Revista Latinoamericana de Psicoterapia Existencial. UN ENFOQUE COMPRENSIVO DEL SER. Ao 15 - N 30 Abril 2025

 

Vivencia de la Corporalidad en Mujeres que Ejercen el Trabajo Sexual

 

Experience of Corporeality in Women who Engage in Sex Work

 

Pamela del Roco Bautista Cortez

Salcedo, Ecuador

Ministerio de Salud Pblica

 



Resumen

El cuerpo es el vehculo del ser-en-el-mundo, forma un tejido de significaciones que revelan el ser, permite el contacto con el otro a travs de su corporalidad, develndose por medio del cuerpo hablante; en este sentido, en las mujeres que ejercen el trabajo sexual el foco de atencin es el cuerpo, al ser el aspecto visible y accesible en su contexto. Bajo esta premisa, la presente investigacin de tipo cualitativa pretende comprender la vivencia de la corporalidad en las mujeres que ejercen el trabajo sexual, por medio del mtodo fenomenolgico a travs de entrevistas semiestructuradas. En la conclusin, se comprende que las mujeres experimentan una condicin alienante de la corporalidad, fundidas en el uno pblico, cuyo centro de atencin es el cuerpo fsico transformado en coseidad.

 

Palabras clave

corporalidad, alienacin, trabajo sexual, cuerpo objetivado.

 

Abstract

The body is the vehicle of being-in-the-world, forming a network of significations that reveal being, allowing contact with the other through its physicality, being unveiled through the speaking body; in this sense, for women who engage in sex work, the focus of attention is the body, as it is the visible and accessible aspect in their context. Based on this premise, the present qualitative research aims to understand the experience of corporeality in women who engage in sex work, using the phenomenological method through semi-structured interviews. In the conclusion, it is understood that women experience an alienating condition of corporeality, merged in the "public one," whose center of attention is the physical body transformed into a commodity.

 

Keywords:

corporeality, alienation, sex work, objectified body

 

Dar al alma la ocasin de sentir su cuerpo (Merleau-Ponty, 1945)

 

Introduccin

Las mujeres que ejercen el trabajo sexual se desenvuelven en un medio comercial cuya dinmica es entendida como la compra-venta de sexo, mirando como actor principal al cuerpo. Dicho trabajo ha recibido varias crticas, una de las posturas que ha tomado relieve es la abolicionista, que rechaza la prostitucin, pues implica el envilecimiento de un acto humano ntimo y la cosificacin del sexo-cuerpo (Lamas, 2017).

En el estudio realizado por la organizacin CARE en Ecuador revela que las personas practican el trabajo sexual en condiciones deplorables con derechos resquebrajados, pero que se obligan a continuar, para sobrevivir y sostener a su familia sometindose a prcticas de riesgo, en el intento de no cesar su trabajo (Tamayo et al., 2023). 

La cultura patriarcal ha sido el promotor de abusos de poder bajo la concepcin del cuerpo femenino como mercadera, planteando estndares de belleza que promueven prcticas estticas, la iniciacin sexual de hombres con trabajadoras sexuales como cono de virilidad, atencin en salud centralizada en la genitalidad (Tamayo et al., 2023) como si el cuerpo de la mujer se redujera a sus genitales y al cuerpo fsico; as, el trato inequitativo es una espiral que no termina.

Aunque se ha intentado regular el trabajo sexual y crear polticas pblicas an hay brechas, pese a que su prctica implica la ocupacin del cuerpo, las demandas de atencin se centran al aspecto orgnico, enfatizando la salud sexual y reproductiva y el cuidado ante las infecciones de transmisin sexual, olvidando que el cuerpo es ms que piel, ms que genitales. En este sentido, Heidegger refiere que el cuerpo es el vehculo-del-ser-en-el-mundo, que constituye la puerta de acceso y salida de la experiencia (Molina, 2021) e integra los despliegues y repliegues de la existencia. 

De esta manera, el cuerpo hace posible la existencia-coexistencia, pues el dilogo con el otro se da entre personas corporales, las intenciones encarnadas permiten transmitir la completud de la vivencia del cuerpo, integrando el cuerpo sensible, expresivo y su movimiento en el mundo. Adems, a travs de l es posible comprender el mundo, pues la corporalidad es hablante, no est lanzada al azar, es construida y vivida, desencadena gestos que son tejidos de experiencias que habitan en el cuerpo, en definitiva, el cuerpo es la revelacin del ser.

As pues, el objetivo general de la presente investigacin es comprender la vivencia de la corporalidad en las mujeres que ejercen el trabajo sexual, a travs de los siguientes objetivos especficos: conocer la autopercepcin que tienen de su corporalidad las mujeres que ejercen el trabajo sexual; explorar la corporalidad vivida en el contexto del trabajo sexual; y entender la relacin con el otro dentro del contexto del trabajo sexual.

 

Estado de Arte

 

Corporalidad 

El cuerpo es ms que una estructura orgnica, se extiende ms all de la superficie de la piel, est dotado de intencionalidad y subjetividad (Lagos, 2020); no puede ser comprendido de forma aislada, sino dentro de un contexto, es as que ser cuerpo es estar dentro de un mundo (Flores, 2003). Por su parte, Heidegger enfatiza que el cuerpo no es un objeto esttico, sino que deviene en su relacin existencial con el mundo (Lagos, 2020). Merleau-Ponty (1945) aade que, el objeto puede ser percibido a travs de la experiencia corprea, pues la percepcin exterior y del propio cuerpo varan unnimemente porque son las dos caras de un mismo acto.

Para Heidegger, el Dasein no es el estar-ah, como una cosa a lado de otra en un espacio, sino que es un estar-en, pues todo lo corporal pertenece al interior del existir ya que el cuerpo habita el mundo y lo experiencia constantemente (Lagos, 2020). Como Merleau Ponty expresa el propio cuerpo est en el mundo como el corazn en el organismo (Merleau-Ponty, 1945, p.219). 

Por otro lado, el cuerpo no es un objeto cualquiera, abre las puertas de la memoria y se convierte en el puente de comunicacin entre nosotros y el mundo, entre nuestro pasado y nuestro presente (Prez, 2008). En el cuerpo habitual de Merleau-Ponty, las habitualidades sedimentadas pueden regirse de acuerdo a los modos estructurados de existir en ciertos espacios y en las relaciones entre los cuerpos (Garca, 2018). Asimismo, las experiencias pueden dejar de percibirse como proyectos de comportamiento sedimentado y se las percibe como nuevas, sintiendo las expresiones naturales del cuerpo (cuerpo actual) (Garca, 2018), que es la experiencia singular instantnea (Coleclough, 2010). 

 

Espacialidad y cuerpo para el otro 

La espacialidad en el Dasein, se desprende de distancias mtricas, pues las cercanas y lejanas consisten en la significatividad, en lo concerniente a la persona, que permite construir el contacto y vnculo con el mundo, haciendo posible la vivencia del estar-en (Flores, 2003). De tal manera que, se refiere a la forma de preocuparse del otro, pues es un vivir corporal, donde el Dasein a travs del cuerpo se posiciona en lo abierto en un espacio para ser afectado, es el lugar donde ocurre el acontecimiento del existir en todas sus dimensiones (Lagos, 2020). De este modo, Sartre (como se cit en Xolocotzi et al., 2011)  refiere que el cuerpo es el primer punto de contacto que el ser humano establece con su mundo; el otro es conocido como cuerpo y que la facticidad deja de existir por s mismo (De Castro et al., 2006).

Se accede al otro a travs de la mirada, siendo la puerta de entrada a un mundo que se lo va a habitar, dado que desde ah se perciben las cosas segn cmo se presenten, mientras que, la palabra es el vehculo de las relaciones con el otro, ya que est ligada a la coexistencia (Merleau-Ponty, 1945).

 

Visible e invisible

El cuerpo viviente es captado por otros cuerpos a travs de miradas, hacindose as visible para el otro. De esta forma, lo visible se dispone en la existencia del cuerpo que capta y es captado por el mundo (Fernndez, 2016). Es as que, los rastros de la conciencia se comunican a travs del cuerpo que se da para los dems (ser-para-el-otro). Sin embargo, para conocer la corporalidad desde la fenomenologa se debe contemplar que hay partes invisibles de ella, que contienen la verdad de la experiencia, pues en primera instancia se tiene acceso al otro a travs de sus cuerpos, pero existen limitaciones en cuanto a su conocimiento, ya que hay pliegues de la existencia que no se pueden acceder con la mirada (ser-para-s) (Fernndez, 2016).

Adentrarse al mundo de la otra persona es posible a travs del encuentro con la alteridad, que surge con la apertura de lo invisible haciendo posible salir del ensimismamiento, pues el otro no se agota en el cuerpo (Fernndez, 2016). Precisamente, el quiasmo es una apertura espontnea de lo visible exterior en lo invisible interior y viceversa, es decir, el lenguaje discreto de la percepcin y del cuerpo se ver acompaado del lenguaje hablante del pensamiento (Firenze, 2016). En este sentido, lo visible es lo percibido incompleto, puesto que hay una cavidad interior en donde habita lo invisible, diverso y profundo, dicho de otro modo, lo invisible no es lo opuesto de lo visible sino su revs (Firenze, 2016).

 

Encarnacin del cuerpo 

La encarnacin del cuerpo es el lenguaje hablante, aquellos sentidos que no son dichos, pero s vividos a travs de la palabra que se hace cuerpo y el gesto que comunica (Verano, 2008) dentro de un silencio de palabras toma el protagonismo el lenguaje del cuerpo. Merleau-Ponty (1953) refiere que las intenciones encuentran en los movimientos su vestimenta natural o su encarnacin (como se cit en Molina, 2021, p. 57). De esta forma, el cuerpo revela al otro cuando se mira a travs de l (Prez, 2008), apareciendo en una totalidad encarnada, convirtindose en una expresin del ser (Maya, 2024).

Por su lado, Marcel (1956, como se cit en De Castro et al., 2006) expresa que el propio cuerpo sentido y entendido se lo puede vivenciar plenamente a travs de un yo en accin, pues es una zona media entre lo fsico y lo espiritual; acercndose a la totalidad sinttica que se entiende como la coexistencia del cuerpo con la individualidad desde el contexto vivencial, comprendiendo as la existencia encarnada, pues no se da ni un solo movimiento en un cuerpo vivo que sea un azar absoluto desligado de lo psquico, ni actos psquicos que no demuestren vida en lo corpreo (Merleau-Ponty, 1945).

 

El cuerpo como ser sexuado 

Cuando la persona durante el acto sexual ntimo vive framente la situacin y percibe distracciones son consecuencia de la ausencia de compromiso con el acto sexual, puesto que un espectculo tiene una significacin sexual, no cuando su presencia se relaciona con los rganos sexuales o con los estados de placer, sino cuando significa para el cuerpo una situacin ertica y se construye la posibilidad de ajustar a una conducta sexual y tener la apertura de ceder (Merleau-Ponty, 1945), para que se conecte un cuerpo a otro cuerpo (Garca, 2018).

Merleau-Ponty (como se cit en Garca, 2018) seala que es el cuerpo deseante aquel que est dispuesto activamente a la captacin de un objeto ertico; mientras que la persona que tiene un cuerpo que es sometido a la mirada ajena y deja que su valor sea dado por el otro, puede ser reducido a objeto (Merleau-Ponty, 1945).

Complementando lo mencionado, Lvinas refiere que la voluptuosidad es la impaciencia del deseo que no va hacia un fin, en tanto que en su descubrimiento no pierde su misterio, no hay develacin, e incluso mantiene el pudor, a pesar de la exhibicin, pues la voluptuosidad profana no devela, no ve ms all de lo visible, no expresa; para un contacto genuino es importante que se vea el rostro pues a travs de su mirada se deslinda de lo lascivo a la desnudez (Lvinas y Guillot, 2002). 

 

Cuerpo objetivado

El cuerpo no es un objeto, no se lo puede descomponer para tratar de entenderlo, sino que se debe vivirlo, pues el ser se alimenta a travs de experiencias (Merleau-Ponty, 1945). No obstante, la nocin de que se tiene un cuerpo abre la brecha entre el yo y el cuerpo, mirndolo como un objeto del cual se puede distanciar, condicin de la alienacin (Venebra, 2018). Precisamente la alienacin es la alteracin del ser en el mundo, al no darse de forma genuina, es el no sentirse involucrado con el mundo, encontrndose con falsedad y fingimiento (Forero, 2021). Desde Hegel, alienacin implica el reconocimiento de que hacernos extraos para nosotros mismos, hacerse ajeno a algo familiar, perder algo que le perteneca, es el desapego, pero no es una renuncia total, la relacin con el mundo y con el otro se mantiene, aunque distorsionada, lo cual implica la posibilidad de restaurar o revivir una relacin no alienada (Forero, 2021).

Por su parte, Heidegger al hablar de cosificacin seala que ocurre cuando el fin utilitario usurpa la relacin intersubjetiva e intrasubjetiva, tomando un tinte cotidiano y dejando de lado la apertura de las nuevas experiencias; de esta manera las relaciones se presentan como utilitarias cuando cumplen fines instrumentales convirtindolo en objeto de ocupacin pues su nico modo de ser es funcional (Gal, 2010).

Adems, la lineacin es despojarse del cuidado del ser a travs de formas inadecuadas de coexistir, con los impersonales se y el uno que implica fundirse en el mundo ajenndose de su ser, ya que se da al dominio del otro de acuerdo al fin que se le ha impuesto, se habla por la totalidad, encubrindose como lo ya sabido (Gal, 2010). Mientras que, la negacin absoluta del cuerpo implica consecuentemente la negacin de toda existencia, dndose radicalmente en el suicidio, pero existen otras formas que mantienen el cuerpo en vida mientras lo niegan, desprecian o destruyen (Besora, 1997).

As, el hecho de negar los propios deseos, con la represin o permisividad extrema, por la tendencia a cumplir con las demandas externas, se ignoran las necesidades del propio cuerpo, resultando ser un acto de violencia contra la corporalidad, as, la identidad se ve afectada por el dolor emocional de la autoestima que es manejado con cirugas plsticas (De Castro et al., 2006) para intentar mantenerse en auge en el mercado y descartando aquello que ha perdido su atractivo (Palacios, 2019). Es as que se objetiva el cuerpo al igual que las cosas, intentado renovar la imagen corporal cada tanto, desplegando una disociacin entre el cuerpo y el yo, que deja un transitar de angustias e insatisfacciones (De Castro et al., 2006), pretendiendo estar renovndose en el mercado.

 

Metodologa

El enfoque de investigacin es de tipo cualitativo, a travs del mtodo fenomenolgico, con un enfoque terico en psicoterapia existencial; la estrategia metodolgica usada es el estudio de casos mltiples, con un muestreo intencional, quienes cumplieron con los criterios de inclusin (sexo mujer, ejercer el trabajo sexual, voluntariedad para participar en la investigacin) y exclusin (diagnstico previo de trastornos mentales y del comportamiento, iniciar el trabajo sexual actualmente, ausencia de apertura al dilogo, encontrarse bajo el efecto de alcohol u otras drogas en el momento de la entrevista).

De esta forma participaron en el estudio cinco mujeres que ejercen el trabajo sexual en establecimientos, con una edad comprendida entre 30 y 38 aos, cuyo tiempo de trabajo oscila entre uno y quince aos. 

 

Instrumentos

Se realiz una entrevista semiestructurada con preguntas gua que orienten al acercamiento de la vivencia de la corporalidad en mujeres que ejercen el trabajo sexual enfocados en el contexto del trabajo, el cual para la validacin de su contenido fue sometido a la revisin de dos Psicoterapeutas existenciales latinoamericanos. 

 

Lugar de Aplicacin

El lugar que se aplic el estudio fue en Ecuador, Provincia de Cotopaxi, ciudad Latacunga, en un centro de atencin primaria en salud del sector pblico.

 

Resultados

Cuerpo-para-s

Es el descubrimiento de la propia subjetividad, el auto-reconocimiento y la forma en la que se hace visible para s mismo la propia corporalidad. Dentro de esta categora se integran las subcategoras cuidado del cuerpo y relacin con el propio cuerpo. 

 

Cuidado del cuerpo.

Implica la atencin, preocupacin y diligencia a la corporalidad, otorgndose cautela en lo que ha de hacerse (Caballero, 2019). En las entrevistas realizadas se evidencia que el cuidado del cuerpo se enfoca en lo orgnico, realizando prcticas que involucran la alimentacin, aseo y control de salud:

 

muchas veces lo quiero cuidar, pero a veces no puedo () si desayuno, no almuerzo () en la comida no me cuido (entrevista semiestructurada 1, noviembre 2024)

cuidado en el sentido mdico () tratando de mantenerme sana () en ginecologa siempre estoy ah pendiente (entrevista semiestructurada 2, noviembre 2024)

el principal, el aseo, segundo mirar a las personas que no tenga malas intenciones con uno, eso es cuidarse (entrevista semiestructurada 3, noviembre 2024)

 

No obstante, dos mujeres refieren un no-cuidado, reconociendo que en su trabajo se exponen al consumo de sustancias y al trato utilitario que le dan a su cuerpo:

 

en el trabajo casi no lo cuido porque si lo cuidara, no vendiera y es una de las razones por las que cuando quieren ocuparse contigo, entonces debes de tomar (entrevista semiestructurada 1, noviembre 2024)

en el trabajo no lo cuido, lo abuso, exploto, lo utilizo, lo sobre utilizo, que me estn tocando, que me estn apretando (entrevista semiestructurada 5, noviembre 2024)

 

De esta manera, las mujeres entrevistadas tienen un concepto reducido del cuidado del cuerpo, alejndose a lo expresado por Gilabert (2023), el cuidado del cuerpo implica la comprensin de la existencia, de sus lmites, necesidades, escuchndolo y precautelndolo. 

 

Percepcin del cuerpo propio.

En cuanto a la calidad de relacin, trato y significacin que las mujeres entrevistadas dan a su cuerpo, expresan:

 

no nos llevamos nada bien () cuando sub de peso se me da el cuerpo, me di cuenta que soy recta, as como nevera que le dicen a uno, me veo al espejo y digo que ven de m, los varones (entrevista semiestructurada 2, noviembre 2024)

yo me decepcion de m misma, por lo que soy gordita, porque yo me pongo a ver fotos anteriores y todo (entrevista semiestructurada 3, noviembre 2024)

est ahorita un poquito medio gordito, tambin a lo que yo era, s, est medio, est un poquito gordito, gordito (entrevista semiestructurada 4, noviembre 2024)

yo con mi cuerpo me relaciono psimo porque no me siento bien, estoy demasiado gorda, no me gusta cmo me veo (entrevista semiestructurada 5, noviembre 2024)

 

Ante lo citado, Xolocotzi et al. (2011) explica que la comprensin que se tiene de s mismo est determinada por las redes de significado pblicas patriarcales que encarnan en el comportamiento femenino que est condicionado por la opresin sexista que ejerce la sociedad contempornea. Es as que, las mujeres que ejercen el trabajo sexual tienden a sobre-exigirse una imagen corporal estereotipada, cuestionndose constantemente sobre su aspecto fsico, dependiendo de ello la calidad de relacin que tengan con su cuerpo.

 

Espacialidad

Corporalidad espacial

Se refiere a la intersubjetividad que permite conectar con el otro, ms que la cercana corporal que pudiesen experimentar. De esta manera, se evidencia que las mujeres entrevistadas se distancian del otro, carecen de la intencin de des-alejacin e involucramiento (Lagos, 2020), mostrando una corporalidad enmascarada:

 

adentro obviamente que no soy yo porque ando con vergenza () afuera ya es diferente, es uno mismo (entrevista semiestructurada 1, noviembre 2024)

yo no soporto los hombres ac afuera, no soporto, lo detesto de verdad, me da tanta rabia de verdad que estoy ah por hipcrita (entrevista semiestructurada 2)

en el trabajo me pongo como ms fuerte () para que no se me trepen porque hay hombres que se le trepan a uno (entrevista semiestructurada 3)

 

Lo visible 

Pretendiendo analizar aquello que quieren comunicar las mujeres que ejercen el trabajo sexual a travs de su cuerpo visible surgen las subcategoras cuerpo para el otro y la palabra objetivada.

 

Cuerpo para el otro

El cuerpo visible es la forma en la que se presenta al otro en la cual un gesto presenciado tiene un carcter de solicitacin, de pregunta que invita a una respuesta (Xolocotzi et al., 2011), ante lo que las participantes sealan:

 

yo me comporto alegre, dejo todos los problemas mos a un lado y hago como que si no pasa nada y estoy alegre (entrevista semiestructurada 1, noviembre 2024)

repito lo mismo que veo en las dems () as tengo que vestirme para poder llamar la atencin (entrevista semiestructurada 2, noviembre 2024)

cariosa, ah uno tiene que dar cario porque si uno est amargado va a decir para qu voy a coger esa amargada (entrevista semiestructurada 3, noviembre 2024)

 

De esta manera, el cuerpo visible para el otro en el lugar de trabajo tiene la intencionalidad mostrarse accesible, ensamblando su existencia en un cuerpo fsico que pueda ser aceptado y atrado por el otro (cliente). 

 

La palabra objetivada.

La palabra es una posibilidad de expresin del cuerpo (Trueba, 2023) es el vehculo de las significaciones (Merleau-Ponty, 1945). No obstante, en el contexto del trabajo sexual su fin no es dejar ver lo invisible y dar cabida a la intersubjetividad, sino que la palabra es instrumentalizada como estrategia para vender un servicio:

 

sentarme, ellos me instan en una conversa y de la conversacin estar bien, hasta que ellos vayan a ocuparse as (entrevista semiestructurada 1, noviembre 2024).

yo les tengo paciencia, converso con ellos, hago bien mi trabajo, porque ellos van a desahogarse ah, en todos los sentidos () van a ser tratados (entrevista semiestructurada 2, noviembre 2024).

tratarlos bien con tratar de hablarle bien, salir una conversa y as (entrevista semiestructurada 3, noviembre 2024).

 

Mirada

La mirada ajena de acuerdo a Fernndez (2016) no es necesariamente alienante, y de hecho para que lo sea es imprescindible que el individuo se preste a ello y acepte asumir ese rol. En este marco, parten las subcategoras, mirada objetivada y sus significaciones.

 

Mirada objetivada.

Las mujeres entrevistadas viven la experiencia de la mirada objetivada, pues los hombres las miran como un instrumento de cuyas propiedades se pueden valer para la realizacin de sus propios fines (Lan, 1968). 

 

me miran, yo los miro ah me llaman()les miro sonriente, porque si los miro enojada, obvio no me van a llamar (entrevista semiestructurada 1, noviembre 2024)

mi estrategia as en veces cuando a uno lo quedan mirando y uno se le ve como que se lo llama, ve el cliente te llama (entrevista semiestructurada 2, noviembre 2024)

() aprend que uno tiene que siempre sonrerles, hacerles miraditas () ver quin a uno lo est mirando () tambin mirarlo y ah viene comenzando la conexin (entrevista semiestructurada 5, noviembre 2024)

De esta manera, se comprende que la mirada en el contexto del trabajo sexual es utilizada como el contacto inicial para la obtencin de un servicio, mientras que las mujeres toman el rol activo de un cuerpo instrumentalizado. 

 

Significado de la mirada.

Se evidencia que el cuerpo es posedo por el otro a cambio de dinero, pues el otro objetivado es visto como aquello que tiene propiedades utilizables, deshumanizndolo, siendo la mirada dotada de un lenguaje que es percatado a travs del cuerpo de las mujeres que ejercen el trabajo sexual: 

 

a veces me siento as como como muy manoseada, la miran y as () es como que se la quieren comer () yo siento que miran como con manoseo, como depravados () como psicpata () (entrevista semiestructurada 1, noviembre 2024).

a veces siento que me miran con bien, a veces siento que miran como murmurando mal (entrevista semiestructurada 3, noviembre 2024).

la mayora con morbo, con morbo, con deseo eso s, es que as le miran a uno, ah la miran a uno as (entrevista semiestructurada 5, noviembre).

 

Invisible

Pliegues de la existencia. La corporalidad tiene en su interior significaciones que contienen la verdad de la experiencia vivida, pero no son accesibles a la vista, por tanto, deben trascender a lo visible, como menciona Fernndez (2016) son zonas de difcil visibilidad; que en un encuentro autntico es posible comprenderlo. No obstante, en el contexto del trabajo sexual, al presentar una corporalidad fingida, superficial, no se puede acceder a la comprensin del ser por medio del cuerpo, ya que este es presentado y tomado como coseidad, carente de significacin. 

En relacin a ello, ha sido posible tener un acercamiento a los pliegues de la existencia de las participantes durante la entrevista, ya que el espacio ha sido vivido como un momento de desahogo, no hay a quin contarle las cosas (entrevista semiestructurada 2, noviembre 2024). 

La aproximacin a la experiencia trasciende a lo visible en el encuentro con el otro, pero en el contexto del trabajo sexual se carece del intento de comprender y significar, sobresale la intencin de poseer. Pues, el otro se limita a ser observado en tanto que cosas u objetos en su simple materialidad (Fernndez, 2016). 

 

Encarnacin 

Gestos que comunican.

Es la expresin del cuerpo en el estar-en-el-mundo (Xolocotzi et al., 2011); es decir, el cuerpo se vuelve una expresin del ser (Maya, 2024). Las mujeres entrevistadas comparten:

 

miedo, vergenza de encontrarme a alguien que yo conozca no poda estar bien, no poda trabajar bien as como que ya viene, no estaba bien y por eso ya no volv a ir a ese lugar [] hay veces que uno no puede y ya se le nota, que lo angustia, como que algo le pasa, ya no depende de uno, sino de la reaccin del cuerpo de cmo est en ese momento (entrevista semiestructurada 1, noviembre 2024).

me molesta ir, no me gusta, voy porque necesito dinero hay das que s, me causa tristeza y lloro muchsimo [] absorbo muchas energas de los varones, me siento sper pesada, cansada, es como si me han dado una paliza, aunque solo he conversado (entrevista semiestructurada 2, noviembre 2024).

hay veces que s he sentido que me han dado esos bajones, () ah me pona triste, se me salen las lgrimas, pero obviamente que la persona no me viera, me secaba disimuladamente y ya pensaba en otra cosa (entrevista semiestructurada 5, noviembre 2024).

 

As tambin, revelan su vivencia de incomodidad en el trabajo al ser observadas por los clientes: 

 

me hago chiquitita, chiquita, no me da ganas ni de virar a los lados, me quedo como estatua (entrevista semiestructurada 3, noviembre 2024).

 

En cuanto a aquello que viven cuando los lmites son rebasados por los clientes sealan: 

 

s, da coraje, s se reacciona un poco mal cuando uno est as de malas entonces un jaln de oreja se le va dando o un jaln de pelo (entrevista semiestructurada 4, noviembre 2024).

 

Cuerpo como ser sexuado

La significacin sexual tiene sentido cuando hay la intencin de correspondencia de un momento ertico; dentro del contexto del trabajo sexual el cliente cumple el rol de sujeto deseante, mientras que las mujeres entrevistadas cumplen el rol de objeto deseado, ya que tienen un cuerpo que se exhibe para ser ocupado por el otro sin intencin de reciprocidad:

 

la mayora anda descubierta porque si no es en la forma de los senos, es en la parte de abajo, nunca la va a ver bien toda cubierta (entrevista semiestructurada 1, noviembre 2024)

la mayora de los hombres nos miran, es con morbos, qu tan grande estn las tetas, estn pequeas, estn paradas, estn alzadas, las nalgas, la cintura, si es operada, si es natural (entrevista semiestructurada 5, noviembre 2024)

hay personas que s van porque tienen ganas o deseos o porque quieren el cuerpo mismo para aliviarse, creo que eso sienten, yo no soy hombre, pero yo siento eso como que ellos quieren desfogarse (entrevista semiestructurada 1, noviembre 2024).

 

Cuerpo Habitual

Cotidianidad de la Corporalidad.

Confiere a que los actos son actividades familiarizadas, rutinarias, orientados en su espacio cuyo cuerpo se mueve ante lo cotidiano, sabe cmo desenvolverse, pues el cuerpo tiene el conocimiento previo de la experiencia (Xolocotzi et al., 2011). A tal efecto, las mujeres entrevistadas en cuanto a su modo de desenvolverse en el trabajo manifiestan: 

 

al principio lo vea complicado porque no saba () pero ya a raz de pasar el tiempo, como que se hace una costumbre, como un trabajo normal [] el cuerpo ya dice que ya se acab la hora de exhibir, ya se pone ropa y sale ms normal [] es una rutina, o sea todos los das, a la misma hora y a la misma hora de salida y todos los das hacer lo mismo (entrevista semiestructurada 1, noviembre 2024).

 

o sea no estoy feliz por lo que hago ni tampoco estoy triste o enojada, no nada, hago mi trabajo y ya [] los trato bien como ellos quieren [] (entrevista semiestructurada 2, noviembre 2024).

 

el cuerpo, como ya est acostumbrado a lo que es trabajo ya se acostumbra uno va a lo que va [] me siento normal como todos los das porque ya es rutina, como uno ya se lo toma como trabajo (entrevista semiestructurada 4, noviembre 2024).

 

Alienacin 

Las mujeres que ejercen el trabajo sexual se encuentran sumergidas en la mundaneidad de su trabajo, renunciando a sus posibilidades y mirndose como entes determinados, con obligaciones, tienen impregnado dentro de s lo que se debe y no se debe hacer (Lozano, 2004).

 

me canso de esta vida y digo ya no quiero ir as, pero ya como que me refleja la realidad ma y vuelta vuelvo y me tengo que ir a venir a trabajar (entrevista semiestructurada 1, noviembre 2024)

estoy aqu porque estoy obligada por la necesidad, porque si no, no estuviera aqu (entrevista semiestructurada 5, noviembre 2024).

 

Impersonal uno

Adems, pierden su ser y se destinan a lo ya dado, cayendo en el das-Man con el impersonal uno, en donde los patrones pblicos de dominacin de gnero son una parte esencial del uno pblico (Xolocotzi et al., 2011, p.82).

 

uno intenta salir, pero no puedes porque te hace falta dinero y uno recurre otra vez al trabajo [] los hombres yo lo veo que se van a satisfacer, con uno se desfogan (entrevista semiestructurada 1)

uno como mujer, sabiendo que anda con uno y con otrouno tambin tiene que hacerse chequear y ser precavida (entrevista semiestructurada 3, noviembre 2024)

 

cmo le digo, uno ya se viste, se pone su vestidouno ya cambia bastante ah, uno se arregla, uno se ve diferente (entrevista semiestructurada 4, noviembre 2024)

quieren hacer con uno de todo lo que ellos quieran y uno tiene que soportar ciertas cosas [] en el trabajo uno tiene que ponerse eso y a m me fastidiapero me toca usarlo porque as tiene uno que vestirse (entrevista semiestructurada 5, noviembre 2024).

 

Las mujeres que ejercen el trabajo sexual comnmente en su dilogo usan el uno como forma de generalizar aquellos patrones que se ven obligadas a seguir, hacer, usar, dentro de su contexto, pues es lo ya establecido lo cual tienen que replicarlo. 

 

Olvido del ser

Heidegger, seala que es la angustia la que permite experimentar la verdad del Ser, si no es soportada la persona deja de pensarse, cayendo en su olvido, renunciando a su existencia proyectante y responsable, pasando de lo pensable a lo calculable y aventndose a ser una instrumentalizacin, ya que deja de explorar su Ser, anulando sus posibilidades, pues ha dejado de encontrarse consigo mismo (Lozano, 2004).

 

el rato en el que el uno se va a ocupar yo trato de pensar en otras cosas, no, no, no, como que no estoy ah yo trato de pensar muchas cosas y el tiempo se va y ya (entrevista semiestructurada 1, noviembre 2024)

no paso pensando que estuve con alguien que no quise, no lo pienso, o o sea lo olvido, ya lo dejo ah, como que no existi no nada eso (entrevista semiestructurada 2, noviembre 2024).

 

como que parece que la mente se pone solo, trabajo, trabajo, como que se bloquea, yo por mi parte soy as, esto es trabajo, para m no va ms el teatro [] la sensacinse siente que te tocan, pero ms de ah no, el cuerpo ya se pone como en neutro (entrevista semiestructurada 4, noviembre 2024).

 

me pongo a escuchar la msica y me pongo a cantar la msica en mi mente () procuro pensar en algo diferente o concentrarme en la msica, aj, para no estar como que muy presente ah (entrevista semiestructurada 5, noviembre 2024).

 

De esta manera, al olvidar el Ser, al dejar de pensarlo y reducir lo pensable a lo calculable, encapsulan su presencia a un til, un artefacto dispuesto a ser utilizado, sumergindose en un mundo tcnico donde todo est dado, conocen el funcionamiento a la perfeccin y no hay nada que develar, es repetitivo. 

 

Ruptura de la coexistencia del cuerpo y la subjetividad

Se refiere a la disociacin de la dimensin ontolgica existencial, pues el cuerpo es concebido como cuerpo fsico que desoye su existencia con comportamientos que no estn en sintona con lo sentido, mostrando una corporalidad diferente a la vivida. Las mujeres entrevistadas muestran un espectculo visible desalineado con lo vivido:

 

no me gusta, pero lo disimulo exageradamente bien, yo entro en ese papel de que ay me gusta, pero no, no me gusta (entrevista semiestructurada 2, noviembre 2024).

 

hay clientes que salen con majaderas, con obscenidades y me da rabia cuando me comienzan a hablar boberas y me toca aguantar, hacerme la bruta [] dentro del trabajo si me toca hacer lo contrario, fingir que todo es felicidad, que todo es lo mejor, que a m todo me gusta (entrevista semiestructurada 5, noviembre 2024).

 

Cuerpo tenido (Krper).

Se reduce a la presencia fsica del cuerpo, como una cosa que est-ah tiene sus estructuras, su particularidad de movimiento, es visible por el mundo (Gallo, 2006), y vivido como objeto, mercadera que est ah para ser usada. En este aspecto las participantes expresan: 

 

() este es mi cuerpo, que yo lo salgo a exhibir es como que es algo que yo quiero vender, yo lo tengo que tener bien arregladito, as bien bonito para que lo vean as (entrevista semiestructurada 1, noviembre 2024).

 

yo no vengo aqu a enamorarme, yo no vengo a buscar pareja, yo vengo aqu a trabajar, a dar un servicio (entrevista semiestructurada 2, noviembre 2024).

 

que se vayan rpido, para as desocuparme ms rpido y si hay otro cliente seguir con el otro [] que lo toque aqu y por ac y que la quieren mandar las manos no, si no van a consumir, no toquen la mercadera (entrevista semiestructurada 3, noviembre 2024).

 

Discusin

Para empezar, el estudio de la vivencia de la corporalidad en las mujeres que ejercen el trabajo sexual implica acercarse a su autopercepcin corporal, redes de significado que se crean en torno al comportamiento en un contexto dado, as como comprender su corporalidad para el otro. 

Por consiguiente, las mujeres que ejercen el trabajo sexual tienen una forma reducida de construir el cuidado de su corporalidad, se centran en la imagen corporal, abastecimiento de necesidades bsicas como la alimentacin, control de salud enfocado en la genitalidad, reduciendo su cuerpo a su rgano sexual y silueta corporal, influenciadas por la cultura patriarcal que focaliza el cuerpo femenino bajo estndares de perfeccin. A tal punto que su autovaloracin depende de la forma de su apariencia esttica restringiendo su corporalidad a los contornos visibles por el mundo. Recayendo en la belleza que Lvinas y Guillot (2002) refieren como aquello que recubre lo indiferente en lugar de ser aquello que abriga el misterio de cada ser, pues se habla del desarraigo del ser. 

Adicional a ello, se analiza que las participantes se despojan de su cuidado bajo la justificacin de la nulidad de las posibilidades, es decir, se funden en el mundo ajenndose de su ser (Gal, 2010), actuando en base a lo que se ven obligadas a hacer, de acuerdo a lo ya dado e inalterable, en este sentido se ven obligadas a vestir, a comportarse, a trabajar de cierta forma porque se encuentran envueltas en redes de dominacin pblica, el uno, que prioriza las obligaciones (Fernndez, 2016), dentro de su estructura no existe la posibilidad del descubrimiento de nuevas alternativas, pues en dicho contexto es lo que las dems hacen. En consecuencia, las mujeres hacen posible ser alienadas por el otro al alienarse a s mismas (Fernndez, 2016). 

Dicha concepcin tiene sentido con aquello que pretenden mostrar al otro, pues prima la ausencia de involucramiento dentro del espacio en el que ejercen su trabajo, haciendo posible la paradoja que, aunque la distancia fsica sea reducida el distanciamiento del ser es abismal. Ya que las mujeres entrevistadas se someten a un proceso de transformacin no slo fsico sino expresivo en su entorno de trabajo, mostrando facetas fingidas para el otro, mscaras, cuyo propsito es ocultar el verdadero ser y expresar aquello a lo que se quieren parecer (Lan, 1968), de esta forma ponen a disposicin el servicio corporal pero las profundidades de su existencia no tienen puerta de entrada. 

En este sentido, lo visible, la mirada, los movimientos e incluso las palabras que de acuerdo a Merleau-Ponty (1945) son gestos que envuelven el sentido de la experiencia cuya significacin es un mundo; en el trabajo sexual aquello visible forma parte de una escena creada, donde su corporalidad es la protagonista, que est ah para ser tomada, ms no develada. Consiste en una actuacin, como una participante de la presente investigacin expresa llego a un lugar donde tengo que aqu si actuar bien, hacer bien el trabajo () porque necesito ser correspondida con el dinero (entrevista semiestructurada 2, noviembre 2024). Sin embargo, su corporalidad en ocasiones las delata, expresando aquello que viven, perdiendo el hilo del teatro, se trata de la encarnacin del ser. 

Ahora bien, para que el cuerpo como ser sexuado, sea dotado de significatividad debe haber una intencin mutua de vivir la experiencia ertica; por el contrario, en el trabajo sexual la desnudez descubre el cuerpo fsico, pero no devela al ser, se mantiene oculto, en este sentido, descubrir significa profanar ms que revelar, as pues la desnudez ertica carece de significancia (Levinas y Guillot, 2002), al igual que el gesto, la palabra y la mirada, pues no vinculan, no interconectan, no son el vehculo del estar-en-el-mundo, sino que son instrumentalizadas. Por tal razn, las mujeres que ejercen el trabajo sexual se encuentran alienadas, su cuerpo es una cosa corprea (Xolocotzi et al., 2011) hay un olvido del ser. 

No hay tal relacin intersubjetiva en las mujeres que ejercen el trabajo sexual, el estar-ah tiene fines utilitarios que se vuelven rutinarios, no hay apertura del ser por tanto nada que descubrir; las relaciones estn calculadas, cumplen fines instrumentales, de las que tienen que ocuparse (Gal, 2010), palabra que es usual dentro del contexto del trabajo sexual cuando del intercambio sexo-dinero se trata, pues el cuerpo va a ser ocupado por el cliente, como se ocupara un instrumento. 

Finalmente, Besora (1997) refiere el cuerpo es negado cuando se lo desprecia o destruye, lo que coincide con las sobre-exigencias que refieren las participantes en cuanto a su imagen corporal, a su permanencia en el trabajo, acto que es desintegrado de su vivencia al ser generador de angustia; es decir, optan por separar el cuerpo de lo sentido, ponindolo en neutro, bloqueo, no estando presente en cuanto al acto sexual. Mientras que, en el intento de mantenerse en auge en el mercado (Palacios, 2019) se objetiva el cuerpo al igual que las cosas (De Castro et al., 2006) construyendo un cuerpo que pueda ser elegido y ocupado.

 

Conclusiones

Las mujeres que ejercen el trabajo sexual desintegran su corporalidad en cuanto a espacios mtricos y en relacin al cuerpo fsico y vivido. Pues, se viven libres fuera del trabajo sexual, mientras que en l experimentan un estar-ah alejado, el contacto constante con los otros representa la estancia en la mundaneidad, donde no hay la intencin de mostrarse ni de descubrir las intersubjetividades, es un espacio y momento de actuacin, que incluso incluyen un nombre actoral (nombre social), es decir que viven un aqu fsico, pero no un estar-en-el-mundo, existiendo una lejana intrasubjetiva e intersubjetiva.

La diversidad de la corporalidad y la profundidad de sus significaciones son revertidas y fragmentadas; en otras palabras, el cuerpo es un nudo de significaciones que pueden ser descubiertos por el otro al mostrarse abiertos y des-alejados. No obstante, en el trabajo sexual la corporalidad es usada no para descubrir, sino para encubrir, creando un cuerpo fingido, reducindose a la dinmica del mercado, en donde se incorporan estrategias para vender.

Las mujeres en el trabajo sexual estn fsicamente, pero no se permiten ser, porque su cuerpo es cosificado y los objetos no tienen ser, son determinados y tienen utilidades especficas, sin misterios por descubrir, su finalidad utilitaria es clara, vender, por ende, sus esfuerzos dentro del contexto sern guiados por dicho fin. Como mencionan las participantes tienen que cuidar la mercadera, misma que es los contornos fsicos de la corporalidad, por eso, es comn que se sometan a prcticas estticas como cirugas, se enfoquen en su masa corporal, la vestimenta, se envuelven en la cpsula de la apariencia. 

De hecho, el estar-aparente incluye tambin en el acto sexual, en el que el cuerpo fsico est convertido en coseidad que ha sido despojada de su ser, es vivido como una costumbre en la que el cuerpo reacciona como un piloto automtico, careciendo de lo que Garca (2018) denomina significacin sexual, pues no basta la funcin corprea, sino que es necesaria la apertura de ceder y seguir el movimiento de la existencia para que sea dotada de significado. 

En conclusin, el cuerpo es un cmulo de significatividades cuyos pliegues no siempre son accesibles para el otro, hay un enrolamiento que las enajena, al salirse de s mismas sumergidas en la totalidad que enmascara, con la estrategia de un comportamiento calculado, bajo el uso del cuerpo objetivo-tenido, que no ha de ser explorado ya que no hay la intencin del contacto ntimo. Fracturando el sentido del cuerpo como medio de conexin con el mundo (Maya, 2024). 

 

Limitaciones

Entre las limitaciones presentadas en el estudio es la dificultad para frecuentar a la poblacin de estudio debido a su condicin de movilidad.

 

Referencias

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Curriculum

Psicloga Clnica con maestra en Neuropsicologa Clnica. Diplomado en Psicoterapia Existencial. Formacin existencial en Centro de Prevencin Psicolgica (CEPPs). Psicloga Clnica - Servicio Inclusivo Libre de Estigma y Discriminacin - Estrategia VIH/SIDA. Psicloga Voluntaria en Centro Ecuatoriano para la Promocin y Accin de la Mujer (CEPAM) (2023). Experiencia profesional en atencin a personas vctimas de violencia, personas que ejercen el trabajo sexual, comunidad LGBTIQ+, Personas que Viven con VIH. Autora de artculo cientfico publicado en la revista Latinomericana de Psicoterapia Existencial N24 (2022).

 

Correo de contacto

pamebautista16@gmail.com

 

Fecha de entrega: 17/01/2025

Fecha de aceptacin: 7/02/2025

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