Revista Latinoamericana de Psicoterapia Existencial. UN ENFOQUE COMPRENSIVO DEL SER.  Año 14 - Nº 27 - Octubre 2023

 

Sección Investigación

Supervisión clínica grupal online en el enfoque

centrado en la persona

 

Online group clinical supervision in

person-Centered Approach

 

Alejandro López Marín

Valdivia, Chile

Espacio ECP - Núcleo de Estudios y Formación en Psicología Humanista

 


 


Resumen

La supervisión clínica es un aspecto fundamental en la formación de psicoterapeutas, especialmente en los enfoques humanistas y existenciales, sin embargo, es un tema poco estudiado especialmente a nivel latinoamericano. Esta investigación corresponde a un relato de experiencia del proceso de supervisión grupal en línea de terapeutas en formación en terapia centrada en la persona, que tuvo una metodología inspirada en los grupos de encuentro de Carl Rogers.

 

Palabras clave

supervisión clínica, terapia centrada en la persona, grupos de encuentro, enfoque centrado en la persona, psicoterapia humanista.

 

Abstract

Clinical supervision is a fundamental aspect in the training of psychotherapists, particularly in humanistic and existential approaches, however, it is a topic that has been little studied, especially in Latinamerica. This research corresponds to an experiential account of the process of online group supervision for therapists in training in person-centered therapy, which was inspired by Carl Rogers' encounter groups.

 

Keywords

clinical supervision, person-centered therapy, encounter groups, person-centered approach, humanistic psychotherapy.

 

Introducción

La supervisión clínica en general es considerada como una instancia necesaria en la formación de terapeutas. Sin embargo, en Chile no existe una regulación legal respecto a la formación en psicoterapia, esto significa que los profesionales con el título de psicología (grado de licenciatura) ya pueden ejercerla. A la vez, se debe considerar que la formación a nivel de licenciatura o pre-grado es generalista, lo que significa que no existe profundización en competencias clínicas avanzadas.

La supervisión clínica es una metodología valiosa para psicoterapeutas con experiencia y en proceso de formación. A través de la supervisión se espera que los terapeutas integren habilidades teóricas, prácticas y experienciales, con el fin de desarrollar

 

competencias clínicas que le permitan ejercer de forma adecuada la psicoterapia, con consultantes con distintas características y complejidades.

El enfoque centrado en la persona le da una gran importancia al proceso de supervisión. A pesar de esto, la literatura en español es escasa sobre este tema, y no existen grandes sistematizaciones publicadas (López, 2021). A la vez, este enfoque ha sido integrado en los distintos países de Latinoamérica de un modo diferente, o al menos con matices, por lo tanto, puede haber diferencias en cómo se aplica.

El presente artículo buscó responder a la siguiente pregunta: ¿cómo fue la experiencia en espacios de supervisión grupal online de los participantes de un diplomado en psicoterapia centrada en la persona? Con el propósito de conocer en general su percepción del proceso, identificar los aspectos que fueron significativos de sus vivencias, y develar si las actitudes relacionales del enfoque centrado en la persona se pudieron transmitir en un formato en línea. Respecto a lo metodológico, este artículo corresponde a un relato de experiencia, que se enmarca en un enfoque cualitativo, con alcance descriptivo. Para recolectar la percepción de los participantes se utilizó la herramienta denominada versión de sentido, que fue respondida por las y los participantes al final del proceso.

A continuación, primero se describirán generalidades de la supervisión clínica o co-visión desde el enfoque centrado en la persona, luego se describirá los grupos de encuentro, en seguida se describe la experiencia de las y los participantes, para posteriormente develar las respuestas de la versión de sentido, y finalmente se plantean algunas discusiones y conclusiones generales.  

 

Supervisión clínica en el enfoque centrado en la persona

La supervisión clínica en terapia centrada en la persona es una actividad especifica, que tiene un énfasis en lo relacional y busca ser un espacio colaborativo. Su relación con la psicoterapia es que la primera implica un contacto directo entre el terapeuta con un consultante, y en la supervisión se reflexiona sobre esos encuentros (Buys, 1987).

La supervisión desde este enfoque aborda lo teórico, práctico y experiencial (Buys, 1987), su foco es la relación intersubjetiva supervisor-terapeuta-cliente, y su objetivo es la formación del terapeuta (Moreira, 2001). El supervisor busca facilitar un ambiente facilitador, es decir, se relaciona desde las actitudes básicas del enfoque centrado en la persona, que son: comprensión empática, congruencia y consideración positiva e incondicional (Rogers, 1951; Lambers, 2003).

En razón a las actitudes facilitadoras del supervisor, se puede sintetizar de la siguiente forma (López, 2021):

 

a)     Comprensión empática del supervisor: el supervisor busca comprender el marco de referencia de quien o quienes supervisa. Más que evaluar las acciones o inquietudes del supervisado, es un facilitador que intenta generar un espacio de colaboración y reflexión conjunta.

b)    Congruencia del supervisor: el supervisor atiende a sus sentimientos, ideas y percepciones de lo que se expone en el espacio. También implica comunicar sus dudas, inquietudes, sentimientos, etc. El supervisor busca ser lo más real y transparente en el espacio de supervisión.

c)     Consideración positiva e incondicional del supervisor: es deseable que el supervisor no haga juicios de valor, o enjuicie las conductas y decisiones del terapeuta supervisado. No es una instancia de evaluación, es más bien un tipo de relación de ayuda.

 

En cuanto a las dimensiones que se espera que abarque la supervisión centrada en la persona, a continuación, se describe en que consiste cada una (López, 2021):

 

a)     Dimensión teórica

Implica que durante el proceso se realice la conexión entre lo que sucede en el proceso terapéutico planteado, y la teoría del enfoque terapéutico en que se basa la supervisión (en este caso el enfoque centrado en la persona). Esto ayuda a responder algunas preguntas sobre la situación terapéutica: ¿quién es el consultante? ¿cómo es y qué le ocurre al consultante? ¿qué está ocurriendo en esta situación?

b)    Dimensión práctica

La terapia centrada en la persona es un enfoque relacional, por lo tanto, la pregunta respecto a la práctica no es esencialmente sobre técnicas o procedimientos, es sobre la relación. Aquí el supervisado puede reflexionar sobre: ¿cómo me estoy relacionando con mi consultante? ¿le llegan mis actitudes? ¿qué más puedo hacer para que las perciba? ¿debo hacer algún cambio?

c)     Dimensión experiencial

Apunta a los sentimientos y vivencias del supervisado en el proceso terapéutico que trae a supervisión. En ocasiones, las dificultades de lo que se está supervisando tiene relación a que tocan alguna vivencia personal del terapeuta.

 

Grupos de encuentro

Los grupos de encuentro se volvieron más populares en la última etapa de Carl Rogers, donde deja en segundo plano la terapia individual, para dar prioridad al trabajo con grupos, con énfasis en problemas sociales, más que a lo terapéutico (Holanda, 1998).

Los grupos de encuentro desarrollados por Carl Rogers tienen sus fundamentos en la idea de que los grupos se autodirigen y que puede desarrollarse algo constructivo sin la necesidad de un liderazgo definido (Rogers, 1970). Rogers facilitó grupos de encuentro en proceso de mediación de conflictos, en instancias de desarrollo personal, programas de formación de terapeutas, etc.

En los grupos de encuentro el facilitador puede tener funciones respecto a los horarios de alimentación, coordinar previamente el espacio, atender a cuestiones administrativas, entre otras. Es decir, funciones indirectas a la vivencia grupal, durante el proceso mismo, el facilitador es un integrante más del grupo.

En el formato clásico, no existe un tema definido a priori, sino que espontáneamente los participantes van exponiendo ideas, reflexiones, vivencias, etc. Además, se suele realizar en formato residencial, es decir, las personas permanecen en el mismo lugar, habitualmente varios días.

Según Cazon (2005) en el grupo de encuentro se busca que se valore la experiencia de las personas que participan, durante el proceso, las relaciones se vuelven más complejas y la red de interacciones más variadas. Las personas desarrollan una apertura para escucharse a sí mismas y a los demás., con sus diferencias y particularidades, ampliando el espacio de encuentros interpersonales, para creaciones originales y para el desarrollo personal (Cazon, 2005).

El grupo de encuentro no es terapia grupal, aunque puede ser una experiencia terapéutica para algunos participantes; no es un taller grupal (como se suele conocer), los talleres tienen un tema definido y un facilitador que guía, igualmente, si es posible realizar talleres con orientación centrada en la persona; y no es de forma inherente un espacio de supervisión, aunque podría utilizarse para aquello, la supervisión tiene un objetivo común, que es la formación del terapeuta. Es decir, se puede hacer terapia de grupo, talleres grupales, y supervisión grupal desde el enfoque centrado en la persona, pero no es lo mismo que un grupo de encuentro, aunque tienen aspectos en común en su metodología.

En el caso de la supervisión grupal inspirada en los grupos de encuentro, se mantiene la idea de que el grupo se autodirige, es decir, son los participantes quienes deciden como ocupar el tiempo que se tiene, ha libertad para plantear temas diversos en el espacio, y se busca que se de en un clima de empatía, congruencia y consideración por el otro.

 

Descripción de la experiencia

El proceso de supervisión grupal que se llevó a cabo fue a profesionales en proceso de formación en terapia centrada en la persona. La frecuencia de los encuentros de supervisión fue de dos veces por mes, durante diez meses, de marzo a diciembre, una hora por cada encuentro. Se conformaron cuatro grupos, con cuatro participantes por grupo que realizaron todo el proceso.

Además, cabe señalar que estos encuentros fueron online, a través de la plataforma ZOOM. En todas las jornadas, salvo problemas de conexión o casos muy puntuales, todas las personas que participaron del espacio tenían activado su audio y cámara web.

La metodología utilizada en la supervisión fue inspirada en los grupos de encuentro, que fue descrito anteriormente. Se utiliza aquí la idea de inspiración porque al ser un espacio de supervisión grupal, definido anteriormente así, hay un objetivo explícito planteado, que es la formación de terapeutas desde el enfoque centrado en la persona.

En cuanto al rol de quien supervisa, es alguien que busca implementar las actitudes básicas (empatía, aceptación y congruencia), con la finalidad de que quienes participan vivan este clima relacional en primera persona. Busca una relación lo más horizontal posible, entendiendo que quienes se supervisan tienen la capacidad de aprender y de ir encontrando sus propios caminos y sus modos de ser psicoterapeuta. Esta metodología genera que cada grupo tenga su propio proceso y estilo.

 

Recolección de información

Para tener un reporte general de cómo fue la experiencia para quienes participaron de la supervisión, se le pidió a cada participante responder una versión de sentido.

Según su autor, Mauro Amatuzzi (1996) esta herramienta nace a partir de reuniones entre colegas para generar espacios de supervisión de las atenciones terapéuticas, donde acordaron que la discusión no se realizaría a partir del relato de la sesión, sino que con un relato condensado sobre lo que para el terapeuta fue lo esencial del encuentro con el consultante. Además, la idea era hacerlo inmediatamente luego de la atención, para no perder ese momento vivencial y lo que se intenta hacer es escribir lo primero que surja, es decir, es una escritura espontánea, no mediada por la teoría o la racionalización de la experiencia (Amatuzzi, 1996).

Esta ha sido una herramienta utilizada largamente en Brasil, donde existe diversas publicaciones sobre su aportación como herramienta en espacios de supervisión (Vieira, Bezerra, Pinheiro & Castelo-Branco, 2018). A la vez, se ha utilizado en investigación cualitativa (Dantas-Guedes & Moreira, 2009), por ejemplo, para solicitar reportes a los participantes respecto a sus experiencias en distintos espacios relacionales, se les pide que contesten de la forma lo más espontánea y en respecto a lo que este vivenciando en el momento. Amatuzzi (1996) señala que también las versiones de sentido se pueden escribir y reescribir, decantando en nuevas versiones de sentido.

Para esta investigación se les pidió una versión de sentido al final del proceso, luego de varios encuentros, entonces, lo que muestran las respuestas, son los significados en ese momento, en que respondieron, no necesariamente describe lo que fueron experimentando en cada uno de los encuentros. En esta ocasión se capta la vivencia global que experienciaron en un proceso relacional que tuvo varios momentos de encuentros virtuales.

Al finalizar el proceso, se les envió un formulario de Google a cada correo electrónico registrado de cada participante, se incluyó un consentimiento informado para utilizar las respuestas para investigación y publicación, y la versión de sentido para ser contestada.

De dieciséis participantes que completaron el proceso de supervisión, trece respondieron el formulario de Google. Las respuestas fueron anónimas, por lo tanto, no se registraron correos electrónicos de quien respondió y quien no, y no se registraron datos de identificación.

 

Respuestas Versión de Sentido

Participante 1: “Fue un espacio de mucha contención y validación de los ritmos de cada participante, con un foco importante en la persona del terapeuta y una visión de los casos clínicos muy alineada con el enfoque centrado en la persona. Una grata experiencia.”

Participante 2: "Fue una experiencia muy grata, teniendo en cuenta las personas que participaron de la instancia. Creo que se logró el ambiente que propicia ECP como eje central, lo cual es muy bacan. Por otra parte, la persona que facilitó la instancia de mi co-visión resultó ser la precisa, una persona muy espontánea y buena onda, además de muy cercana para entregarnos sus experiencias. Me hizo sentir bien, acompañado y además de crecer como profesional formándome en el Enfoque."

Participante 3: “El proceso de co-visión fue bastante satisfactorio dentro de todo, puesto que tuvo un enfoque hacia la persona del terapeuta y hacia la conversación y resolución de dudas en torno a los contenidos que se daban en las clases teóricas. Aun así, eché en falta un enfoque más centrado en pacientes (estilo supervisión) o en resolver dudas acerca de cómo llevar procesos con estos desde el ECP. Esto último es lo que más recalco que me hubiese gustado experienciar. Pero salvo eso me encuentré bastante a gusto en cada co-visión, algo que rescato mucho.”

Participante 4: “Fue un proceso de crecimiento personal y profesional de construcción conjunta continua. Primó la empatía, escucha y participación activa, además se fue conformando en un lugar en qué sentí que podía expresarme libremente. Agradezco la facilitación no jerárquica de nuestro profesor y la sinceridad y cercanía de él y mis compañerxs. Aprendí mucho sobre las experiencias y perspectivas de mis compañerxs y docente y pude compartir las propias. Tuvo un real impacto en mi quehacer terapéutico y vida personal. Es una experiencia que deseo implementar en otras experiencias de aprendizaje. ¡Muchas gracias!”

Participante 5: “En primera instancia quiero felicitar a nuestra supervisora, ella representa a cabalidad el pensamiento de Rogers, posee las tres actitudes básicas. Fue un agrado participar en el grupo, fue de un total crecimiento.”

Participante 6: “Fue una experiencia enriquecedora, de libertad y ajustada a lo que cada uno íbamos necesitando momento a momento.”

Participante 7: “Fue una experiencia muy linda, pude compartir con mis compañeros y supervisor, conocerlos mejor, fue todo muy genuino, espontáneo y honesto. Compartimos experiencias y sentimientos de una forma muy clara y auténtica. Todo el espacio era muy cómodo y acogedor.”

Participante 8: “Fue una experiencia enriquecedora, muy amena. Me sentí acogido y escuchado, con un muy buen grupo y una excelente guía. Además, la oportunidad de conversar sobre los contenidos de la clase, en conjunto a la revisión de casos clínicos y ejercicios prácticos, fue fantástico.”

Participante 9: Experiencia genuina, de cooperación, honestidad y humildad lo que facilito mi aprendizaje.”

Participante 10: Con respecto a la co-visión, mi proceso fue tranquilo y a mi tiempo, en ningún momento me sentí presionada a participar, sin embargo la instancia llamaba a poder interactuar con las demás, en todo momento me sentí resguardada y acogida, lo que posibilitaba el compartir experiencias propias y expresar emociones desde lo personal como de lo profesional. Desde el ámbito teórico, se podían compartir ideas que quedaban dando vueltas luego de las clases, o a veces compartir ejemplos que simplificaran el poder comprender lo que se estaba aprendiendo, al igual que intercambiábamos "formas de hacer terapia", o más bien herramientas que utilizábamos, con el objetivo de ampliar nuestras visiones y considerar otras maneras desconocidas hasta el momento. Por otra parte, se presentaban instancias enriquecedoras donde se compartían visiones sobre la salud mental del terapeuta, pues al compartir experiencias de la cotidianeidad, muchas veces llegábamos en conjunto a la idea de lo relevante que es estar bien para acompañar a otras/os y de lo importante que se volvían las co-visiones para ser acompañadas en nuestro proceso.”

Participante 11: “enriquecedora.”

Participante 12: “La experiencia fue agradable y amigable. Los profesionales bien capacitados, entregan respuestas que ayudan y aclaran dudas, entregan material para comprender y profundizar los temas que a uno le interesa.”

Participante 13: "Fue muy gratificante poder hacer los primeros pasos dentro del enfoque en las supervisiones. Me sentí acompañada y con mayor seguridad a medida que iban transcurriendo los encuentros. A su vez también separó la de niños y la de adultos ya que en la segunda parte ya tenía ciertos conceptos e ideas del enfoque para relacionarlos con la práctica y repensarme en el rol. Disfruté los encuentros, de cada uno pude ir sacando conclusiones, más dudas, ideas no solo a nivel profesional sino personal también."

Discusión

Se observa que para los y las participantes el proceso significó sentimientos y una vivencia en general positiva, donde se sintieron cómodos, escuchados y con libertad para participar del espacio. Se observa que se percibe un mayor énfasis en aspectos relacionados a la persona del terapeuta, sin dejar de lado lo práctico y teórico.

El espacio tuvo un contexto relacional basado en las actitudes básicas del enfoque centrado en la persona, recalcan en varios de los relatos que, quienes facilitaban la supervisión pudieron transmitir empatía, aceptación y congruencia, y una relación no jerárquica en el espacio.

En general, la mayoría de los relatos coinciden que en el proceso de supervisión se consideraron aspectos vivenciales, prácticos y teóricos. Lo que coincide con lo que se espera de una supervisión en el enfoque centrado en la persona.

Una versión de sentido describe que él o la participante le hubiera gustado más presentaciones de casos. Puede ser relevante considerar que en espacios grupales puede haber necesidades de participantes que, en algunas ocasiones plantearon sus inquietudes, pero el grupo consideró abordar otro tema, y en otras, que algunos participantes se quedaron con inquietudes sin exponerlas. En cualquier caso, es un aspecto que supervisores deben considerar resguardar y cuidar.

No hay menciones al hecho que el proceso fue en formato en línea, a priori parece no ser un impedimento, ya que el proceso fue satisfactorio para todos quienes respondieron la versión de sentido. Sin embargo, puede que se requiera investigar de forma más especifica el formato en línea de la supervisión. También, se recomienda realizar investigaciones con mayor profundidad, considerando entrevistas y diseños de investigación que permitan comprender las experiencias de quienes participan más a fondo.

 

Comentarios finales

En el enfoque centrado en la persona la supervisión se plantea como una instancia de facilitación, por lo tanto, es un espacio de ayuda y de co-construcción, donde la intención es que el profesional que se supervisa integre aspectos teóricos, prácticos y vivenciales, para desarrollar mayor seguridad y habilidades en su ejercicio profesional. Quien actúa como supervisor es un acompañante, un colaborador, un copiloto de alguien que está en el proceso de convertirse en terapeuta centrado en la persona.

En general, quienes participaron de este proceso de supervisión grupal online, perciben que fue una instancia en que pudieron explorar temas personales, aclarar y profundizar en temas teóricos y prácticos. Señalan que fue una metodología que les fue beneficiosa en su proceso de formación.

En cuanto a limitaciones de la supervisión grupal es que se pueden omitir ciertas necesidades personales de participantes que en las instancias grupales queden sin expresar o sin recibir acogida.

La supervisión grupal online en el enfoque centrado en la persona puede ser una metodología que beneficia la formación de terapeutas de este enfoque. Seguramente luego de la pandemia por COVID, es una práctica que se está realizando en distintos espacios de formación, sin embargo, parece necesario sistematizar y publicar estas experiencias.

Es necesario realizar mayores investigaciones, con mayor profundidad en los distintos formatos y metodologías de formación que utilizan los centros que realizan capacitaciones y formaciones sobre el enfoque centrado en la persona en Latinoamérica.

 

Referencias

Amatuzzi, M. (2008). Por una psicología humana. Alinea Editora.

Buys, R. (1987). Supervisão de psicoterapia na abordagem humanista centrada na pessoa. Summus.

Cazon, M. (2005). A importância dos grupos de encontro na formação do psicoterapeuta centrado na pessoa  [Tesis de licenciatura, Universidad CEUB]. Repositorio Institucional de la Universidad CEUB https://repositorio.uniceub.br/jspui/bitstream/123456789/2744/2/20110110.pdf

Lambers, E. (2003). Supervisión en la terapia centrada en la persona: facilitación de la congruencia. En D. Mearns, & B. Thorne. La terapia centrada en la persona hoy. Desclée de brouwer.

López, A. (2021). Supervisión clínica en psicoterapia centrada en la persona. Revista Enfoque Humanístico. 38: 1-12.

Moreira, V. (2001). Más allá de la persona. Universidad de Santiago.

Rogers, C. (1951). Psicoterapia centrada en el cliente. Paidós Ibérica.

Rogers, C. (1970). Grupos de encuentro. Amorrortu

 

Currículum

Psicólogo clínico, psicoterapeuta y supervisor clínico; magister en educación universitaria; especialista en terapia centrada en la persona, diplomados y postítulos relacionados con la psicología clínica y psicoterapia humanista; director y co-fundador de Espacio ECP - Núcleo de Estudios y Formación en Psicología Humanista; docente en Universidad San Sebastián; director área de investigación FAHdeA; docente en diplomados y formaciones relacionados con el enfoque centrado en la persona.

 

Correo de contacto:

contacto@psalejandrolopez.com,

contacto@espacioecp.com

 

Fecha de presentación: 05/06/2023

 

Fecha de aceptación: 13/07/2023

 


 

Enlaces de Referencia

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