movimiento, de verse vencedores de sus propios obstáculos, de verse transitar
consigo mismos. No todos los momentos son propicios para afrontar la esperanza
o confrontar con el crecimiento, se debe también, pasar por la necesidad de
estar y existir, de reconocer en medio de toda esta exigencia existencial, de
estar en medio, generará una conciencia de sí mismo, de su presente, de sus
obstáculos y de sus condiciones, esto permitirá, utilizar fuerzas de
crecimiento desde la propia crisis vital, entonces, al ser conscientes de sus
destinos, de sus implicaciones, conflictos e identificaciones, podrán
inevitablemente las persona, hacerse propios de sí mismo, hacerse libres antes
de la proyección de si, hacerse propios de lo que tienen y de lo que pueden
conseguir, aunque exista miedo o cualquier otra experiencia humana. Encontrase
a si mismo allí, siempre será desarrollo, responsabilidad y decisión, por ello,
bien nos dice May (2000) al respecto de la libertad, “La libertad consiste en
nuestra capacidad para hacer una pausa frente a los estímulos que nos atacan desde
todas las direcciones simultáneamente y, en esta pausa, elegir conscientemente
nuestra respuesta”, de tal manera que, no obstaculicemos progresos de movimientos
estáticos desde el ser, por generar una difusa idea del futuro.
El acto de acompañar y su relación con la
esperanza, lleva implícito como ya manifestamos, un verdadero desafío, un desafío
que supera al propio reto, un desafío a una salida del asilamiento, es por
ello, que recuperar la confianza o construirla es tan delicado, dar soporte,
hará de la relación grupal un acto de entrega que recupera los atributos del
valor que se colocaron en juego, generando con el acompañamiento, el soporte y
la vivencia grupal, la comprensión intrapersonal, interpersonal y existencial
de cada participante, concibiendo lo que verdaderamente funciona en el mundo y
la recuperación de lo positivo de la vivencia, la esperanza, entonces, es una revelación de lugares propios
viviéndolos en compañía.
La segunda ventaja de los grupos humanos de
apoyo, se concibe desde lo complejo, desde lo esencial, desde el verdadero
cuidado, como nos dijo Yalom (1984), el
verdadero cuidado del ser se basa en tocar lo esencial, la muerte, la vida, el
aislamiento, el sin sentido, la libertad (…), entonces, la vivencia del
grupo tiene el poder de acogerte en toda
la vulnerabilidad, convirtiéndose en un lugar donde se puede ser, como en
ninguna otra parte se puede. Las experiencias más auténticas, son aquellas
donde la honestidad, humanización y sensibilidad son presentes, sin embargo,
generan un alto nivel de exposición, no obstante, es reconocido que en los
grupos de apoyo humano, esta exposición, también es un buen fruto que sirve
para la relación consigo mismo y el
mundo, desde allí, se empieza a gestar una forma inigualable de existir, una
forma basada en la empatía, pues, significa captar afectivamente al otro,
acción que poco abunda en el mundo, pero que en los grupos de apoyo humano,
pueden llegar a ser pilares relacionales, pese a que puedan conectar
directamente con dolor, este termina disipándose por una relación de
significado acogedor, entonces vivir desde el dolor, se convierte en una experiencia
de aumento de sentido.
Podríamos detenernos un poco en la vivencia
de dolor, de vulnerabilidad, que para el crecimiento humano se traduce en crisis,
es decir, en una situación a la que no se puede hacer frente con los mismos
recursos previos. Es necesario desde lo relacional, reconocer el aporte de un
grupo humano de apoyo, esto nos llevaría a un nivel muy profundo, a pararnos en
la intimidad, aquella que nos conduce a un acto de confianza, de revelación y
afiliación con los otros en el mundo, entendemos que este acto de incorporación
al mundo tiene una exigencia en desarrollo (crecimiento) ético humano, en donde
el compartir situaciones críticas puede generar una fidelidad entre los seres,
una fidelidad propia del desarrollo positivo de los seres o de la misma manera
desconectarnos de los otros y temer un nivel tan importante de afectividad, no
obstante, el crecimiento será una opción propia de libertad como ya
mencionamos. Pero podríamos entender también que los seres humanos buscamos
salvaguardar nuestros narcisismos, nuestras susceptibilidades, entrando en un
vaivén importante que nos conecte y desconecte cuando necesitemos, cuando no
podamos solos, he aquí un camino no tan sano que podría afectar la salud
integral del ser, muy específicamente la psíquica, cuando teje vacíos
contundentes en el mundo de sus relaciones, ambiguas, inestables, dependientes,
autosuficientes, controladoras e incluso perversas.
No todas las experiencias humanas tienen un
contenido inmediato con lo esencial, sin embargo, siempre hay dentro de ello
una fuerte conexión, el crecimiento humano, por ejemplo, como ya mencionamos,
genera miedos en su desarrollo y vivencia. Estos miedos son formas de
manifestarse la vitalidad, o la amenaza a la misma, tomar una decisión en algún
lugar o grado del desarrollo de la identidad, es un verdadero temor a la
muerte, Yalom (1984). Los escenarios de crecimiento y desarrollo son vitales,
en donde se requiere la destreza grupal de acogida, comprensión y escucha, Romero
(2003), pues allí, existe un alto nivel de oportunidad y de susceptibilidad
vital.
Finalmente, hemos llegado a considerar una
tercera ventaja de los grupos de apoyo humano, los grupos pueden atender muchas más personas que los ambientes
individuales. Esta ventaja nos permite dar una mirada cuantitativa y
cualitativa a la vez, desde lo cuantitativo nos podemos encontrar con el número
de persona que participan y el tiempo de existencia y sentido de un grupo de
apoyo humano, pero desde lo cualitativo nos encontramos con la mística que
tienen los grupos de apoyo, la convergencia, produce un alto nivel de
motivación de participación, motivación intrínseca por supuesto, aunque algunas
también extrínsecas y de carácter particular, como la inversión afectiva en
alguien en especial; no obstante, en los grupos se vive en socialización, se
vive en mutualidad, se viven fuerzas poderosas de movimiento, se visualizan experiencias,
se modelan incluso, tienen un poder liberador y catártico en lugar seguro y se
aprende a nivel interpersonal.
Conclusiones
Por lo expuesto, llegamos a la conclusión de
que el ser está permanentemente convocado hacia una experiencia con los otros, lo
cual permite una afirmación personal que se realiza indefectiblemente con y
entre los otros. Esto posibilita el crecimiento humano, de allí que los grupos
de apoyo se convierten en un espacio necesario para la protección de la salud
mental. Este especial compromiso, parte desde la comprensión de la propia necesidad
de los seres humanos de co-constituir el mundo, permitiendo la integración del
mundo propio de una manera experiencialmente amplia y coherente con el
desarrollo personal.
Los grupos humanos de apoyo, poseen poderosas
ganancias traducidas en factores terapéuticos, las cuales pueden ser una
respuesta a la gran pregunta por sí mismo, respuestas protectoras capaces de enfrentarse
a las experiencias más complejas de la existencia, permitiendo formas no
destructivas de relación, aportando cuidado en el encuentro, recuperación colectiva
de la esperanza y con soluciones al malestar humano desde la intimidad,
posibilitando el autoconocimiento, la resignificación y el reposicionamiento
frente al sufrimiento.
El grupo de apoyo humano es un lugar no
físico, que no pertenece a algún lado, existe en la fusión, en el acogimiento,
es un lugar temático, sin tema definido, no obstante, es un lugar para hablar
de lo esencial, de la vida, de la muerte, del sentido… Es un espacio con
universo, fuera del sistema, pero dentro de la órbita, una vivencia de
relación, de conexión, de ganancias afectivas y de revelación de pérdidas
vivenciales para existir, pero claramente un espacio de efectos poderosos en el
ser.
Referencias
Botero
de Mejía, B., Pico Merchán, M. E. (2007). Calidad de vida relacionada con la
salud (cvrs) en adultos
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Irvin D. (2000). Psicoterapia existencia y terapia de grupo. Paidós, Buenos Aires,
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Yalom,
Irvin D. (1984). Psicoterapia existencial, Tr. Na. Barcelona: Herder
Curriculum
Gustavo Alejandro Martínez Martínez
Psicólogo, Docente Universitario y Psicoterapeuta, Mg. en
Psicología con énfasis clínico fenomenológico existencial (Universidad del
Norte), especialista en intervención psicológica en situaciones de crisis (Universidad
de San Buenaventura, seccional Bogotá). Investigador perteneciente al grupo de
investigación GIPSI de la Universidad de San Buenaventura Seccional Cartagena.
Correo de contacto
gustavo.martinez@usbctg.edu.co
Edgar
Alfonso Acuña Bermúdez
Psicólogo.
Docente e
Investigador de tiempo completo de la Universidad de San Buenaventura-
Cartagena, Programa de
Psicología. Director del
Grupo de Investigación en Psicología GIPSI. Doctor en Psicología Clínica y de la Salud
de la Universidad de Salamanca- España.
Responsable de
la correspondencia. Dirección de la Universidad de San Buenaventura Seccional
Cartagena- Colombia: Calle Real de Ternera No.30-966. Código Postal 130010.
Dirección de Residencia: Parque Heredia Conjunto Coral Torre 2 Apartamento 502
Código Postal 130008. Cartagena- Colombia.
Correo de contacto:
Fecha
de entrega: 17/12/2024
Fecha
de aceptación: 11/02/2025
[1] El principio
epigenético afirma que “todo ser vivo tiene un plano básico de desarrollo, y es
a partir
de
este plano que se agregan las partes, teniendo cada una de ellas su propio
tiempo de ascensión, maduración y ejercicio,
hasta que todas hayan surgido para formar un todo en funcionamiento” Erick
Erickson