Revista Latinoamericana de Psicoterapia Existencial. UN ENFOQUE COMPRENSIVO DEL SER. Ao 15 - N 30 Abril 2025

 

Seccin Aportes Originales

 

El ser est en el devenir

 

Desarrollo segn el paradigma existencial

Development in the existential paradigm

 

Alfried Lngle

Viena, Austria


 

Resumen

El ser del ser humano no es esttico, sino que est constituido para un devenir, el desarrollo y el cambio. Devenir, como formacin de algo nuevo, se diferencia del desarrollarse, que es reconfiguracin de algo ya existente. La complejidad de estos procesos se esquematiza en una serie de cuestionamientos. En el paradigma existencial interesan el devenir y el desarrollo de las capacidades, orientados hacia una plenitud existencial. Como lo central se muestra una fase existencial, que asienta este proceso generativo en dos planos: el estar ubicado en hechos dados tiene la caracterstica del devenir, el proceso consecutivo de asumir activamente las posibilidades conduce al desarrollo. Desde la psicologa del desarrollo, el vivenciar primario del nio est marcado por el devenir pre-personal, cuya re-configuracin se esquematiza en el trabajo. Construyendo sobre esto, se describe el asumir el mundo y el desarrollo de estructuras de elaboracin del Yo a travs de la experiencia del mundo, paralelamente a las investigaciones empricas de D. Stern.

 

Palabras clave

devenir, desarrollo, psicologa del desarrollo, anlisis existencial, motivaciones fundamentales

 

Abstract

Being of mankind is not static but geared towards becoming, development and change. Becoming, seen as emergence of the new, is differentiated from development seen as shaping of what already exists. The complexity of these processes is outlined in a number of questions raised. In the existential paradigm, becoming and the development of capabilities for the realization of existence are of particular interest. An existential stage centrally shows thereby which establishes this generative process on two levels: being placed into circumstances has the characteristics of becoming, and subsequently embracing the possibilities leads to development. In Development Psychology, the primary experience of the child is embossed through pre-personal becoming, and its configuration is outlined in this paper. Building on this, the embracing of the world and the development of processing structures of the ego by means of experiencing the world are described parallel to D. Sterns empirical research. A reference towards even greater spans of development in life rounds off the theme.

 

Keywords

Becoming, Development, Development Psychology, Existential Analysis, Fundamental Motivations

 

Introduccin

En una investigacin llevada a cabo durante los aos 2020 /2022 acerca de la Fortaleza Yoica y el Bienestar Psicolgico en la Era del Vaco, hemos hallado que la mayora de la poblacin estudiada (el 75,4%) se autoperciba con un alto nivel de bienestar psicolgico, a pesar de mostrar muy baja consistencia yoica, ya que slo el 4% de la muestra mostr un alto nivel de fortaleza.

Esos datos nos hicieron considerar que el alto nivel de Bienestar Psicolgico podra deberse a una percepcin de s mismo acorde a la deseabilidad social, lo cual implicara el predominio de la Identidad de Rol sobre la Identidad de S, es decir, un modo de ser inautntico (Perez Juregui, 2015).

La identidad de s y la identidad de rol (Drr Zegers, 2008; Perez Juregui 2015) se nutren mutuamente ya que la imagen de s mismo que hace un sujeto est moldeada por la informacin que proviene de los otros; del mismo modo que el rol que el sujeto juega para los otros est moldeado en su propia identidad. Ambos aspectos estn en ntima, dinmica y dialctica relacin para que el sujeto pueda crecer y realizarse, manteniendo una distancia ptima entre ambos tipos de identidad para posibilitar el desarrollo autntico.

La autenticidad es un concepto heideggeriano que puede definirse como la fidelidad guardada consigo mismo, por lo que podemos hablar de un ser autntico cuando el ser logra coherencia entre lo que piensa, siente y hace, al tiempo que mantiene una comunicacin abierta y fluida con los otros. Autenticidad no debe ser entendido como genuino o verdadero, sino que lo que Heidegger (1951) quiso significar con l, es lo propio de cada persona.

 

1. Devenir y desarrollo

Devenir y desarrollo son fenmenos fundamentales de la vida. El significado de desarrollo ya fue reconocido por los filsofos desde los antiguos griegos (comp. Prechtl y Burkhard 2008, 172). Este pensamiento tuvo mucho mayor alcance con la Teora de la Evolucin de Darwin de 1838. En nuestra rea deben ser mencionados psiclogos tempranos como Charlotte Bhler (1933), Erik H. Erikson (1980), G. Stanley Hall (1922), H. L. Hollingworth (1927) y hay que sealar, que la psicologa profunda es, en realidad, desde su inicio una psicologa del desarrollo. En la psicologa humanista se ocuparon del tema los clsicos como A. Maslow (1981), C. Rogers (1973) o K. Goldstein (1934). Por ltimo, tambin J. Kriz (desde 2017, 2018) en el contexto humanista-sistmico, franqueando los lmites, por decirlo as, lo trat ampliamente. Toda vida tiene un comienzo y un fin. Entre estos dos polos marcados de la vida, ocurre continuamente una transformacin: desarrollo, crecimiento, aumento de potenciales, pero tambin decrecimiento (involucin), prdida de potenciales y de fuerza. Por devenir y desarrollo se entiende habitualmente la rama ascendente de la vida, es decir, el despliegue de potenciales y de fuerza. Pero siendo precisos, el devenir y el desarrollo tambin son el despliegue del lado involutivo de la existencia, del ser hacia la muerte (Heidegger 1979, 231-266). Por lo tanto, a todo devenir tambin le es inherente la descomposicin. Devenir se encuentra por principio y desde un comienzo en esta polaridad.

El devenir y el desarrollo estn siempre ligados a la vida. Vivir, como caracterstica del Dasein, est vinculado al mundo y a la otredad, es siempre un ser-en-el-mundo (id. 12, 13). En el Anlisis Existencial hemos recogido esto en el principio psicolgico: la vida acontece en la relacin (ver Lngle 2016, 107). Debido a eso, devenir y desarrollo como expresin de la vida, solo acontecen en relacin. Para que algo se pueda desarrollar o pueda devenir, necesita de la concurrencia de una fuerza subjetiva con objetos y sus posibilidades.

Como la relacin es el fundamento para devenir y desarrollo, debe observarse adems otro aspecto. El tipo de relacin puede darse fundamentalmente de dos maneras: como involucrarse en un vnculo estrecho en el sentido de una acogida, incorporacin o fusin o como intercambio con lmites existentes. Por ejemplo, al escuchar msica, sta es absorbida totalmente, uno se funde con ella, quizs comience a bailar. Cuando en una conversacin se intercambian ideas sobre ella, cada uno aporta su opinin y stas pueden permanecer diferentes, aunque estemos en relacin.

Si uno mira las dinmicas de transformacin, hay que diferenciar dos formas: el devenir y el desarrollo.

 

El devenir

Por devenir se entiende aqu la gnesis de algo nuevo, que antes todava no exista, sino que se origina de la conjuncin de distintos elementos (objetos, experiencias etc.). El ejemplo clsico es la gnesis de un ser humano desde un vulo y un espermatozoide. Ni el uno ni el otro por s solo es un ser humano y ni de una ni de la otra clula germinal se puede desarrollar un ser humano. Pero de la conjuncin de ambas se origina algo nuevo que antes no exista. Por eso vale el principio: primero tiene que devenir algo, antes de poder desarrollarse. Primero tiene que originarse el ser humano desde el vulo y el espermatozoide, antes de que pueda comenzar su desarrollo. El devenir antecede al desarrollo.

 

El desarrollo

Solo se puede desarrollar algo que ya est pre-formado y dispuesto. As el nio desarrolla el tamao de su cuerpo, su capacidad de lenguaje o su competencia social. El desarrollo tiene lugar en un entorno que le da estmulos, impulsos y soporte para ello, o lo cohbe. Pero la potencia para el desarrollo est dada y dispuesta en el nio. En el ser humano, naturalmente, ocurre tanto el devenir como el desarrollo.

 

Principios y preguntas sobre la teora analtico-existencial del desarrollo

-          En nuestras siguientes reflexiones sobre la teora analtico-existencial del desarrollo partimos desde los siguientes principios:

-          Ser humano est ligado al ser-en-el-mundo. Esto significa constante intercambio con el mundo y constante incorporacin desde el mundo; ya antes del nacimiento.

-          Al intercambio, estn unidas la inestabilidad y la transformacin. La transformacin simultnea a una relativa estabilidad, ambas dentro de lmites, es un rasgo esencial de la vida.

-          El Anlisis Existencial postula un crecimiento potencial y una fuerza de despliegue en la persona, con cierta analoga a Rogers (1981), Maslow (1954) o Szent-Gyoergyi (1974).

-          Pero dado que el potencial solo se puede realizar en el intercambio, o bien, en la discusin con el medio, el desarrollo siempre est ligado a la otredad, con la que debe existir una relacin, sobre cuya base puede generarse entonces muchas veces un dilogo.

-          El desarrollo de las distintas motivaciones fundamentales posee puntos esenciales especficos en diferentes perodos. Pero no se desarrollan secuencialmente, sino que, a pesar de los perodos de puntos esenciales, tambin paralelamente. Todas las motivaciones fundamentales estn en todo momento en desarrollo, porque tambin son siempre necesarias y siempre deben estar presentes.

-          Asimismo es importante para entender el desarrollo, que no necesita estar ligado a la consciencia. La mayor parte del desarrollo ocurre inadvertidamente.

 

Las siguientes preguntas se encuentran en el trasfondo de la presentacin de la teora analtico- existencial del desarrollo:

 

         Qu se desarrolla?: Aptitudes genticamente fundamentadas? Lo aprendido? El potencial para el despliegue procesal?

         Debido a qu ocurre el desarrollo?: Desde adentro hacia afuera (crecimiento)? Desde afuera (por estmulos e incorporacin de contenidos)? Por lo que est entremedio (en el sentido del dilogo: contenidos externos y elaboracin interna; estmulos internos y realizacin externa)?

         Curso: Lineal, en forma de olas, sin patrn? Reglamentado, segn leyes o en transcurso individual? Cmo se forma el curso en el plano existencial, donde la libertad juega un rol central?

         Relacin entre lo propio y las exigencias del medio: Estn relacionados recprocamente? O existen ms vas unidireccionales?

         Relacin entre desarrollo, crecimiento y madurez: Conduce el desarrollo a la madurez? O es la madurez el resultado del crecimiento?

 

En forma resumida se postula lo siguiente con relacin a estas preguntas sobre el desarrollo en el plano psquico-personal: el desarrollo se produce en este plano ms que nada por efecto recproco, activo y dialogado. Casi no sucede linealmente, solo se reconocen patrones toscos. Hay poco ajuste a leyes y reglas el desarrollo psico-notico no corresponde al patrn del crecimiento de un rbol. El devenir y el desarrollo de lo propio son conducidos por la relacin recproca entre potenciales dormidos y las exigencias y ofrecimientos del medio. Esto tambin lleva en el plano psquico a la adaptacin (p.ej. a campos sociales o a circunstancias climticas, etc.). Pero adaptacin no es desarrollo, sino mayormente aprendizaje y acomodacin pasiva. Desarrollo se refiere a la elaboracin de capacidades propias en el dilogo del transcurso vital. En el plano psquico- personal, el desarrollo permanece siempre abierto como fenmeno emergente y es posible hasta la muerte.

 

2. Lo especfico del devenir y del desarrollo

bajo la perspectiva existencial

En qu consiste el momento especfico del devenir y del desarrollo en la perspectiva existencial?

Mirado en forma muy general, en la perspectiva existencial se enfocan dos momentos: el devenir y el desarrollo del vivenciar del Dasein en el mundo, como tambin de la activa referencia del Yo al mundo y a s mismo. Dicho de otro modo: se trata por un lado del devenir y el desarrollo fundamental de la experiencia de lo ya existente, del ser-en-el-mundo, y por otro lado, del desarrollo del Yo, es decir, como se desarrolla el Yo, de manera que pueda disponer ms de la capacidad fenomenolgica y la resonancia del propio ser persona y ponerlas en prctica en el interior y en el exterior. El ser-en en el mundo significa estar-involucrado con el mundo y con los otros (Heidegger 1979, 13Off).

Cuando el Yo est presente configurando, hablamos de ser-uno-mismo. Para el ser-uno-mismo es necesario un Yo. El Yo, por otra parte, tiene que desarrollar estructuras y capacidades, para poder relacionarse consigo mismo y con el mundo. El desarrollo consiste en que se haga posible una referencia al mundo y a s mismo cada vez ms compleja y adecuada. Segn nuestro entendimiento, en esto la persona no est sometida a ningn desarrollo. La vemos como algo que emerge de un potencial pre-definido en el ser-persona, que para su realizacin requiere del cuerpo, de la psique y, ms que nada, del Yo. (Lngle 2014a). El Yo, en cambio, posee capacidades especficas, las estructuras del Yo (auto-observacin, auto-respeto, auto-estima (Lngle 2016, 113f), que deben desarrollarse. Con su ayuda se llega al desarrollo del trato con las condiciones fundamentales de la existencia (motivaciones fundamentales); esto crea la base del poder-ser-persona. A travs del desarrollo ocurre la personalizacin de la existencia con las caractersticas: libertad de carcter, autenticidad, responsabilidad, sentido, etc.

De ambos resulta el foco de observacin especfico de devenir y desarrollo en nuestro contexto.

En el marco del estudio desde la psicologa del desarrollo, en el Anlisis Existencial nos interesa el devenir y el desarrollo de la capacidad para la consumacin de la existencia, eso es, del trato consigo mismo y con el mundo. Pero devenir y desarrollo no se reducen solo a las condiciones del ser personal. En el trasfondo tambin se encuentran para nosotros temas como: desarrollo corporal, desarrollo psicodinmico (reacciones de coping, transformaciones de la personalidad etc.), desarrollo del lenguaje, de la memoria y de la inteligencia, etc.

Claro que a la consumacin de la existencia tambin pertenecen todos estos temas y constituyen una condicin para esta. Pero el punto central de un enfoque analtico-existencial est en la capacidad de discusin dialogada en el interior y el exterior. Por eso nos son lejanos los cuadros del desarrollo, que, por ejemplo, comparan al ser humano con una bellota, que para desplegarse solo necesita agua. El ser humano como ser personal no es un animal de instintos, sino mucho ms flexible y se encuentra en un horizonte mucho ms amplio. Como tambin su cerebro es muy superior a un computador y posee una plasticidad propia. Plasticidad y procesos circulares son fundamentales en un modelo analtico-existencial del desarrollo.

 

 

 

3. El desarrollo tiene dos planos en el paradigma existencial

Lo especfico de un abordaje existencial en la psicologa del desarrollo es la forma de proceder fenomenolgica. Un enfoque fenomenolgico de los procesos del desarrollo, o bien, de los procesos del devenir, trae a la luz una fase existencial. Esta separa dos planos en el desarrollo. Esto lleva una luz especfica a la psicologa del desarrollo, en la cual se manifiesta la especial capacidad de explicacin del abordaje existencial.

Porque fenomenolgicamente se encuentra siempre en todo desarrollo el momento existencial fundamental. Esto significa, por un lado:

 

1)     encontrarse situado en un mundo, en el que uno simplemente no sabe y no entiende; y por otro lado tiene

2)     la tarea, de aprehender el mundo, de apropiarse de l o de transformrselo (Rosa 2016), acercarse a l con decisin y, dentro de lo posible, aprecindolo hacerlo suyo.

 

Esta diferenciacin entre ser-dado al mundo y el trato con l, es una caracterstica fundamental de nuestra existencia y la atraviesa en todos los mbitos. Un ejemplo nos puede aclarar inmediatamente este estado de cosas familiar, que p.ej. se encuentra en toda relacin. Es conocido que uno no puede no tener relacin. Independientemente de este automatismo del estar-en- relacin, apenas uno se da cuenta de una cosa o de una persona, la relacin tambin tiene un aspecto de libertad: una relacin tambin puede ser entablada y asida, o uno se puede salir de la relacin y no considerarla.

Anlogamente sucede con todas las condiciones fundamentales de la existencia, p.ej. con la proteccin de la 1 motivacin fundamental (MF), que por principio est presente en todas partes, porque solo lo que es, puede dar proteccin. As siempre tenemos proteccin p.ej. por la atmsfera, o la piel con sus bacterias, etc. Pero a veces tenemos que buscar activamente proteccin, p. ej. cuando uno se para bajo un rbol grande cuando llueve, o detrs de una muralla cuando corre un viento helado, o se protege con un antibitico cuando sufre una infeccin bacteriana. O en la 3 MF: desde la experiencia que lo propio es visto y uno recibe justicia, adems es necesario dar un paso activo, darse justicia uno mismo y hacerse cargo de s. Recin entonces se ha apropiado de este elemento fundamental del desarrollo del Yo y se ha convertido en un acontecer activo, en un recurso.

Es un principio existencial: todo ya est pero todava debo aprehenderlo. Con eso me llevo a la existencia. Pero an antes de aprehenderlo, ya estoy aprehendido. Esta visin es fundamental para el Anlisis Existencial, es la expresin psicolgica del ser-en-el-mundo que antecede a todo el existir.

Ser primario e integrado

Este principio existencial se vuelve a encontrar en el Anlisis Existencial Personal, el AEP (Lngle 2000). Tambin el proceso de elaboracin del vivenciar es un proceso de desarrollo, por decirlo as, un proceso de desarrollo situacional de informaciones, o bien, de lo vivenciado y su integracin en la vida personal. Apoyndonos en el AEP, el primer grado de los procesos de devenir y del desarrollo puede ser designado como Ser primario, correspondiente a la existencia previa, o (dicho filosficamente) al estar arrojado del Dasein, al estar expuesto.

El segundo grado corresponde al ser integrado, donde ocurre la impregnacin y apropiacin personal.

El ser primario posee la caracterstica del devenir. Visto desde la psicologa del desarrollo se trata, en este grado del Dasein, de la vinculacin de la joven vida con el ambiente mundano del otro, al cual est expuesto y con el cual tiene que permanecer inevitablemente unido.

En el ser integrado se puede desarrollar entonces, sobre la base de lo que se ha unido y que ahora ha llegado a ser, lo personal, lo propio desde lo comn del primer grado. A travs de lo que se desarrolla desde lo comn, pero tambin en uno mismo y en el otro, suceden ahora delimitaciones.

En correspondencia con estos dos grados del devenir y del desarrollo, tambin difieren las

actividades en cada uno de los respectivos planos:

Experimentar y ensayar. La base es un encontrar-se en circunstancias dadas. Experimentar y ensayar dominan en la adaptacin. Esta ocurre en gran medida irreflexivamente e inconscientemente (p.ej. por condicionamiento).

Configurar y formar. En el apropiarse, en el aprehender los hechos, la actividad consiste en configurar y formar. Esto frecuentemente se define como trato consciente (p.ej. dedicarse a una cosa o tomar una decisin).

 

4. Vivenciar primario del nio

Ser humano siempre significa ser-en-el-mundo, en intercambio y en delimitacin de lo otro, que influencia nuestro Dasein y en lo que nosotros, por otro lado, tambin influimos. El intercambio est siempre, por un lado, vinculado con transformacin y, por otro, ligado a una estructura y estabilidad. As, el beb desde antes de nacer ya est y luego, en diversos ambientes en intercambio con lo otro. Primero est rodeado por el lquido amnitico y el cuerpo materno, luego por el mundo. Est nadando prcticamente en la otredad. En este ser colocado (arrojado) en cada uno de sus ambientes, el nio hace las primeras experiencias sobre las estructuras fundamentales de la existencia, ya antes de nacer y luego, en un ambiente totalmente distinto e inicialmente extrao, despus del nacimiento.

Con el nacimiento se revela el Dasein como no constante en cuanto a alimentacin, temperatura, seguridad, cuidado y ser sostenido. Lo que en algn momento estuvo caracterizado por lquido amnitico, membranas ovulares propias y seno materno y al tacto se senta ms bien como unidad y como formando un conjunto, despus del nacimiento se siente como algo muy

distinto. El ambiente mundano posee la caracterstica de no estar referido y adaptado directamente al beb. Tiene otra temperatura y consistencia, produce hambre y sed, etc. y se produce una diferencia (tensin) entre necesidad y cumplimiento. Esto requiere que el beb se adapte de nuevo. Pero tal como antes en el tero, el medio est pegado a l. El beb no se puede distanciar de ningn modo de l. De esta manera el recin nacido se encuentra en estrecha resonancia con el mundo externo e igualmente con el mundo interno. El mundo exterior lo invade con una apertura desprotegida y l siente las condiciones internas sin ningn freno. Correspondientemente reacciona a los dos mundos y se manifiesta. Con posibilidades iniciales limitadas para actividades, experimenta los hechos y comienza a acostumbrarse a ellos y a familiarizarse con ellos; as se va adaptando y adquiere ms y ms prctica en reaccionar a ellos. Esto crea la base para el desarrollo del prximo paso, para el origen de lo propio.

Waldl (2002, 17) describe as los procesos en esta temprana fase de la vida: Los primeros acontecimientos de relacin en la vida del nio ocurren, antes de que el Yo se haya desarrollado. El T de la madre, y el T de otras personas de referencia, viene y luego desaparece de nuevo, la relacin se densifica y se suelta otra vez, hasta que en el nio la consciencia de una pareja que permanece igual, esto es, l mismo, haya crecido hasta la consciencia del Yo. Al comienzo, el Yo del nio solo existe en forma estable con relacin a un T. Pero pronto el Yo del joven se puede separar por s mismo del T y es capaz de convertirse en el Yo de ambas palabras fundamentales. Esta palabra fundamental es el YO-T, o bien el Yo-Ello, de Buber (1973, 7), lo que remite a la ligazn con el otro, con el mundo.

Es evidente que el beb tambin conoce experiencias de carencias como hambre, soledad, agresin, etc. Tambin estas experiencias inmediatas y reacciones a ellas se aprenden y almacenan. Cuando son fuertes, pueden constituir la base para desarrollos psicopatolgicos. Estas son entonces especialmente difciles de abordar, porque se originan en el vivenciar inmediato del mundo y de s mismo, donde todava no hay capacidad para distanciarse. Como trastornos del ser primario pueden obstaculizar en especial medida la consumacin personal del grado siguiente.

Esta forma primaria, pre-personal del Dasein est caracterizada por procesos de aprendizaje, condicionamientos, adaptaciones y ms que nada por asimilacin de informacin (al comienzo solo sintiendo, con el tiempo tambin cognitivamente). Este es el plano del devenir que tambin se podra denominar plano de capullo, porque es pre-yoico. Asienta aquellos fundamentos, sobre cuya base puede luego realizarse el desarrollo personal. Merleau-Ponty (1974, cita segn: Kchenhoff 2007, 170) la denomina Yo sensual, con lo que se refiere a una relacin sensual pre- reflexiva, un Yo, que originalmente est transferido al mundo. La relacin inicial con el mundo se abre ms que nada en el comprender a travs de tocar, del sentido del tacto, a travs de la piel y luego por los otros sentidos la visin y la audicin, (Kchenhoff, 2007, 120). Aqu se van formando estructuras del ser, que le preparan el piso a la configuracin de un Yo delimitado.  
Trastornos en este mbito son denominadas trastornos tempranos en el psicoanlisis (comp. por ej. Brisch 2012).

Daniel Stern (1992) habla del s-mismo emergente. Su desarrollo ocurre en los primeros dos a tres meses despus del nacimiento y contina hasta el fin de la vida. Stern (1992), en base a sus investigaciones, asevera que los sentidos ya funcionan, y estn maduros en lo visual y motor, inmediatamente despus del nacimiento, lo que antes no se era concebido. Adems, nunca existira una total indiferenciacin entre el s-mismo y los otros. Por eso, desde el comienzo nunca se llegara a una confusin con los otros (mismo, 24). El recin nacido siempre se vivencia en el mundo y se puede mantener separado de los otros. 

Entonces, el recin nacido siempre ha de ser considerado como persona autnoma. Tiene su ser propio, aunque no ha terminado de diferenciarse. Es decir, el lactante siempre es l mismo, nunca solo un envase vaco. Sander (1983, 99) describe lo que llama nichos de lo propio como una especie de espacio abierto, que haba descubierto en protocolos de 24 horas sobre el sistema- madre-nio, como escribe Kunzke

En fases de vigilia sin necesidades fisiolgicas o emocionales apremiantes, madre e hijo estn desligados temporal- y parcialmente de su compromiso mutuo. Debido a esta liberacin temporal de otras necesidades, el lactante puede dirigir su total atencin a exploraciones y adquisiciones. A causa de estas actividades exploradoras decididas, el lactante obtiene experiencias y conquistas individuales, que pueden ser sentidas como algo propio y real (Sander 1983, 99) y proveen un aporte importante a la formacin del s-mismo. Estas experiencias tempranas contribuyen a que ms tarde, autoevaluaciones como es posible lograrlo, puedo influenciar cosas y lograr efectos y tengo un estilo propio de abordar cosas, se convierten en partes integrales de la propia personalidad. (Kunzke,1993,89).

 

5. El primer devenir de las estructuras: la absorcin de las condiciones.

Las dimensiones de la existencia ya estn enraizadas en el perodo prenatal. Este tiempo est caracterizado por el vivenciar conjunto de la 1 y 2 MF. Proteccin, espacio, sostn y relacin, tiempo, cercana constituyen una unidad antes del nacimiento. El nio apenas es visto y vivenciado como un individuo y en su singularidad (3 MF), sino primariamente como existente y relacionndose (1 y 2 MF). Tampoco es necesaria, desde el lado del nio, una sintona con el mundo (4 MF).

A partir del nacimiento, entra por primera vez en juego la 3 MF. El nio recibe un nombre y se le llama por l, su cara y su expresin son contempladas y observadas, se le mira a los ojos, se quiere descubrir su personalidad, se hacen suposiciones respecto a quin podra ser este ser humano y qu nombre le vendra. Se le llevan elementos de la 3 MF y se le habla como a una persona. Adems, vivencia un encontrarse en un contexto ms amplio (familia, en el ser del mundo, que al principio es ms bien su camita y su coche de paseo, desde el cual mira y escucha hacia una lejana desconocida). Vivencia la influencia de este contexto sobre su estado y trata de agarrarlo cada vez ms y en forma ms dirigida y trata de enfrentarse con l. Mediante esto aprende con el tiempo a compaginarse cada vez ms con l (4 MF).

De mayor inters es para nosotros el tiempo posterior al nacimiento, en que la influencia del mundo exterior sobre el devenir y el desarrollo del beb se hace mayor y ms observable. En los primeros contactos con el mundo, el beb absorbe las condiciones para las estructuras de la existencia, obviamente sin reconocerlas en su significado. Los bebs ya saben abstraer e integrar, esto es, reconocer objetos como los mismos, a travs de tocarlos y verlos:

 

El tocar un objeto puede permitir identificaciones del objeto, sin jams haberlo visto [] Stern defendi la tesis, que lactantes poseen la capacidad preformada de realizar esas integraciones, y que tambin nacen con la necesidad y la capacidad de extraer representaciones abstractas de las caractersticas perceptivas primarias. (Krause 1998, 172f)

Gracias a estas capacidades, el vivenciar de las condiciones de las cuatro dimensiones existenciales recibe cada vez ms estructura. En lo concreto, la imagen fenomenolgica da por resultado los siguientes procesos:

El devenir de la 1 MF: Mediante el ser acogido y cuidado, el beb vivencia proteccin, espacio y sostn, las condiciones para poder ser-ah. El beb las vivencia (y la 2 MF, ver arriba) todo el tiempo antes de nacer, en el organismo bastante constante de la madre, en una unidad con l. Por la prdida de esta estrecha unin con el espacio intrauterino y por estar expuesto en un mundo que tiene la caracterstica de otredad, el beb recibe un estmulo que requiere de l ms y ms actividad. La vivencia de la diferencia con otra temperatura, otras condiciones luminosas, ruidos, las durezas de los objetos y el propio sentir-hambre, etc. establece el germen para el desarrollo del enfrentamiento con lo diferente. Experimenta que esto diferente en realidad no est referido a l. La proteccin, el espacio y el sostn se han vuelto ms frgiles y diferentes. Despus del nacimiento, el beb vivencia las condiciones necesarias para la existencia personal en forma dicotmica: una vez recibe estas condiciones, otra vez le faltan y sufre, porque se vivencia expuesto al mundo desprotegido, estrecho o falto de sostn.

El devenir de la 2 MF: Las condiciones de la experiencia de cercana tambin estn dadas desde el comienzo de la vida post-nacimiento. El recin nacido es impregnado de relacin, tiempo que se le dedica y acercamiento a l. Estos elementos todava no existan en el tero en la forma del dar activo, ligado a las oscilaciones. Porque aqu de nuevo se da la forma dicotmica de vivenciar, de recibir y carecer.

 

6. Aprehensin activa del mundo con sus estructuras.

El tiempo de la impregnacin se convierte imperceptiblemente en el tiempo de la apropiacin. En forma muy general se podra constatar: el desarrollo se produce a travs de lo que a uno le ocupa. All, donde a uno le interesa algo, donde algo tiene que ver con uno, se desarrolla. Aqu nos referimos nuevamente a Daniel Stern, quien investig empricamente este desarrollo a fondo.

 

 

6.1 Primeras estructuras de elaboracin del Yo

0 2/3 mes: El desarrollo en el plano personal no se inicia simultneamente en todas las dimensiones de la existencia. En el Diario de un beb escribe Stern (1993, 16), que el beb en las semanas 1 a 6 se encuentra en un mundo de sentimientos, que son gatillados por las impresiones sensoriales. Dentro de esto, el grado de intensidad de los estmulos es lo primero que el lactante puede captar (Stern 1993). Por ejemplo, siente las caricias de la madre como tranquilizantes y agradables, en cambio la falta de contacto fsico se convierte pronto en desagradable e incluso amenazante. El beb tiene muchas vivencias separadas y experiencias desconectadas, que se van asociando, acoplando y asimilando cada vez ms, lo que da origen a una organizacin. El beb est cada vez menos entregado en forma desamparada a un torbellino de cualidades experienciales posibles de abstraer, sino que las ordena poco a poco (Stern 1992, 102s.) y puede as identificar constelaciones invariantes del s-mismo y del otro. La vivencia de ser tocado, p. ej. est junto con la vivencia de la intensidad, ligado al mismo tiempo con la percepcin de que es una y la misma persona. De esto, recin en el futuro va a resultar la imagen de la madre como persona autnoma. Ordenar es asignacin de lugares y desarrollo de estructuras. Es el tiempo del s-mismo emergente, como Stern lo denomina (1992).

En el segundo y tercer mes describe Stern, una primera fase de transicin, en la que puede aparecer una sonrisa activa, incluso cuando el beb ve a la persona solo desde lejos.

 

6.2 El desarrollo personal de las estructuras fundamentales de la existencia y del s-mismo

Stern describe en su psicologa del desarrollo la secuencia de las distintas formas del s- mismo, bajo lo cual entiende la vivencia del propio Yo, del sentirse a s mismo desde el relacionamiento. El s mismo como vivencia del Yo ocupa un lugar intermedio entre la vivencia del mundo (que conduce a la formacin de las motivaciones fundamentales) y el desarrollo del Yo (con las tres estructuras del Yo: consideracin, justicia y aprecio). El desarrollo del Yo es paralelo al desarrollo de las motivaciones fundamentales expuesto aqu. Pero el desarrollo de las motivaciones fundamentales comienza antes que el desarrollo del Yo, lo que tambin tiene cierta lgica. Porque el nio puede desarrollar sus estructuras yoicas solo por medio de las experiencias.

Las investigaciones empricas de Stern sobre el desarrollo del s-mismo pueden ser tomadas como seal de que el desarrollo activo de las distintas dimensiones de la existencia comienza en diferentes momentos. Despus de que se han formado las primeras estructuras en el beb en el primer y segundo mes de vida, con un principio de un Yo, o bien, de un S-mismo, pueden ahora originarse otras diferenciaciones. De especial inters para el Anlisis Existencial es, que estas diferenciaciones poseen una secuencia, que corresponde con bastante exactitud a la secuencia de las cuatro motivaciones fundamentales, donde las primeras tres ya se fundamentan en el primer ao de vida (confianza bsica, valor fundamental, autoestima con capacidad dialgica). Sin embargo, hay que hacer notar, que las motivaciones fundamentales solo se desarrollan en un orden consecutivo en cuanto a un punto principal y en ningn caso en una secuencia lineal, sino siempre entretejidas (ver el modelo de las cuatro MF). Pero el inicio del desarrollo activo parece tener un orden consecutivo.

 

A partir del 2/3er (hasta el 5/6) mes:

1 MF El modo primario del ser-en-el-mundo

Datos empricos de investigaciones desde 1960 muestran, que los lactantes perciben el mundo como firme, previsible, continuo y estable (Stern 1992, 1993). Esto tiene un paralelo en el desarrollo interior de orden y estructura en las experiencias. Sobre esta base, los bebs intentan lentamente influir en el mundo, y su adaptacin al entorno adquiere cada vez ms un carcter activo. Las personas de referencia son percibidas del mismo modo: como confiables, continuos, estables. La experiencia central tambin es, y ante todo con ellos, un poder-ser-aqu, que est ligado a las condiciones de proteccin, espacio y sostn.

Lo que aqu acta sobre el beb en esta situacin abierta sin proteccin, tanto desde afuera como desde adentro, solo se recibe, se deja ser, si no irrita o duele. Ni siquiera se puede hablar de un dejar-ser, porque no es una decisin que el beb toma. Es en cierto sentido un poder-primario, en realidad un pre-poder en forma de dejar-que-ocurra, porque el beb todava no puede adoptar ninguna posicin frente a lo experimentado. El beb no puede cambiar nada de todo lo dado en este mundo, en el cual vino a nacer. Comienza a pegar y chapotear con los brazos, lo que puede ser interpretado como intentos (todava poco intencionales, ms bien arbitrarios, en parte motrices-automticos) de influir en lo dado. El nacimiento mismo es, en realidad, un nico pero obligado tener-que-dejar-hacer del cuidado protegido y conduce a un encontrarse en un algo incomprensible, que es el mundo. Pero todo esto no ocurre por decisiones. El poder hacer todava no est desarrollado. Los comienzos se pierden en la obscuridad, son tan diminutos que no pueden ser vistos. Pero lo que all ocurre, ya lleva el germen del aceptar y poder hacer.  En la medida en que se forma el s-mismo-nuclear1 (Stern, 1992), los contenidos vivenciados adquieren cada vez ms el carcter de un enfrentarse.

1 Entre el 2 y 6 mes, el nio consolida el sentir de un ncleo del s-mismo como unidad separada coherente. Stern describe el ncleo del s-mismo como una sensacin que no es vivenciada conscientemente (comp. Alemzadeh 2008, 31) y se basa en el supuesto, de que s-mismo y objeto no estn fusionados. Segn esto, a ms tardar desde ahora, el nio no experimenta simbiosis alguna con la madre u otra persona, como se postula en algunas teoras del desarrollo psicoanalticas (comp. Stern 2010, 104). 

Stern describe con una minuciosidad increble por qu el lactante, a partir del 2/3er mes se experimenta como una unidad separada y no como fusionado con el otro. Este sentimiento de esta separacin/individuacin primaria lo llama self-versus-other (Dornes 1993). Todo lo que es discutido en el psicoanlisis con conceptos como simbiosis o fusin, lo describe con el concepto self-with- contorno. El inicial no-poder-hacer-nada-frente-a adquiere ms y ms el carcter del poder- dejar, lo que al acariciar al beb se puede sentir absolutamente desde afuera. El no-poder-hacer- nada se transforma en dejar.

Pero el Yo todava es demasiado dbil para una mayor elaboracin de estas dimensiones y los fundamentos neurolgicos an estn muy inmaduros. Y el nio an est lejos de un poder- soportar.

En esta fase, el recin nacido ante todo necesita un adulto aceptador, que le permita vivenciar su Da-Sein, estando l mismo siempre all y accesible. Esto se puede subrayar, hablndole al nio y comentando las acciones, es decir, acompaando con lenguaje y haciendo con esto, que el Dasein del nio tambin se le haga personalmente vivenciable, p. ej. Ahora le pongo a Leo su calzoncito, y ahora la chaqueta, primero viene la mano izquierda en la manguita

2 - 6 mes: En este perodo, el beb desarrolla el s-mismo-nuclear o Yo-ncleo como unidad corporal separada, coherente, delimitada (Stern 1992, 24). Estas sensaciones del s-mismo- nuclear se consolidan mediante la percepcin de la propia capacidad de actuar, la afectividad y la continuidad temporal (id.). Aqu se encuentra ya el paso al desarrollo de la 2 MF como punto principal, donde los sentimientos y el tiempo adquieren importancia.

 

A partir del 4/6 mes (hasta el 8/10) 2 MF emocin y campo social

A la edad de 2-6 meses, el nio ya siente que el adulto que est all para l y l mismo representan dos objetos fsicos diferentes (Krivstova 2016, 27). Despus de la adquisicin de un ser corporal propio, surge ahora el gesto de mostrar y se convierte en dominante como expresin de referencias incipientes. Este perodo se caracteriza exclusivamente por la conducta social (Stern 1992, 108). Con el gateo se suma el acercarse-activo y el distanciarse. En la psicologa experimental se pudo encontrar, que la manipulacin de los objetos sirve para ponerlas en referencia consigo mismo. Aqu comienza el acercamiento afectivo, el querer-relacionarse-con y el tomar-contacto. El tema de la cercana y como se logra, comienza a tomar un rol activo en la vida del nio. Despus del 6 mes mejora rpidamente la coordinacin del movimiento-ojo-mano. Esto ampla el horizonte y los nios comienzan a interesarse ms por objetos externos. Desarrollan una habilidad en el manejo, preferentemente con objetos no vivos (Stern 1992, 108).

Primero se busca la cercana con personas, luego tambin mayormente con objetos. El beb necesita la cercana y ojal tambin la encuentre. Si no se siente mal y comienza a gritar. La forma ms natural de conseguir-cercana es el amamantar. Tambin aqu el comienzo tmido todava est lejos de un decidir, y tambin falta mucho para poder hablar de un gustar, aunque los capullos ya son visibles.

Aproximadamente en el 7 - 9 mes, el nio descubre que otras personas tambin poseen subjetividad. Desarrolla la capacidad de compartir con adultos el mismo estado emocional. Es la fase del s-mismo-intersubjetivo (Krivstova 2016, 28) o del s-mismo-relacional.

 

Experiencias de comunin con el otro son posibles y bastante abundantes en este lapso de tiempo, pero en ellas, en el caso normal, no se pierden los lmites entre s-mismo y objeto, sino que quedan intactos. Segn Stern, cuatro experiencias de s mismo o invariables-de-s-mismo valen como prueba de que el lactante se percibe como un ser corporal separado. Estas son la autora, la auto-coherencia, la auto-afectividad y la auto-historicidad, de las cuales se desprende el sentimiento-nuclear de s mismo. Stern habla de una intersubjetividad-primaria (Stern 2010) existente prcticamente desde el comienzo, que ms tarde se va desplegando cada vez ms.

 

A partir del 8/10 mes: 3 MF espacio de encuentro y lo propio.

Hacia el final de la fase inicial del desarrollo de la 2 MF, los nios tienen un s-mismo-relacional. Es decir, sienten a travs de la relacin, que ellos mismos tienen un vivenciar subjetivo, y tambin la madre (Stern 1992, 23). El comienzo del punto central del desarrollo de la 3 MF est caracterizado por la demarcacin de lo propio, lo que se manifiesta como crisis-del-9-mes. Ya no basta el acercarse a travs de mostrar o gateando. El nio desea intercambio, es decir, quiere aportar lo suyo y recibir respuesta a ello. Se despliega el espacio del encuentro. El beb mira con inters cada vez mayor a la madre (especialmente al amamantar) y al mundo. Con la sonrisa o el dejar de gritar, cuando es tomado en brazos o la madre vuelve, las reacciones ya adquieren un mayor carcter de dilogo, la forma de una respuesta a contenidos percibidos y vivenciados.

Con la inclusin del gesto de mostrar, del que hace cada vez mayor uso, el nio sigue desarrollando los dilogos. El nio puede decir sin palabras: mam, mira ah, que cosa tan emocionante hay all, comparte mi sentimiento de alegra y excitacin. (Krivstova 2016, 25). En nios seguros de relacin aparece tambin a esta edad el desconocer, ahora que el nio tiene un vivenciar subjetivo propio. Porque ahora se siente diferente del otro.

Ya antes del 12 mes se desarrolla una comprensin de las cualidades del mundo de los objetos y se introducen activamente acciones referidas a objetos. Esto ocurre ms o menos paralelo al caminar. Acompaado por un uso intensivo del gesto de mostrar, llega, entre el 15 y el 18 mes, debido al hablar, la posibilidad del encuentro a cierta distancia a la vida del nio. Con esto queda el espacio de la intersubjetividad totalmente desplegado. Adems del habla tambin se comienza a insertar la abstraccin y la simbolizacin. En el espacio de la intersubjetividad se puede ahora experimentar pertenencia o bien, soledad. Esto corre paralelo con el vivenciar de ser-comprendido o bien, no-ser-comprendido. Naturalmente, todo esto no ocurre de manera tan resuelta, como lo conocemos en un nio mayor o un adolescente. La introduccin de lo propio en estos comienzos de dilogo naturalmente tampoco es consciente y reflexionado, ya que un auto-distanciamiento todava no es posible. Una regulacin tica todava est lejos y de un tener-permiso-para, no se puede hablar hasta mucho ms tarde.

Pero lo importante es, que el nio comienza a comunicarse con el otro mundo. Esta comunicacin est sujeta a otras condiciones que la comunicacin al interior con la madre, con los padres. La gran diferencia consiste en que con los nuevos compaeros de comunicacin no existe tanta cercana, como con los padres. A esto se asocia la prdida de la naturalidad de la comunicacin. El salvar la distancia hacia el compaero de comunicacin exige un esfuerzo activo, para ser entendido. Los otros no solo recogen el contenido comunicativo, sino que debe ser transformado en un mensaje que puede ser enviado a ellos.2 La transformacin de lo vivido, sentido en un mensaje se asocia con una distancia de lo que se quiso expresar. Lo que se quiso expresar ya no es idntico al que lo expres. Este se convierte en un sujeto, que se crea un objeto frente a l. Como la comunicacin ahora est ligada a condiciones, se hace necesaria una objetivacin de lo propio y el uso de un medio comn, para hacer transportable el mensaje, es decir, el lenguaje hablado. El lenguaje significa un sintonizarse con un horizonte ms grande en el que uno se coloca, lo que entonces conduce a la 4 MF.

Por principio, el ser visto y entendido por el pap, con el cual no existe cercana fisiolgica, est ms ligado a un esfuerzo que con la madre. El ser-visto por la madre debera ser natural en l se recoge al nio (se encuentra en el plano del devenir). El ser-visto por el padre ya contiene un logro propio; para eso hay que esforzarse (por eso es desarrollo de lo que ya ha llegado-a-ser).3

Este es como el paso intermedio hacia el ser-visto por otros, extraos, y un campo de ejercitacin interfamiliar para la comunicacin.

Un ejemplo impresionante de la rapidez con que las pequeas personas tambin ingresan activamente a las relaciones sociales, es la conducta de ayuda y la percepcin de necesidad de ayuda de bebs e infantes: aproximadamente en el 2 aos comienzan los nios a apoyar a otros.

2 El desarrollo de la simbolizacin comienza antes en la expresin corporal y en el juego. El nio comienza a configurar la relacin con el mundo y con los otros, tratando de representar experiencias organsmicas (p. ej. sensaciones corporales, deseos, huellas mnmicas y semejantes), en representaciones lo ms adecuadas posibles, mediante las que se presenta frente al otro. (Rogers 1959/1987, 30f). Las simbolizaciones de los procesos internos, que se hacen cada vez ms precisas, contribuyen al desarrollo del lenguaje, como el medio ms apropiado.

3 Esto ofrece una comprensin ms amplia del significado de la triangulizacin, de la integracin del padre, como es llamado en el Psicoanlisis.

As, por ejemplo, llevan de buena gana objetos a otros, cuando estos no los pueden alcanzar. Pero un estudio de la Wilhelm-Universitt de Mnster (Kster et al, 2016) ha mostrado que los bebs se dan cuenta de la necesidad de ayuda de otros en el primer ao de vida, o sea a una edad, en que ellos todava no pueden ayudar por s mismos. Esto indica, que la actitud de ayuda que fue observada en nios a partir del segundo ao de vida, en realidad ya se orienta en las necesidades de otros y est motivado pro-socialmente.

El momento en que se estima que en el desarrollo existe una clara diferenciacin entre lo propio y lo del otro, y una evaluacin de los procesos en el otro (o sea una capacidad de mentalizacin), hoy se ubica en el 7 - 10 mes. Se trataba de responder a la pregunta desde cuando los infantes son capaces de evaluar correctamente los pensamientos y sentimientos de otros.4 Investigadores de Bochum (De Bruin & Newen, 2012) llegaron a la conclusin, de que sobre la base de la observacin de la direccin y la duracin de las miradas, se puede suponer que los nios ya poseen una Theory of mind en el primer ao de vida y que separan claramente las convicciones propias de las de otros. A los cuatro aos est plenamente desarrollada esta capacidad.

En el 2 y el 3 ao de vida se origina sobre esta base una autonoma y un poder-ser-uno-mismo cada vez mayor. Claro que esto no ocurre sin problemas. Porque el precio de ello es la vivencia de no-pertenencia, no-ser-comprendido y no-independencia. Tambin la irona puede ser comprendida ahora. Los nios son sensibles, cuando se trata o se habla de ellos. Como consecuencia se llega a la crisis del tercer ao de vida.

 

Despus del 3 ao de vida: 4 MF adaptarse (referencia de contexto)

En esta etapa estalla el inters por el mundo con vehemencia. Daniel Stern (1992) denomina este estado de desarrollo el s-mismo-narrativo. El nio comienza a incorporarse en contextos mayores. Ahora puede contar cuentos en relacin a s mismo y sobre acontecimientos del mundo que ha observado, porque reconoce relaciones y tambin puede relacionar l mismo. Se dice que Rudolf Steiner habl de esta edad como la eclosin de la personalidad (Krivtsova 2016), lo que en todo caso es un hermoso concepto. Constantemente hay preguntas de por qu, porque ahora las relaciones son vivamente interesantes. La voluntad se vuelve fuerte, el nio la introduce con perseverancia en los contextos. Los nios realizan juegos de roles, en los que no solo ensayan su identidad, sino tambin su integracin en el mundo. En estos comienzos obviamente falta todava la resolucin. Pero ya se puede ver como un ensayo de un posterior deber o un reconocimiento de ser-solicitado.

A partir del 6 ao de vida surge el inters por relaciones ms elevadas y se desarrolla la creencia. Luego, en el 7 ao de vida ocurre otra crisis en el contexto de la adaptacin al mundo.

4 Hasta ahora hubo resultados diversos de distintos test empricos. De Bruin y Newen (2012) aplicaron un sistema habitual, el llamado False Belief-Test, pero no usaron respuestas verbales, sino anotaron los movimientos oculares. En este test, nios observan a la nia Sally, que coloca su pelota en un canasto y luego abandona la sala. En seguida viene otra nia, saca la pelota del canasto y lo pone en una caja. La pregunta que se le formula a los nios es: Cuando Sally vuelva, va a buscar la pelota en la caja o en el canasto? A travs de los movimientos oculares y la duracin de la mirada se puede deducir, que los nios no antes, pero ya a partir del sptimo mes pueden evaluar, que Sally seguramente buscar la pelota en el canasto. Por tanto, ya pueden mantener su saber diferenciado del de Sally.

 

7. Evolucin

El desarrollo descrito aqu no transcurre en forma lineal ni en fases. Parece que la maduracin fisiolgica conduce a un comienzo temporalmente desplazado del despertar y de la movilizacin de las capacidades personales y existenciales. Krivtsova (2012) puso por primera vez directamente en paralelo el modelo de D. Stern del auto-desarrollo con las motivaciones fundamentales:

 

Ilustr. 1: Primer modelo de D. Stern (1985) de las capas de desarrollo imbricadas y dependientes entre s de la temprana infancia con cuatro main senses of self (auto-percepcin).

En una edicin posterior de este libro (1998), Stern denomina las capas s-mismo (y ya no relatedness relacionamiento) y agrega adems un s-mismo narrativo (Krivtsova, 2016, 30). A partir de esta etapa del s-mismo narrativo, el nio desarrolla su identidad. Pero aqu est tambin el mayor peligro para un desarrollo equivocado o torcido del s-mismo. Krivtsova se refiri en 2016 (31) a esta adaptacin de Stern:

Motivaciones Fundamentales segn Lngle (Krivtsova 2014)

 

Ilustr. 2: El comienzo del desarrollo de las capacidades personales correspondientes a las dimensiones fundamentales de la existencia (Krivtsova 2014)

 

Segn las investigaciones de Stern (1998), el s mismo se desarrolla en las siguientes formas que se van construyendo una sobre otra y que nunca estn concluidas:

1.     el s mismo emergente: comienza en el 2 - 3 mes de vida nunca est concluido

2.     el s mismo nuclear: desde 3-7 meses hasta el fin de la vida

3.     el s mismo subjetivo: desde 7-9 meses hasta el fin de la vida

4.     el s mismo verbal: desde 15-18 meses hasta el fin de la vida

5.     el s mismo narrativo: la forma ms desarrollada del s mismo verbal, desde aprox. 3 - 4 ao hasta el fin de la vida

Stern no habla de estructuras existenciales y contenidos, que el nio incorpora y de las que se apropia, sino de formas del s mismo, o bien, de relatedness, relacionamiento. En el AE vemos la capacidad de elaboracin anclada en las estructuras del Yo. Segn esto, deberamos paralelizar las formas de desarrollo del s mismo de Stern, con el desarrollo de las estructuras-yoicas. Entonces el desarrollo del Yo podra estar fundamentado como sigue:

1.   El s-mismo emergente: desarrollo del Yo bsico en el marco de las MF 1+2

2.   S-mismo nuclear: recibir atencin: Yo existo, estoy aqu!

3.   S-mismo subjetivo: atribucin de algo propio (equidad): Puedo ser como soy me consideran!

4.   S-mismo verbal: recibir valoracin: Me quieren por lo mo recibo respuesta!

5.   S-mismo narrativo: trascender a relaciones mayores (4 MF): Me gusta compartir lo mo y vivir con ustedes!

El modelo de Stern describe muy bien el comienzo del desarrollo del Yo y lo incrusta en la estructura existencial. Pero el modelo tambin describe muy bien el desarrollo de las motivaciones fundamentales, aunque estas puedan tener un marco temporal algo distinto que los tiempos indicados por Stern para el desarrollo del s-mismo. Porque las motivaciones fundamentales muestran un patrn parecido al del desarrollo del s-mismo en Stern, que en ese sentido no reconoce fases, sino ms bien capas y puntos esenciales. Es cierto que tienen una secuencia escalonada, pero al mismo tiempo se percibe una presencia simultnea de las cuatro motivaciones fundamentales. Por tanto, tenemos el modelo de escala junto al modelo de las motivaciones Por eso no se observa una linealidad unvoca en el desarrollo.

La actualizacin en el desarrollo es escalonada. Despus de los primeros 2-3 meses se da la presencia de las cuatro motivaciones fundamentales en forma continua. La construccin fractal de las motivaciones fundamentales parece repetirse tambin en el desarrollo. La construccin fractal podra estar relacionada con que siempre estn participando las 4 MF en cada experiencia, nunca una sola. Pero la experiencia siempre tiene un punto esencial, que entonces est relacionado con una o dos motivaciones fundamentales especficas.

Patrones semejantes de presencia conocemos tambin en la gentica. Los genes tambin estn siempre todos presentes y cada clula contiene los genes para el cuerpo entero. Pero no siempre estn todos los genes activados, y cuando se activan, siempre siguen una cierta secuencia.

Krivtsova (2016, 35) resumi as el desarrollo de las cuatro MF: Los temas de las cuatro motivaciones fundamentales se estratifican como la meloda en un obra musical polifnica y forman una estructura construida por capas, que se diferencia de la estructura en olas de la periodizacin, de la que se parti en el siglo XX (Krivtsova, 2012). Las cuatro motivaciones estn presentes en la vida de un ser humano que va creciendo, empezando aproximadamente a los tres aos.

8. Etapas de vida

Tambin parece haber una periodizacin en etapas de vida ms amplias, cada una de las cuales posee un punto temtico esencial en una de las motivaciones fundamentales, y encuentran dentro de ella una disposicin ordenada y una secuencia. Queremos intentar aqu un esbozo tal que abarca toda la vida sobre la base de una evidencia inmediata. Desgraciadamente no me son conocidas investigaciones empricas para ello.

Los grandes temas de la existencia se originan a travs de distintos puntos esenciales de exigencias del ser humano en las distintas etapas de vida (Lngle, 2014b). Conceptos parecidos tambin existen en otros lados. Rudolf Steiner (1909/1984, 39s) hablaba de perodos de siete aos, Lievegoed (1946/2007) habl de fases vitales. Pero a m me parece tratarse ms bien de ciclos de aproximadamente 15 aos, si uno observa las etapas de vida con su exigencia especfica:

 

 

 

AV MF exigencia especial →

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Punto especfico de desarrollo

0-15 1. Aprender en el mbito de poder

15-30 2. Anclaje social

30-45 3. Configuracin de la personalidad

         45 4. Orientacin vital, comenzar an algo nuevo

 

Tab. 1: Etapas de vida en correspondencia con los temas de la existencia en cada edad y en relacin a las tareas especiales de la persona y de su superacin.

 

Naturalmente estn siempre presentes las cuatro motivaciones fundamentales en cada ciclo y tambin en continua transformacin y desarrollo, pero siempre parece estar una MF en el primer plano.

 

9. El ser est en el devenir

El ser en los humanos no es esttico. Yo no soy simplemente y permanezco as como soy, sino que llego a ser cada da nuevamente aquel que puedo ser hoy. A travs de crecer, aprender, ser- uno-mismo y responder, cada da soy un poco distinto, llego a ser y me desvanezco, aprendo y olvido, siempre estoy fluyendo. En todas las dimensiones de ser-humano:

 

         Biolgicamente: a travs de crecer, madurar y envejecer

         Psicolgicamente: a travs de aprender, condicionamiento, adaptacin, reaccionar mejor

         Personalmente: puedo ser ms o menos m-mismo en el mundo, es decir, poder-desplegarme. A travs de lograr una relacin interior y exterior equilibrada.

         Existencialmente: a travs de encontrar respuestas propias a las preguntas de la vida e involucrarse en ellas.

Porque ser-persona significa ser libre, no estamos fijos, sino siempre en camino de aprehendernos de nuevo en las decisiones. Llegar a ser y desarrollarse son partes de la vida hasta que termina.

 

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Trad.: M. von Oepen 2019.

Curriculum 

Alfried LNGLE, Prof. M.D., Ph.D., Prof. h.c., Dr. h. c., naci en 1951 en Austria. Estudi medicina y psicologa. Mantuvo una cercana colaboracin con Viktor Frankl (1983-1991). Fundador y presidente (desde1983) de la Sociedad Internacional de Logoterapia y Anlisis Existencial (Viena www.logoterapia.org ). Profesor de psicologa en universitades en Mosc, Klagenfurt (Austria) y Viena. Fundador de la escuela de formacin de Psicoterapia Analtico-Existencial. Fue vicepresidente de la International Federation of  Psychotherapy (IFP) con sede en Zurigo, Suiza, entre 2002 - 2010. Tiene 500 publicaciones.

 

Correo de contacto: 

alfried.laengle@existenzanalyse.org 

 

Fecha de entrega: 25/10/24

Fecha de aceptacin: 27/12/24


 

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